Prueba: Citroën C3 Aircross Puretech Shine

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Prueba: Citroën C3 Aircross Puretech Shine

27/12/2017 / 0 Comentarios / 707 / Pruebas
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Esta semana de reencuentros, celebraciones navideñas y de excesos, es mucho más que probable que acabemos agotados, con unos kilos de más y saturados de comida, alcohol y conversaciones irrelevantes y tensas con los “cuñaos”. Hay que desintoxicarse.

Se me ocurren muchas maneras de hacerlo, pero quizás; una de las más divertidas y gratificantes es perderse durante horas en la naturaleza, rodeados de silencio, árboles y pájaros, donde nos reencontaremos con nuestro yo, y con la paz interior que habíamos dejado aparcada antes de las fiestas.

Y una buena manera de acceder a lugares tranquilos y recónditos, es hacerlo con el nuevo modelo de Citroën; el C3 Aircross.

Esta nueva creación de la marca francesa, se engloba (cómo no) dentro del segmento de los SUV, que es el que más tirón tiene en los últimos tiempos. Es una propuesta muy divertida, que sustituye al monovolumen pequeño C3 Picasso y nos llega con una imagen fresca y diferenciadora, a tenor de lo que ya conocíamos en otros modelos de la gama, pero lo hace con unas pocas sorpresas que a buen seguro os gustarán.

Es un crossover coqueto y jovial, que por tamaño, compite de forma frontal con modelos muy deseados en su categoría como el Nissan Juke, el Renault Captur o el reciente Opel Crossland X, con el que comparte muchos elementos, aunque no lo parezca.

La ventaja con la que parte el C3 Aircross respecto a estos modelos, son sus trazos y formas muy actuales, su simplicidad y en este caso; la incorporación del sistema Grip Control, que nos ayudará a disfrutar de nuestras incursiones camperas con un plus más de seguridad y garantías de éxito, sin la necesidad de contar con una tracción integral, que sumaría mucho más peso al conjunto.

Pero todo a su debido tiempo, ya que para empezar, comenzaremos desgranando un poco sus secretos en materia de diseño y habitabilidad.

Básicamente se trata de un C3 en cuanto a estética se refiere, aunque bastante más elevado, lo que le confiere un aspecto SUV y facilita su movilidad por terrenos un tanto más complicados, además de contar con un habitáculo, que nos procura una posición de conducción más erguida y de privilegio respecto al resto del tráfico.

En el frontal se mantienen los característicos grupos ópticos, formados por los faros principales, situados en la zona inferior e integrados en el enorme paragolpes con protecciones para la zona baja, que adquiere el protagonismo junto con una parrilla aumentada, dejando las luces diurnas de tecnología LED en una parte superior, enmarcadas y unidas por un embellecedor cromado que culmina en el logo de la marca en el centro.

La verdad es que al tener una mayor altura y un paragolpes tan voluminoso con protecciones de diferente color en la zona inferior; nos provoca una imagen más poderosa dentro de los trazos divertidos y diferentes a los que nos tiene acostumbrados la marca.

En el lateral, observamos claramente esa mayor altura respecto a suelo y obviamente, también cuenta con protecciones de plástico en taloneras y pasos de rueda para preservar la integridad de esa zona en nuestra salidas del asfalto. También observamos un pilar A muy grueso (el de la parte de la zaga) que monta un pequeño cristal y nos deja entrar mayor luminosidad dentro del habitáculo. En algunos casos, puede ir personalizado con vinilos específicos.

Para completar esa atractiva visión lateral, nos encontramos con unas preciosos llantas de aleación de 17 pulgadas, montadas en neumáticos específicos denominados Mud+Snow, que son de todo uso, pero que nos favorecen en una circulación fuera del asfalto y nos ofrecen un agarre extra en situaciones de poca adherencia.

En la zaga, vemos también un voluminoso paragolpes con protecciones en la zona inferior y los también característicos pilotos con tecnología LED y de aspecto tridimensional en su visión nocturna.

