Prueba: DFSK F5 Classic.

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Prueba: DFSK F5 Classic.

12/11/2020 / 0 Comentarios / 242 / Pruebas
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En su momento probamos el SUV grande de una marca desconocida (aún) pero que seguro nos dará mucho de qué hablar en los próximos años. Probamos el grandioso DFSK 580, con posibilidad de montar hasta 7 plazas, un equipamiento excelso, una gran imagen y bi-fuel, ya que podíamos elegir si circular con GLP (Gas Licuado de Petroleo) o gasolina.

Hoy pasa por nuestras manos el segundo componente lanzado en España de la marca china. Hablaremos, largo y tendido, del DFSK F5 (o Fengon, según mercados). Es un SUV con marcadas líneas coupeizadas que comparte muchas sinergias con su «hermano» 580, pero que son sus grandes diferencias las que lo hacen único y muy, pero que muy, atractivo.

De hecho; con excepción de su mecánica (de origen Mitsubishi), la marca y la posibilidad de conducir o con GLP o con gasolina; hablamos de un coche novedoso y tan atractivo, que será muy difícil circular con él sin acaparar todas las miradas furtivas que nos encontremos a nuestro paso. De hecho, la prensa más especializada lo ha comparado con Huawei, la marca de smatphones de origen chino que ha revolucionado el mundo de la telefonía móvil por sus diseños, por su tecnología y por sus precios de derribo. No quería entrar en ese símil, pero la verdad es que DFSK pretende ser lo mismo en el mundo del automóvil.

El frontal destaca por unos faros rasgados de tecnología LED para todas las funciones, con una iluminación muy buena en horas nocturnas y con encendido de luces automático. Contienen las luces de intermitencia, que son dinámicas y también cuentan con tecnología LED. El capó irradia cierto dinamismo gracias a unas pequeñas nervaduras, aunque no sea un coche especialmente deportivo.

Por otra parte; el profuso paragolpes contiene las luces antiniebla, también de tipo LED, adornadas con un perfil en cromo (ya sabéis que a los chinos todo lo que brilla les «pirra»). Y para seguir dándole ese toque dinámico, sendas toberas de admisión de aire en los laterales, pero que son un componente estético y, realmente, no canalizan el aire hacia el lateral del coche como cabría esperar. No obstante; lo más llamativo de ese frontal es la parrilla delantera, con efecto diamantado y el enorme logo de dos golondrinas en vuelo en el centro, un guiño estético que emula a lo que, en su momento, comercializó una marca como Mercedes Benz.

En su visión lateral, observamos ese marcado acento coupé que porta ésta carrocería, con una línea hacia la zaga muy pronunciada desde el pilar B pero que, en el fondo, no supone ningún problema a la hora de acceder a las plazas traseras. Es una solución estética recurrente, que hace de los SUV más convencionales, algo más atractivos.

Tiene una línea claramente ascendente y mucha superficie metálica, en detrimento a los cristales, que se van haciendo más angostos a medida que nos acercamos a la parte posterior. Los pasos de rueda traseros son un poco más marcados o voluminosos pero, no os confundáis, también es un guiño estético, ya que no tiene la posibilidad de montar tracción integral. De todas formas, los pasos de rueda y todos los perfiles inferiores están protegidos y en el lateral, una banda cromada también lo recorre de rueda a rueda. Por último, señalamos a esas ruedas con unas preciosas llantas exclusivas de 18 pulgadas y en gris ahumado, una configuración única en los F5 nuevos.

La zaga destaca por tener una enorme superficie de chapa, con una luna bastante pequeña, coronada por un discreto alerón posterior y unos alargados pilotos, también de tecnología LED, unidos virtualmente con otro perfil cromado e intermitentes dinámicos, que no sé si serán más efectivos, pero sí que sé que son muy efectistas.

