Prueba: Fiat 124 Spider

Motorproyect.com > Pruebas > Prueba: Fiat 124 Spider

Prueba: Fiat 124 Spider

06/09/2017 / 1 Comentarios / 256 / Pruebas
Facebook
Tweet
Pinterest
Google Plus

Acaba de pasar el mes de agosto y como consecuencia, y de manera generalizada; hemos finalizado las vacaciones. Esos días del año en los que aprovechamos para disfrutar del sol y las altas temperaturas, de la playa, de la montaña, del camping, del pueblo; de esas noches interminables entre amigos y familia tomando una copa en una terraza, de fiesta en fiesta…

Sí amigos; todo eso se termina y comenzamos un nuevo curso con fuerza, energías recuperadas y, porqué no decirlo; con resignación.

Pero antes de dar por finalizada del todo esta temporada veraniega, os vamos a brindar la oportunidad de conocer un coche muy apropiado para estos meses de asueto. Bueno; no estoy del todo seguro si es realmente apropiado para esta época o para estaciones menos extremas y más templadas, como la primavera o el otoño.

Y es que el coche que os vamos a mostrar en el reportaje de hoy, resulta que nos evoca directamente a una época más glamurosa, en donde los veranos olían a Mediterraneo, olivas y pizza. Hacemos un poco de historia y nos presentamos en la Costa Azul italiana en el año 1967.

Muchos “Gentleman Drivers” van con un pequeño y coqueto descapotable biplaza por esas costas occidentales de la bota de Europa, disfrutando del sol, del suave clima autóctono y de la conducción del precioso Fiat 124 Spider original; que había sido presentado en el Salón de Turín en noviembre del año anterior.

Era un cabrio muy deseado, ya que contaba con una gran belleza de líneas y se trataba de uno de los modelos de ese segmento, más aparentes y asequibles en aquella época de la “Dolce Vita”. El éxito del modelo fue tal, que se mantuvo en producción hasta 1982.

Volviendo a la actualidad; en 2016, el CEO del Grupo Fiat decidió recuperar aquel mítico modelo, dentro de sus planes para la renovación de toda la gama de la firma italiana. Y cuando a Sergio Marchionne se le cruza una idea por la cabeza…

Debía mantener las mismas condiciones que el modelo original y por supuesto; debía ser relativamente asequible. ¿Solución?; aprovechar la plataforma del cabrio más vendido de la historia, que no es otro que el Mazda MX-5.

De esta manera; los costes de producción se acotan muchísimo, ya que están aprovechando la misma configuración que tiene el Mazda, aportando un diseño meramente italiano y las mecánicas de la firma transalpina.

La plataforma del modelo japonés, cumple a la perfección con los requisitos con los que debe contar el Fiat 124, que al igual que el MX-5; es un cabrio biplaza, muy ligero y muy divertido de conducir.

Pensaréis entonces que se trata del mismo coche. Pues no. La verdad es que entre uno y otro, hay algunas diferencias sustanciales que ahora mismo os vamos ha contar, pero antes; vamos con las similitudes entre ambos.

La configuración es la misma; el clásico motor delantero y la mítica tracción trasera, que a los más puristas les (nos) encanta. También coincide el interior, calcado en ambos modelos de no ser por el logo que observamos en el volante. A partir de ahí; las diferencias son notables y se nos muestran como dos modelos muy bien diferenciados.

Para empezar; el diseño del Fiat 124 resulta mucho más atractivo y visual que el del modelo nipón. No obstante, es de sobra conocido el estilo que imprimen los italianos a todos sus modelos y sin lugar a dudas, en ese campo no tienen muchos rivales. 

Basándose en la imagen original, el nuevo Fiat 124 Spider mantiene los faros redondos aunque, por supuesto, cuentan con luces diurnas incorporadas de tipo LED, tecnología que también se utiliza para la iluminación en general. El capó delantero es muy alargado, lo que le confiere una imagen muy clásica, premeditadamente buscada. Este detalle es un arma de doble filo desde la posición de conducción, ya que si bien, controlamos a la perfección donde están situados los límites de los pasos de rueda delanteros, no se percibe con claridad donde termina el frontal, por lo que hasta que no nos acostumbremos a sus cotas, aparcaremos siempre con mucho cuidado de no “engancharnos” sin querer con el coche de delante.

