Lo demás es historia: 40 Años de BMW M1

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Lo demás es historia: 40 Años de BMW M1

17/05/2018 / 0 Comentarios / 1045 / Lo demás es historia
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Hace unos años, unos amigos y yo estuvimos de viaje por Münich, en donde nos “jartamos” de codillo, puré de patata y las mejores cervezas de la región bávara servidas en jarras de litro, además de visitar su impresionante ayuntamiento y realizar diferentes actividades “culturales” entre risas y fiesta.

Como no podía ser de otra manera, e intentando no ser la “mosca cojonera” del grupo; debía realizar una parada indiscutible en el Museo de BMW. Era una tarea complicada, ya que el único “freak” del mundo del automóvil era yo y a los demás no les entusiasmaba pasar un par de horas viendo la historia viva de una de mis firmas predilectas. Pero al final; pudimos realizar la visita justo antes de la hora del cierre.

Entramos, compramos los tickets y la primera imagen que recuerdo en ese museo fue la del increíble e impoluto BMW M1 original de color naranja, que daba la bienvenida a todos los visitantes. Y es que no hay mejor representación inicial, que uno de los modelos más icónicos y reconocibles de la marca que durante este año 2018, ya cumple los 40.

Cuando el Salón del Automóvil de París abrió sus puertas en otoño de 1978, los aficionados a los coches deportivos tenían un objetivo claro: la exposición de BMW Motorsport. Allí podían admirar el nuevo modelo, extremadamente dinámico y extraordinariamente bajo que dejaba muy claro a simple vista cuál era el deportivo alemán más rápido en la carretera: el BMW M1.

Con 1.140 milímetros de altura y 277 CV de potencia, alcanzaba una velocidad de más de 260 km/h, una auténtica marca para cualquier coche fabricado en serie sobre la faz de la tierra. “Todo el mundo se agolpaba alrededor del nuevo deportivo de BMW con motor central”, escribió la prensa. Y: “la lista de pedidos es mayor que las expectativas más optimistas”.

El deportivo, con un diseño atemporal y una gran tradición en el deporte del motor, es uno de los hitos de la herencia de la compañía. De todas formas; diez años antes, el BMW 2800 CS ya había entrado en la era de los “grandes coupés”, que junto con el M1, representaron definitivamente su época, tanto en la carretera como en los circuitos de medio mundo.

La característica común del BMW M1 y de los grandes coupés de la marca es su armonía de trazos, que combina estilo y deportividad al mismo tiempo y que aún hoy, caracteriza a cualquier modelo de la marca alemana. El estilo de la carrocería, obra del diseñador italiano Giorgio Giugiaro, dio al BMW M1 un perfil italiano y la intención fue que el nuevo coupé tuviera claramente ese diseño transalpino tan especial y tan demandado en aquellos años.

Se diseñó sobre la base del BMW turbo con puertas de “alas de gaviota”, un prototipo con turbocompresor creado en 1972 por el diseñador de BMW Paul Bracq. Partiendo desde este diseño, con sus líneas redondeadas, Giorgio Giugiaro creó el perfil afilado del M1, con sus peculiares y rasgadas aristas y esquinas.

De hecho, Bracq y Giugiaro ya habían colaborado antes para crear el BMW Serie 6 Coupé de la época. Por contraste, el motor de seis cilindros en línea del vehículo fue una obra maestra de Münich. El M1 era un gran coupé deportivo de calle y al igual que el concepto del vehículo en su totalidad; la tecnología de transmisión se diseñó, inicialmente, para dominar los retos del circuito y cumplir después los requisitos para obtener la licencia como vehículo para carretera. De hecho; era tan sumamente bueno que la versión de calle del BMW M1, fue el deportivo alemán más veloz durante algún tiempo.

La serie Procar proporcionó parte del programa para las carreras del Campeonato Mundial de Fórmula 1, y el BMW M1 se colocó en la línea de salida con un motor de hasta 490 CV y la turbocompresión aumentó la potencia a 850-950 CV para carreras conforme a las normas del Grupo 5.

Pero el M1 no sólo fue un coche deportivo y de carreras extraordinario, de la misma manera también fue una singular obra de arte. En 1979, el ídolo del pop art mundialmente famoso Andy Warhol trabajó sobre un M1 listo para competir, usando sus pinceles y pintura para convertir al M1 en una de las obras de arte más rápidas del mundo, tradición que aún hoy se conserva con la creación sobre diferentes vehículos de carreras, con otros artistas.

Ese fue el cuarto Art Car de BMW de una serie de ejecuciones artísticas basadas en diferentes modelos de BMW y Warhol, fue el primer artista en pintar la carrocería del coche directamente con los potentes trazos de su pincel.

Con el número 76, el BMW M1 Art Car luchó por el título en Le Mans a lo largo de las 24 horas completas, terminando finalmente la carrera en sexto lugar. No consiguió un espectacular palmarés deportivo, pero se define como uno de los deportivos más civilizados y refinados de BMW por aquella época.

No obstante; la espectacularidad del BMW M1 con motor central se podría considerar una auténtica rareza, ya que tan solo se construyeron 456 M1 de producción y hoy en día, todavía sobreviven unos pocos en un estado óptimo, siendo uno de los coches más especiales y raros de la historia de la firma y convirtiéndose, por derecho propio en lo que es 40 años después; un auténtico icono.

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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