El prominente paragolpes dispone de una doble salida de escape (real en éste caso), situada en los extremos y con colines cromados y una placa que intenta ser una especie de difusor-protección en la zona más baja, además de las luces intermitentes y las luces antiniebla.

Teniendo tanta superficie de chapa, correspondiente al portón del maletero, los pilotos traseros quedan incluidos en el mismo y al levantarlo, si tenemos los intermitentes puestos, se dejarían de ver. La solución es que los intermitentes principales dejan de funcionar y pasarían a funcionar los de la zona más baja y así, podrían vernos cuando estamos descargando algo en mal sitio y en horas nocturnas o de baja visión.

Abrimos el maletero y descubrimos una gran boca de carga, con una superficie de 379 litros. para ubicar nuestro equipaje No es mucho para un SUV de 4,68 metros, aunque sí que es cierto que la superficie es aprovechable al 100%, con luz de cortesía y una toma de corriente de 12V en uno de los laterales, además de sendos huecos para dejar los enseres más utilizados. No podemos esperar mucho más de una carrocería con una caída muy acusada en la zaga y además, un depósito metálico de GLP debajo del piso, en donde debería ir una rueda de repuesto original.

Al abrir el portón, eléctrico en nuestro caso, disponemos de una boca de carga bastante amplia pero con un perfil especialmente elevado, lo que nos dificultará la tarea de ubicar enseres voluminosos o pesados, ya que habría que levantar mucho el objeto. De todas formas podemos actuar sobre él con las llaves que, ¿os habéis fijado?, tienen ciertas similitudes de diseño con la de los Porsche más modernos. Ah; perdón, que la mayoría no tenéis ningún Porsche

Entramos en las plazas posteriores y disponemos de un gran espacio para dos ocupantes, bueno, podrían ser tres, ya que el túnel central no es voluminoso, así que no molesta para nada. Nos encontramos con mucho espacio vital, en el que destacamos la separación de los asientos delanteros hacia las rodillas, aunque también es motivo de reseña la anchura o el espacio del techo hasta nuestras cabezas, y eso que tiene una gran caída de carrocería en esa zona y, en nuestro caso, montábamos techo solar practicable, que ya sabemos que restan algunos centímetros en esa cota.

Abrimos las puertas delanteras y nos recibe una luz de cortesía proyectada hacia el suelo. Son unos asientos suntuosos, revestidos en símil de cuero en su totalidad, con la palabra Fengon cosida en los respaldos, un aparente buen agarre lateral, de ajustes eléctricos y calefactados. Lo de aparente lo digo, porque sí, son unos asientos con muy buena factura y muy cómodos, pero en cuanto apoyamos con uno de los dos lados parece que nos van ha sujetar muy bien, pero son blandos. Son unos asientos muy cómodos, pero no son asientos deportivos, a tenor de lo que os pueda parecer.

Ante nosotros se nos presenta un cuadro de mandos mucho más moderno y mejor acabado del que pudimos ver en el DFSK 580. Los materiales utilizados tienen una gran calidad visual y, aparentemente, están muy bien ajustados entre si, además de tener un buen tacto y una gran resistencia al uso.

El volante tiene tintes deportivos, con 3 radios, revestido en cuero, multifunción y el extremo inferior achatado, algo que le da un mayor empaque al interior. En los brazos laterales nos encontraremos algunos mandos que utilizaremos más a menudo, entre los que nos encontramos los correspondientes a equipo de audio, el bluetooth o el ordenador de a bordo, a los que hay que acostumbrarse previamente, ya que la información nos la puede mostrar en varios parámetros como millas, galones, litros o kilómetros y si lo cambiamos sin querer y sin saber, luego nos costará bastante volver a los parámetros que entendemos. También podemos elegir idiomas, entre chino (que no entendíamos una m…) e inglés.

Detrás nos encontramos una instrumentación simple, sin ningún tipo de parafernalia superflua. Dos relojes analógicos y la pantalla del ordenador de a bordo en el centro, con una información correcta y suficiente en todo momento. El único «pero» es el la pantalla de plástico que lo cubre y lo protege, que da lugar a reflejos en según qué momentos.