La luz de marcha atrás está situada en la zona más inferior, junto con las luces antiniebla, lo que quizás, pueda ser objeto de algún golpe si nos aventuramos demasiado en caminos de grava o rotos. También observamos que la cámara de visión trasera está muy expuesta a salpicaduras y golpes, dos de los puntos que deberían tener en cuenta para futuras generaciones. De todas formas; la imagen que nos proyecta es atractiva y poderosa, además de que podemos personalizar el exterior con diferentes combinaciones de pintura para la carrocería y el techo, diferentes molduras, el ambiente interior, tapicerías o incluso, podemos adquirir algún que otro vinilo específico.

El maletero es correcto dentro del segmento. Con 410 litros se sitúa dentro de la media y nos ofrece un espacio diáfano y muy aprovechable, con una base que podemos situar a dos niveles y además, podemos desplazar unos centímetros la banqueta anterior para aumentar puntualmente el espacio de carga hasta los 520 litros o bien, el espacio para los pasajeros.

Pasamos al interior y nos reciben unos asientos muy vistosos con tapicería mixta de piel y tela para este acabado Shine que es el más alto de la gama. La verdad es que el C3 Aircross cuenta con un espacio correcto, que no destaca en ninguna cota respecto a sus competidores directos, pero suficiente para que dos adultos puedan viajar de una manera confortable en esas plazas posteriores sin problema.

Generalmente, el C3 Aircross tiene una cota de altura muy buena respecto a las cabezas, pero en nuestro caso, montábamos el techo solar panorámico que restaba varios centímetros, por lo que seguramente, los más altos podrían rozar con ese techo. Esta opción es muy recomendable porque la luz, aumenta el grado de bienestar y sensación de amplitud en un habitáculo personalizado como el nuestro, aunque cuenta con ese pequeño problema de la falta de altura.

Digo lo de personalizado, porque no solo se limitaba a contar con una tapicería vistosa de piel color Camel y tela; sino que ese efecto de piel se trasladaba también a los paneles del salpicadero y el volante, lo que nos proporcionaba una gran visión de calidad aparente, incluso antes de incorporarnos al interior.

Una vez sentados, es muy sencillo encontrar la posición natural de conducción, gracias a los múltiples reglajes de asiento y volante. Esos asientos son muy cómodos y de tacto agradable, aunque en este caso, los chicos de Citroën se han decantado por dar cierta prioridad al diseño y al aspecto visual, para dar la sensación de tener un asiento corrido como los de los vehículos de antaño, lo que le resta puntos si hablamos de sujeción lateral. Es suficiente a la altura de nuestro torso, pero apenas testimonial a la altura de nuestras caderas.

En términos generales nos encontramos ante un interior fabricado con plásticos duros, aunque agradables al tacto y en términos visuales, con unos ajustes correctos y esa nota de color que nos ofrecen esos paneles también recubiertos de piel en el frontal.

Por todo lo demás; la simplicidad y la facilidad de uso se apodera del habitáculo del C3 Aircross. La información percibida del cuadro de instrumentos es clara y concisa y además; nuestra unidad contaba con el denominado HUD (Head Up Display), que proyecta la información de la velocidad y el lector de señales de tráfico, sobre una pantalla de metacrilato escamoteable que surge frente a nuestro campo de visión para que no tengamos que apartar la vista de la carretera.

El volante multifunción por su parte, contaba con los botones específicos para el sistema Bluetooth, el equipo de audio, que en nuestro caso también era específico y de alta calidad de sonido; el ordenador de a bordo o el control de comandos por voz. En la columna de dirección, estaba situado el mando del control de velocidad de crucero con limitador.

En el panel principal, la pantalla táctil del equipo de infoentretenimiento es la que engloba el visionado de la mayoría de los elementos, tanto del navegador, como de la cámara de visión trasera, el equipo de audio o algunos parámetros del ordenador de viaje.

