Prueba: Honda Civic Sedan 1.5 Turbo Executive

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Prueba: Honda Civic Sedan 1.5 Turbo Executive

25/10/2017 / 0 Comentarios / 540 / Pruebas
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Hace mucho tiempo que el Honda Accord se dejó de vender en Europa. Era una berlina muy capaz y versátil, con un diseño meramente japonés y una gran tecnología, para el momento en el que existió, además de contar con un gran maletero y un rodar excelente, con un cierto toque deportivo.

El contar con una berlina era una asignatura pendiente en estas latitudes y una marca como Honda, no se puede permitir el lujo de no competir de tú a tú en uno de los segmentos más tradicionales, aunque en serio declive debido a la moda de los SUV.

Viendo la aceptación comercial y el diseño controvertido y original del nuevo Civic (sorprendentemente, no a todo el mundo le gusta este nuevo diseño); los responsables de la marca nipona decidieron que podrían utilizar esta base para crear de nuevo una berlina al uso. Depurando un poco más sus líneas, alargando el perfil de la carrocería y rediseñando algún que otro elemento; han dado con la fórmula idónea para convertir al compacto en un vehículo más destinado a padres de familia.

Bueno; realmente lo han convertido tan sólo en una berlina, lo de “coche de padre” ya sería otro cantar, puesto que mantiene los rasgos característicos de la carrocería compacta, tanto en comportamiento, como en posición de conducción o incluso; en diseño, ya que no pierde ni un ápice la arrebatadora personalidad Civic.

Los trazos maestros se mantienen en la mayor parte de la estructura que ya conocíamos y lo único que cambia son los cuartos traseros. Observamos un incremento de longitud que asciende a los 11 centímetros, para albergar esa mayor capacidad de maletero y por consiguiente, observamos un voladizo trasero un poco más prominente.

Esta nueva característica, ha obligado a los diseñadores a cambiar ligeramente y perfilar los pilotos traseros, que sin perder su identidad, son de nuevo diseño. Además, para mantener cierto halo coupé, la luneta trasera sigue estando muy inclinada, pero pierde esa característica franja que delimita la cola truncada de la versión de cinco puertas y que resulta un poco incómoda a la hora de mirar por el retrovisor interior.

Ese nuevo rediseño de la parte trasera, nos sigue marcando un estilo coupeizado muy importante y resulta muy atractivo, aunque para mí; pierde todo el encanto en cuanto abrimos la tapa del maletero. Sí amigos; aunque no lo parezca en apariencia, ni visualmente, el Civic Sedan es una berlina de tres volúmenes, osea, que cuenta con tapa de maletero y no con el típico portón.

Este dato implica que la boca de carga es más angosta y será más complicado ubicar objetos voluminosos en el maletero, que por otra parte; aumenta su capacidad respecto a la versión de 5 puertas y alcanza unos impresionantes 520 litros. Es un maletero profundo y muy aprovechable, pero quizás; si hubieran declinado la carrocería de tres volúmenes y hubiesen optado por un gran portón de acceso, mantendría la misma capacidad de carga, pero sería más sencillo acceder al mismo. En fin; no me lo tengáis en cuenta que es mi particular “guerra” con las tapas de maletero.

Pero como os venía diciendo, el diseño es prácticamente igual que el del Civic de 5 puertas, con unas líneas muy afiladas y tensas y una belleza controvertida, con muchos elementos que nos evocan una deportividad implícita.

Esta deportividad la notamos también nada más entrar en el habitáculo. Es más bajo de lo que se viene estilando en este tipo de carrocerías y por supuesto, la posición de conducción es coherente con este hecho. Piernas estiradas, brazos estirados y el culo bastante cerca del asfalto.

No implica que la habitabilidad en las plazas posteriores sea angosta, ni mucho menos. Mantiene la misma configuración que la versión de 5 puertas, con un buen espacio para las rodillas y, a pesar de la pronunciada caída del techo, tampoco hay muchos problemas si medimos hasta 1,80 de altura respecto a la distancia con nuestras cabezas.

Sentados en el puesto de mando lo dicho; posición bastante baja y también bastante deportiva. Este hecho ya nos denota un dinamismo del que muy pocas berlinas pueden presumir y eso es algo que nos gusta.

Al ir tan bajos, los mandos nos rodean y son extremadamente accesibles. Sobre todo está muy bien estudiada la posición de la palanca de cambios, que además, y para añadir mayor toque deportivo si no lo tenía ya; tiene unas inserciones muy precisas y muy bien escalonadas, siendo su manejo realmente adictivo.

Los asientos son muy grandes y confortables, en nuestro caso, forrados en cuero y con regulación eléctrica. Sujetan muy bien el cuerpo y contienen muy bien nuestra espalda y caderas en los desplazamientos laterales. El resto del panel de control cuenta con unos acabados solventes y sólidos, con la utilización de plásticos aparentes y de tacto agradable y unos muy buenos ajustes, en términos generales.

La capilla de relojes nos ofrece una buena información y muy legible, combinando la imagen digital actual, con la imagen digital de comienzos de los 90´s de una manera magistral. El enorme indicador de la velocidad y las revoluciones está en el centro y comparte espacio con la pantalla de información del ordenador de a bordo. A los laterales nos encontramos con los indicadores de estilo “retro” (o por lo menos me lo parece a mí) de la gasolina y temperatura del motor. En esta ocasión, el cuadro tenía una tonalidad azul, que personalmente, me gustaba más que la roja que probamos con el Civic de 5 puertas, pero para gustos…

El volante también cuenta con algunas peculiaridades. Tiene un buen tamaño y está forrado en cuero de tacto muy agradable. Obviamente es multifunción y cuenta con los mandos del ordenador de a bordo, el Bluetooth, el control de velocidad de crucero con limitador, que en nuestro caso era también adaptativo y los del equipo de audio. En este apartado, el mando del volumen es táctil y se activa pasando un dedo hacia arriba o hacia abajo para subir o bajar el volumen. Es gracioso y está muy bien, pero a veces, cuando de verdad estamos haciendo una conducción dinámica, podemos activarlo sin querer y subir el volumen del equipo de sonido hasta los topes, con el consiguiente susto. Es una tontería, pero nos pasó en un par de ocasiones.