El salpicadero está compuesto por un material plástico con efecto fibra de carbono y en el centro de todo, la gran pantalla táctil de 10,25″ con una visibilidad muy correcta y un funcionamiento e intercambio de menús suficiente. No es compatible con Apple Car Play ni Android Auto, pero sí que dispone de Mirror Link para proyectar lo mismo que tengamos en el móvil en la pantalla de nuestro coche.

Una de las peculiaridades que más me llamaron la atención fue la cámara de grabación. Detrás del retrovisor tiene una microcámara, a la que podemos insertar una micro-SD y grabar nuestras peripecias al volante, además de que si hay algún accidente, o similar, la cámara grabará 45 segundos de trayecto, que después se borra de forma cíclica, para poder utilizar esas imágenes en un posible juicio, por ejemplo. ¿No os recuerda mucho a Rusia?. Es que el F5 también se vende por esos lares…

Debajo también tiene otra especie de pantalla, correspondiente al equipo de climatización, mucho más espartana. Es táctil y también de 10,25″, pero por su inclinación, su falta de configuración y sus acabados en negro piano brillante, es más proclive a sufrir las incidencias de los rayos solares.

Entre los dos asientos nos encontramos el selector del cambio y, alrededor de él, diversos botones táctiles como el correspondiente a la desactivación del sonido de los sensores de aparcamiento o el control de descensos. Sí, tenía control de descensos a pesar de ser tracción delantera. Eso es porque su altura libre al suelo es de 20 cm y, claro, podría ocurrírsenos el hacer alguno de nuestros «pinitos» fuera del asfalto. Hay que tener bastante cuidado con esos botones, porque son bastante sensibles y es bastante probable que vuestro acompañante los pulse sin querer.

Detrás nos encontramos un botón físico con el que podemos elegir diferentes modos de conducción entre Normal, Sport, ECO y Winter, que tampoco es que se noten muchas diferencias entre si. El selector del cambio también dispone de una posición Sport si empujamos la palanca a la derecha, las reacciones se vuelven un poco más notables. 

En España se comercializa la versión Classic que viene muy bien equipada, siendo una de las mejores relaciones precio-equipamiento-imagen del mercado. Entre otros elementos disponíamos de asistente de frenada de emergencia, modos de conducción, tapicería y revestimientos de símil cuero, control de velocidad de crucero, asistente de arranque en pendiente, control de descensos, portón del maletero eléctrico, arranque y apertura por botón, climatizador, ordenador de a bordo, llantas de 18″, asientos delanteros eléctricos y calefactados, pantalla táctil de 10,25″ del equipo de infoocio, techo solar panorámico y practicable eléctricamente, cámara de ayuda al aparcamiento trasero, cámara frontal de grabación cíclica, sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, faros LED delanteros y traseros con intermitentes dinámicos, posibilidad de bi-fuel con GLP, control de presión de neumáticos o luz de bienvenida proyectada hacia el suelo. 

La mecánica que monta el DFSK F5 es un 1.5 de origen Mitsubishi, indestructible, con posibilidad de funcionar con GLP, de 135cv y 220 Nm de par máximo. Está asociado a un cambio de marchas de variador continuo (fabricado por el especialista ZF) de una marcha y que, a pesar de que no sea uno de mis cambios predilectos, es obvio que cada vez más los iremos viendo en éste tipo de vehículos. 

Con esa configuración, nuestro F5 alcanza los 180 Km/h de velocidad punta y  es capaz de hacer el 0-100 Km/h en 11,5 segundos, con unos consumos homologados por la marca de 9,8 l/100 Km, que son muy optimistas, ya que fui incapaz de bajar de la barrera de los 11,5 l/100 Km. Vale que no utilicé el formato GLP para nada, algo que, seguramente, me habría ahorrado un consumo tan exagerado, pero al ser gasolina, su peso y su configuración; está claro que no iba a ser el colmo de los consumos ajustados. Está cubierto por una (unas) tapas plásticas que lo protegen y hacen que sólo los especialistas de la marca puedan acceder al motor en caso de avería. 