Dos abultamientos en forma de nervaduras sobre el capó, remarcan el carácter latino y dinámico del conjunto y la luna delantera, bastante inclinada y con el marco en diferente color de la carrocería; culminan una imagen frontal muy atractiva, que mantiene el aire desenfadado del modelo original.

La visión lateral también está condicionada por la longitud de ese capó delantero, ya que nos proyecta a un estado muy recurrente en los “Spider” clásicos de los años 60´s, en los que el habitáculo iba situado muy retrasado respecto a la mecánica. No obstante; la carrocería del Fiat 124 es 14 cm más larga que la del MX-5, a pesar de que utilizan la misma base. También destacan unas preciosas llantas multirradio de 17 pulgadas, que completan esa imagen tan atractiva.

 

En la zaga, observamos la doble salida de escape, que aporta un cierto halo de deportividad, unos pilotos de tecnología LED en forma de anillo, con el centro pintado en el mismo color que la carrocería y una tapa de acceso al maletero muy pequeña. La verdad es que en este caso; no voy a quejarme del acceso al maletero y de que si la tapa y la boca de carga son muy angostas y todas esas cosas, ya que al ser un concepto diseñado para el mero disfrute de los sentidos; la capacidad del maletero es muy limitada y tan sólo cuenta con un espacio de 140 litros, suficiente para una pequeña bolsa de viaje y poco más.

Nos montamos en el interior…, bueno; mejor dicho nos tiramos en el interior, ya que la verdad es que el habitáculo está situado en una posición bastante baja y hay que hacer un ejercicio extra para incorporarnos al Fiat 124. Es lo que tienen los deportivos…

Una vez sentados la posición de conducción es cómoda y por supuesto; deportiva, ya que nos situamos con las piernas muy estiradas y el volante se nos queda en una posición bastante vertical. Los pedales por su parte, son ideales para realizar el ejercicio del punta-tacón, una práctica muy recurrente para los más avezados conductores, que consiste en dar un golpe de gas mientras estamos frenando y de esa manera, salir de la curva con la mayor aceleración posible.

Los asientos de cuero marrón, en nuestro caso, son muy cómodos y recogen muy bien el contorno de nuestros cuerpos, aunque si tenéis espaldas anchas como yo; igual os pueden parecer un poco estrechos. No obstante, tienen un corte muy deportivo y también en nuestro modelo de pruebas, contaban con altavoces incorporados en el reposacabezas, como complemento al equipo de audio de serie firmado por el especialista Bose.

En el resto, todos los mandos son similares a los que nos encontramos en su momento en el Mazda MX-5, salvo algunos paneles interiores del mismo color que la tapicería, la configuración del cuadro de relojes y el logotipo del volante. Los materiales empleados son de una gran calidad y los plásticos a la vista tienen una gran percepción visual, además de contar con unos ajustes muy aceptables.

Obviamente; lo angosto del habitáculo favorece a que los mandos los tengamos muy cerca y no haya que desviar la mirada para accionar cualquiera de los elementos que este cabrio monta de serie. Tampoco es que haya muchos mandos a los que prestar especial atención, ya que el cuadro se nos presenta con un diseño muy simple y minimalista, en el que la pantalla táctil multifunción de 7 pulgadas que engloba todas las opciones del equipo de infoentretenimiento, cobra todo el protagonismo, junto con los mandos del climatizador situados justo por debajo.

De esta manera, existen pocos elementos opcionales a elegir en este acabado denominado Europa, y que viene muy bien dotado de serie, con navegador, sensores de aparcamiento traseros con cámara, sensor de presión de neumáticos, llantas de 17 pulgadas, climatizador automático, asientos de cuero y calefactados, equipo de audio Bose, equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 7 pulgadas y mando selector entre los dos asientos, compatible con Apple Car Play y Android Auto, Bluetooth, ordenador de a bordo, control de velocidad de crucero, indicador de cambio de marcha o faros delanteros y traseros con tecnología LED, además de sistema y apertura sin llave.