En el centro, la pantalla del equipo de infoentretenimiento, táctil y que engloba la mayoría de las funciones de asistencia del vehículo, e incorpora la conectividad con Android Auto y Apple Car Play. Desde esa gran pantalla, podremos visionar diferentes informaciones relevantes a la conducción y los parámetros del coche, como el navegador o la cámara de marcha atrás. También es táctil el volumen del equipo de audio y se activa deslizando un dedo. En ese caso concreto, sigo pensando que es mejor un mando físico.

Tiene una gran visibilidad, pero no está protegida contra los reflejos y la incidencia del sol, aunque en la mayor parte de las situaciones no supone un mayor problema. Más abajo nos encontramos los mandos del climatizador bi-zona, los de los asientos calefactados y una bandeja portaobjetos, con la posibilidad de cargar y conectar el Smartphone por medio de inducción bajo los parámetros y protocolo Qi. Detrás de todo esto, fuera de la vista, existen sendas tomas de 12V y puerto USB.

Nuestra unidad de pruebas no obstante, contaba con el mayor equipamiento disponible y realmente, dejaba muy pocas opciones a elegir. Navegador, asistente de arranque en pendientes, asistente de cambio involuntario de carril, alerta de tráfico en ángulo muerto, climatizador bi-zona, tapicería de cuero, asientos delanteros eléctricos y calefactados, asientos traseros calefactados, Start/Stop, equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil, techo solar practicable eléctricamente, llantas de 17 pulgadas, sensores delanteros y traseros de aparcamiento, cámara de visión trasera con varios puntos y tipos de visión, alerta de tráfico cruzado, pedales de aluminio, equipo de audio con 10 altavoces, sensores de luces y lluvia, luces LED inteligentes, aviso de presión de neumáticos, reconocimiento de señales de tráfico, mitigación de impactos y detección de colisión con frenada de emergencia, son la mayoría de elementos de confort y seguridad que nos encontraremos en esta versión Executive.

Por otra parte; la configuración mecánica ya la conocimos en su momento cuando probamos la versión del Civic de 5 puertas y acabado Sport. Se trata de un motor gasolina 1.5 con turbo y transmisión manual de 6 relaciones, que eroga 182cv de potencia, con un par considerable de 240 Nm y que es capaz de alcanzar una punta de 210 Km/h y acelerar de 0-100 Km/h en 8,4 segundos.

Tiene una gran respuesta desde bajas revoluciones y también contamos con unas muy solventes recuperaciones a la hora de adelantar o afrontar una cuesta, debido a su gran elasticidad mecánica. Pero no cuenta con una “patada” espectacular. La verdad es que aumenta de velocidad de una manera considerable y sin apenas darnos cuenta, estaremos circulando por encima de los límites legales, pero lo haremos de una manera progresiva.

Es una mecánica muy activa, que a pesar de sus grandes prestaciones, se conforma con una media de unos 5,8 l/100 Km en ciclo mixto homologados por la marca, aunque en condiciones reales de conducción, es posible que nos acerquemos más a los 7 l/100 Km.

Mantiene el excelente chasis de su hermano Civic 5 puertas, por lo que estamos, probablemente, ante una de las berlinas más efectivas del mercado.

A su corta distancia respecto al suelo, su gran distancia entre ejes y su anchura, debemos añadir un esquema de suspensiones muy bien calibrado, puesto que nos ofrece un excepcional confort de marcha, pero no compromete la estabilidad del conjunto ni su gran paso por curva.

El aplomo general es muy considerable y en ningún momento sentimos ninguna sensación de inseguridad al volante, ni siquiera, en los virajes más pronunciados ni realizando una conducción dinámica (pero legal…).

Probablemente, sea uno de los conjuntos en formato berlina más divertidos que hayamos conducido en los últimos tiempos. Aunque he de decir, que el tacto de la dirección me pareció extremadamente ligero para realizar esa conducción dinámica a la que nos invita el Civic en todo momento. El guiado es preciso, pero no transmite en realidad lo que ocurre debajo de los neumáticos y con total seguridad, este sea un punto de inflexión que deberían estudiar los ingenieros para generaciones venideras.

En definitiva; después de probar el nuevo Civic en formato sedan, podemos afirmar que nos ha convencido profundamente. Su estética mantiene el dinamismo de la versión compacta, pero añade un mayor espacio de carga y una mayor versatilidad, algo que no difumina el impactante diseño de Honda, con un marcado carácter deportivo, a la par que sofisticado. Por otra parte, el equipo de serie es realmente ejemplar, con elementos que muy pocos coches de su categoría montan si no es de manera opcional.

Pero si hay algo que nos ha convencido son sus maneras de rodar. Es muy confortable y silencioso, pero tiene un tacto deportivo y dinámico, con un excelente paso por curva y un aplomo en general que atraerá a conductores a los que les encante ponerse detrás de un volante y disfrutar conduciendo.

“Papis”; estáis de enhorabuena…

Vehículo cedido para la prueba por:

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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