Es un motor voluntarioso, que tiene una potencia loable, pero que no entrega toda su caballería de golpe, sino que es bastante progresivo de reacciones. El cambio es un complemento ideal si nuestra conducción es así; progresiva y relajada, pero en cuanto vamos ha acelerar para hacer un adelantamiento, una incorporación o si las circunstancias del tráfico así nos obligan, el sonido del motor se vuelve notable desde el interior y se acabó el relax y el confort de los ocupantes. No obstante, podemos emular cambiar las marchas de forma secuencial si desplazamos el selector al modo Sport, pero es lo que hay; tiene una marcha. 

Por otra parte la conducción es confiada, ya que el esquema de suspensiones nos ofrece un enorme compromiso entre confort y dinamismo, absorbiendo muy bien las imperfecciones del asfalto y no haciendo que el conjunto se descoloque o se incline demasiado en los apoyos en curva, algo que es de agradecer a tenor de la envergadura del vehículo. Tan sólo notaremos una suspensión un poco más rebotona en algunos badenes  que nos podamos encontrar, ya que ahí si que podemos descolocar un poco al DFSK de aspecto coupé

La dirección no transmite con fidelidad lo que ocurre debajo de los neumáticos, pero es bastante directa y enseguida nos hacemos a ella sin problema. Por último, los frenos tienen una mordida importante y detienen al conjunto muy bien en todo tipo de circunstancia. 

Sin duda, el DFSK F5 es un SUV muy atractivo y original con el que llamaremos mucho la atención allá por donde pasemos, además de contar con un excelso equipamiento y un gran rodar en carretera. También podemos aventurarnos un poco fuera del asfalto gracias a su altura libre respecto al suelo, pero al tener tan sólo la opción de la tracción delantera, no es del todo recomendable.  

Está muy orientado a gente que necesite un vehículo de estas características, pero al que la imagen y la originalidad le pesen más que las prestaciones puras. Su mecánica y su caja de cambios están más que contrastadas y es muy poco probable que nos dé algún tipo de «disgusto» mecánico en toda su vida útil y el confort que nos brinda es bueno si realizamos una conducción progresiva y calmada, aunque he de decir que el esquema de suspensiones puede soportar una conducción un poco más ligera y con cambios de apoyo continuados. Pero sin pasarse. Los materiales y ajustes utilizados para su interior son muy aparentes y están muy bien ajustados entre si, además de ofrecernos una imagen ciertamente deportiva y muy original y una tecnología suficiente. El consumo es abultado, sí, pero como también podemos circular con GLP, se nos hace mucho más económico en su uso convencional, así que es un vehículo muy cómodo para viajar y circular si optamos por la vía del GLP. En gasolina…

DFSK quiere ser una marca de referencia y, aunque les queden varios años para consolidarse del todo, la evolución será exponencial. De momento, nos ofrecen dos alternativas muy atractivas (la una de estilo coupé y la otra con posibilidad de tener 7 plazas), con posibilidad de ser bi-fuel, un extenso equipamiento y una imagen atractiva. Los comienzos siempre han sido complicados y más en este mundo del automóvil, pero esperad, que esto es sólo el comienzo. De momento, el DFSK F5 es un modelo muy atractivo que seguro, gustará a muchos potenciales clientes, porque no encontrarán un SUV con esa imagen, ese equipamiento y tan ajustado de precio. Esos son sus valores. 

Datos técnicos:

Motor: 1.5 

Potencia: 137cv

Vel Máx: 180 Km/h

Acel 0-100 Km/h: 11,5 seg

Cons: 9,8 l/100 Km (homologados por la marca)

Precio: Desde 28.995 euros (Versión probada)

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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