El techo por otra parte es de lona y no cuenta con accionamiento eléctrico, sino que es manual. Este detalle no importa mucho, puesto que la apertura y el cierre es extremadamente simple y en menos de 10 segundos podemos plegar o desplegar la capota sin problema y sin apenas esfuerzo. 

Tiene un gran aislamiento térmico y una gran estanqueidad, aunque no puedo decir lo mismo de su aislamiento acústico, ya que permite que se cuele un tanto, el sonido que procede del exterior. También cuando vamos descubiertos, y a velocidades por encima de los 80 Km/h, la conversación con el copiloto se nos presenta un poco más altisonante debido al viento que sobrevuela por encima de nuestras cabezas. En ese sentido, el MX-5 es algo mejor y no genera tanto ruido aerodinámico.

En el caso del Fiat 124 Spider, la oferta mecánica se reduce a un solo motor. Este elemento es la principal diferencia entre ambos modelos, puesto que en este caso, contamos con una mecánica de gasolina 1.4 con turbo, que eroga 140cv y unos excelentes 240 Nm, gracias a lo cual; obtenemos una gran respuesta y unas muy considerables recuperaciones.

Las prestaciones finales que nos ofrece este motor son una aceleración de 0-100 Km/h en 7,5 segundos, una velocidad máxima de 215 Km/h y unos ajustados consumos de 6,4 l/100 Km homologados por la marca. La transmisión, en el caso que nos ocupa, es manual de 6 relaciones, con un tacto excelente, unos recorridos perfectos y un escalonamiento muy bien estudiado. Si lo deseamos, podemos adquirirlo también con una transmisión automática de 6 relaciones.

La principal diferencia con respecto a la mecánica del MX-5 (atmosférico) es la forma de entregar la potencia. En este caso (turbo) nos ofrece unas aceleraciones brillantes, aunque entrega la fuerza de una manera lineal y progresiva, y no deja estirar tanto las marchas como en el caso del “hermano” japonés. Por otra parte; adquiere una ventaja considerable si hablamos en materia de recuperaciones, ya que con 240 Nm es un motor con una gran elasticidad en cualquier régimen de marcha.

Si nos centramos en la dinámica de conducción, también observamos ciertas diferencias entre un modelo u otro, puesto que aún compartiendo la misma base y teniendo muchos elementos comunes; los matices y el concepto con el que quieren desmarcarse, tanto Mazda como Fiat, con sus dos criaturas, es diametralmente opuesto.

Fiat apuesta por la elegancia y el confort de marcha, así que ha modificado elementos en la suspensión, para que el 124 resulte más confortable y filtre mucho mejor las posibles irregularidades del asfalto.

De todas maneras; este dato no implica a que el Spider sea blando y menos ágil. La carrocería del 124 apenas sufre ningún tipo de inercia ni balanceo en curva, y tanto por dirección, como por amortiguación, como por comportamiento en general; se nos muestra como un vehículo muy comunicativo en todo momento y circunstancia, siendo a su vez, más cómodo y civilizado que el Mazda.

En esta publicación hemos probado ambos modelos y las diferencias entre uno y otro se centran, básicamente, en la mecánica, el comportamiento y, sobre todo; la imagen.

Fiat nos ofrece un concepto más clásico, con una imagen mucho más atractiva (a juzgar por el número de personas que casi tropiezan al quedarse mirando nuestro coche) y nos traslada a una época dorada en el que este tipo de vehículos, eran el símbolo de la denominada “Dolce Vita”.

Mantiene rasgos comunes con aquel exitoso 124 original, pero con una de las mejores bases sobre las que se podía sustentar en la actualidad, que no es otra que la del excelente MX-5 del que conserva su carácter dinámico. Pero el modelo italiano adquiere su propia personalidad con la incorporación de una mecánica turboalimentada y un esquema de suspensiones más “amable”, aunque sin dejar de ser efectivo.

Este coqueto modelo está destinado a todos aquellos que busquen un gran deportivo con el que disfrutar en rutas de fin de semana, pero que no quieran renunciar a un confort aceptable ni a una imagen diferenciadora y con cierto aire nostálgico. ¿Os imagináis conduciendo este coche bajo el cielo de la Toscana italiana en pleno mes de Septiembre?. Me lo apunto… 

 

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres anunciarte en nuestra web?

Solicitar