Pero hay una cosa que no entiendo, aunque forma parte de la visión minimalista que nos quieren proyectar desde el seno de la marca; y es que se hecha de menos que el climatizador tenga mandos físicos, ya que han querido simplificar tanto el cuadro, que el sistema se tiene que modular también desde la pantalla táctil, algo que resulta un poco más tedioso que hacerlo por medio de botones o ruletas físicas.

En un nivel inferior nos encontramos con tres mandos importantes. Uno, es el botón de arranque (importante para dar vida a la mecánica). En el centro; un selector con 5 modalidades de uso (Grip Control) y a la izquierda un gran botón que activa el control de descensos, ya que a pesar de sus contenidas medidas de 4,15 metros muy apropiadas para una conducción urbana, no debemos olvidar que también es un SUV en el más amplio espectro de la nomenclatura y como tal; tiene buenas aptitudes camperas.

Empezamos explicando el sistema Grip Control. El C3 Aircross no tiene la posibilidad de contar con tracción integral y siempre será tracción delantera. En las versiones más básicas, la ventaja adquirida una vez que salimos del asfalto, se limita a tener una mayor altura respecto al suelo y poco más, pero en las versiones que montan el Grip Control; las expectativas aumentan de una manera exponencial y nos encontramos ante un modelo bastante capaz en terrenos más hostiles.

El Grip Control es un sistema sencillo que por medio de la electrónica, nos permite circular y avanzar en circunstancias un tanto desfavorables con ciertas garantías. La posición habitual es la de circulación por asfalto, donde todos los sistemas del tren de rodaje y mecánicos, actúan de una manera convencional.

También tenemos la opción de desconexión del ESP, para situaciones muy complejas y deslizantes en las que el sistema se podría volver loco. Hasta ahí, todo normal. Pero también cuenta con otras tres posiciones específicas para circular por el campo.

Existe un programa específico para afrontar terrenos de arena y grava, en el que la tracción delantera y el par de la mecánica se distribuyen y dosifican para mejorar la tracción óptima en esas circunstancias. También ocurre lo mismo con las posiciones de barro y nieve, en las cuales, la tracción y la mecánica, se preparan para una circulación más lenta y para generar más par necesario para salir de ese terreno deslizante.

Con sólo un golpe de muñeca, el sistema se adecúa al terreno sobre el que estemos rodando. Simple y llanamente; sin ningún tipo de sistemas complejos ni nada por el estilo. ¿Funciona?. Pues la verdad es que ayuda bastante, ya que cuando hicimos la prueba, lo hicimos por terrenos muy rotos, embarrados y aunque no nos lo parecía; la situación se nos tornó bastante compleja.

El C3 Aircross salió airoso de esas situaciones, gracias a ese sistema de motricidad mejorada, y también, a los neumáticos específicos M+S y un esquema de suspensiones que soportaba estoicamente los cambios de apoyo sobre esos terrenos bastante rotos y peliagudos.

No es un todo-terreno puro, pero sí que se nos muestra muy capacitado para salir de situaciones un tanto complicadas sin mucho esfuerzo aparente. También nos resultó sorprendente el control de descenso en pendientes, puesto que contiene el vehículo de una manera realmente efectiva y sin hacer nada más que manejar el volante, podemos afrontar pendientes con una gran inclinación sin tocar absolutamente nada.

La verdad es que el C3 Aircross es un buen SUV de carácter urbano, con medidas muy contenidas para un uso habitual y diario y muy versátil y capaz en cuanto nos salimos de esa franja negra que llamamos asfalto.

Debo admitir que me sorprendió mucho en esa conducción off road, pero no tanto en cuanto a dinámica en general, ya que en ese aspecto, no destaca por encima de su competencia directa.

En carretera es un vehículo muy correcto, con un esquema de suspensiones que favorecen el confort interior, pero que además tienen la firmeza necesaria para contener las posibles derivas del conjunto en su paso por curva. La carrocería no inclina en exceso, aunque no es un coche muy apropiado para afrontar un puerto de montaña haciendo una conducción dinámica.

Esta situación no viene condicionada precisamente porque resulte un coche blando y que nos provoque cierta sensación de inseguridad cuando tomamos una curva, sino más bien está condicionada por ese poco agarre lateral de los asientos y una dirección muy asistida que no transmite lo que ocurre debajo de los neumáticos ni el límite de adherencia.

El tacto de la dirección sobreasistida es muy cómodo en un ámbito ciudadano y cuando circulamos, precisamente, fuera del asfalto, ya que no hace falta apenas esfuerzo para poder girar las ruedas, pero cuando circulamos en carreteras con curvas, no se endurece lo suficiente y nos puede dar lugar a tener que hacer ligeras correcciones durante la marcha.

No obstante; tampoco es un problema, ya que como hemos dicho es un coche de todo uso y sin ninguna orientación deportiva, por lo que en términos generales, hablamos de un vehículo versátil, cómodo y sencillo de conducir, que al fin y al cabo; es para lo que ha sido diseñado.

Además; con nuestro acabado Shine, tenemos un SUV pequeño con un equipo de serie de bandera, ya que entre otros elementos, tanto de serie como opcionales, teníamos navegador, asistente de luces y lluvia, con luces automáticas que cambiaban de cortas a largas, techo solar panorámico y practicable eléctricamente, equipo de audio HIFI System, ordenador de a bordo, Grip Control, asistente de descenso de pendientes, asistente de arranque en pendientes, apertura y arranque sin llave, control de velocidad de crucero con limitador, HUD, recarga inalámbrica de Smartphone, equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil, compatible con Apple Car Play, Android Auto y función Mirror Screen, tapicería mixta de cuero y tela, climatizador bi-zona, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera y cenital, reconocimiento de velocidad de la vía, asistente de cambio involuntario de carril, Citroën Connect Box, para asistencia y emergencia en carretera, detector de presión de neumáticos, alerta de riesgo de colisión y frenada de emergencia o Star/Stop, por poner unos pocos ejemplos.

La mecánica que tuvimos la fortuna de probar, era el polivalente y frugal Puretech de gasolina y tres cilindros con 110cv y 205 Nm de Par máximo. Es un motor satisfactorio, de carácter progresivo, con un ratio de potencia suficiente y unas recuperaciones aceptables, además de tener cierta “garra” siempre que superamos las 2.000rpm.

Es una mecánica agradable y silenciosa en condiciones generales, aunque puede contar con ciertas vibraciones evidentes cuando está fría o cuando dejamos “morir” al motor en marchas largas. Es un coche que pide actitud y “brío” con el pedal de acelerador siempre y nos procura unas prestaciones correctas, con una velocidad máxima de 185 Km/h, una aceleración de 0-100 Km/h en 10,2 segundos y unos consumos contenidos de 5 l/100 Km en ciclo mixto homologados por la marca.

¿Cuál es el tipo de cliente del Citroën C3 Aircross?. Pues bastante ecléctico. Puede ser un conductor joven al que le guste una estética SUV, con un diseño fresco y personalizable y que necesite un vehículo compacto para su día a día; personas de mediana edad que disfruten de su tiempo libre, solos o en familia, o personas que necesiten simplemente movilidad y que de vez en cuando sepan que van ha tener que aventurarse por caminos que puedan volverse un poco más complicados.

La verdad es que el C3 Aircross sobresale respecto a la competencia en el aspecto campero, sin menospreciar la simplicidad y versatilidad de un uso diario. Es muy efectivo en todo tipo de ámbitos, pero la ayuda del sistema Grip Control, realmente es muy apropiada si nos queremos aventurar por lugares un tanto complicados, y no queremos recurrir a complejos y pesados sistemas de tracción total o coches más grandes.

De todas las maneras; si queréis conocer de primera mano las virtudes del Grip Control, poneros en contacto por Facebook con el concesionario Rugauto Citroën en Burgos ya que a principios de año se baraja la posibilidad de organizar una pequeña prueba del sistema por los alrededores con un grupo de personas. No os lo perdáis, ya que nosotros también estaremos allí y dejaremos constancia de vuestras opiniones.

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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