Prueba: Hyundai Kona 1.0 T-GDI Klass

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Prueba: Hyundai Kona 1.0 T-GDI Klass

12/12/2017 / 0 Comentarios / 504 / Pruebas
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El Hyundai Kona ha llegado para revolucionar el segmento de los todo-camino pequeños y porqué no decirlo; el lenguaje de diseño de la marca coreana.

Y es que esta nueva imagen rompe con los patrones establecidos hasta la fecha y nos propone un diseño muy diferenciador que a simple vista no nos invita a pensar que estamos ante un Hyundai. De hecho; los más malintencionados y “picajosos” dirán que es una copia o que tiene claras influencias en el frontal de Citroën. Y puede que tengan algo de razón, pero no obstante vamos a detenernos un poco y vamos ha analizarlo como es debido.

Cierto es que este nuevo frontal nos recuerda a lo que conocemos dentro de la gama francesa, pero si comparamos uno y otro, nos daremos cuenta que en Hyundai le han caracterizado con algo más de presencia y dinamismo y con un toque más agresivo y poderoso, a pesar de que estemos hablando de un SUV del segmento B.

Ese toque más desenfadado lo marca, sin lugar a dudas, la parrilla delantera, que sí que es característica de todos los nuevos modelos de Hyundai. También la posición de los antinieblas delanteros, muy abajo y bastante centrados, remarcan una imagen más divertida y menos sobria que los modelos de Citroën, teniendo en cuenta que las molduras de plástico negro en contraste con el resto de la carrocería y que además de tener una función estética, cumplen con una función protectora; destacan el concepto de SUV que nos quieren mostrar.

Los grupos ópticos son los que nos recuerdan a modelos como el C4 Cactus o el nuevo C3 Aircross, ya que se componen por unas luces diurnas de tecnología LED, situadas en la parte superior y con rasgos muy afilados, situándose más abajo las luces de carretera y posición, junto con los intermitentes. En nuestro caso eran luces halógenas, aunque según versiones pueden contar con tecnología LED.

El conjunto nos reporta un carácter dinámico y desenfadado que, como ya os había adelantado, se desmarca claramente de lo conocido hasta la fecha en la marca.

Si nos fijamos en el lateral, también observamos que los pasos de rueda se remarcan gracias a las protecciones de plástico que los rodean, algo que nos indica claramente su tendencia todocamino, a pesar de sus contenidas medidas de 4,16 metros de longitud y de que en este caso; no cuente con tracción total, aunque sí existen versiones con este tipo de propulsión.

No obstante; pocos usuarios utilizarán al Kona en travesías complicadas y su altura respecto al suelo sí que nos permitirá afrontar caminos en buenas condiciones con cierto brío. Las llantas de 16 pulgadas son muy atractivas y también acentúan esa otra tendencia natural que es la de urbano, junto con una gran capacidad de personalización en cuanto a pintura exterior, que puede ser bicolor para techo y retrovisores respecto al resto de la carrocería, y las molduras del interior.

En la zaga la tónica general y el planteamiento es similar a lo que nos encontramos en el frontal. En una parte superior nos encontramos con las luces de posición, también muy afiladas y de tecnología LED, relevando las luces de freno, intermitencia y marcha atrás a la zona inferior, estando a su vez, englobadas en un mismo conjunto y protegidas por las molduras de plástico que rodean toda la carrocería.

En este ámbito, debemos decir que sus trazos son muy originales y atractivos, algo que, unido a su capacidad de personalización, hará del Kona una opción muy interesante para conductores jóvenes y urbanitas que busquen algo diferente.

Nos metemos con el habitáculo y empezamos por el maletero. Su capacidad de carga es suficiente para un vehículo de sus características y tamaño y cuenta con 361 litros y una boca de carga amplia, que nos descubre un espacio diáfano y aprovechable.

También las plazas posteriores cuentan con una habitabilidad que se encuentra dentro de la media en su segmento y dos adultos viajarán sin problemas en esos asientos, ya que tienen un espacio correcto tanto por altura como por distancia respecto las rodillas, siempre y cuando, los ocupantes de los asientos delanteros no tengan que desplazarlos atrás del todo, ya que en ese caso no nos llegaría a tocar las piernas, pero reduciría mucho el margen de maniobra.

En el puesto de mando enseguida encontramos también una posición correcta y la sencillez de sus mandos hacen del Kona un vehículo muy apropiado para centrarnos y disfrutar de la conducción. Todo está al alcance de nuestra mano y el panel de instrumentos es simple y fácil de interpretar. Consta de plásticos duros, con un gran aspecto visual y agradables al tacto, además de poseer unos buenos ajustes.

El volante multifunción nos facilitará el acceso a las tareas más cotidianas sin tener que soltar las manos, pero como viene ocurriendo en todos los modelos nuevos, es la pantalla central del equipo de infoentretenimiento la que acapara la información básica que percibiremos a nivel visual. Es una pantalla táctil de 7 pulgadas con una nitidez correcta, aunque sensible a los reflejos solares, desde la que podremos visionar diferentes informaciones del ordenador de viaje, la cámara trasera de ayuda al aparcamiento o el navegador, en el caso de que lo monte (no era nuestro caso).

De todas maneras, es compatible con los sistemas Android Auto y Apple Car Play, además de contar con la función Mirror Screen, por lo que el visionado de las diferentes aplicaciones de nuestro Smartphone (incluido el navegador), las tendremos también disponibles en la pantalla de nuestro Kona.

Por su parte, el equipo de serie de nuestra unidad de pruebas con el acabado Klass, que es uno de los intermedios, lo podríamos denominar como suficiente y entre otros elementos contábamos con asistente de luces y lluvia, control de velocidad de crucero con limitador, Bluetooth, ordenador de a bordo, sensores de aparcamiento traseros con cámara de ayuda al aparcamiento, frenada automática en ciudad con detección de peatones, asistente de arranque en pendiente, llantas de 16 pulgadas, control de presión de neumáticos, Start/Stop, asistente de cambio involuntario de carril, detección de fatiga del conductor, equipo multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas, o climatizador automático, por citar algunos ejemplos.

Cabe destacar la incorporación de un control de descensos de serie, ya que si bien no es que sea un vehículo para realizar incursiones complicadas, no deja de tener la categoría de SUV y además, nunca sabemos cómo son los caminos que nos encontraremos, por muy bien acondicionados que estén. 

Si hablamos de motores, la unidad que probamos montaba el novedoso 1.0 T-GDI de gasolina, con tres cilindros y que destaca más por sus ajustados consumos de 5,2 l/100 Km que por sus prestaciones puras, ya que alcanza los 180 Km/h de velocidad máxima y hace el 0-100 Km/h en unos discretos 12 segundos.

Es una mecánica apropiada y suficiente, para realizar una conducción convencional, tanto por ciudad como por carretera. Su respuesta es progresiva y destaca por tener un funcionamiento agradable en la mayoría de las situaciones. Un único “pero” es su palpable rumorosidad a bajas revoluciones, que se perciben con cierta nitidez desde dentro del habitáculo y en una circulación lenta, puede empañar el confort general que nos proporciona el Hyundai Kona.

Circulando por carretera abierta y a ritmos contenidos, hablamos de un coche confortable, con un buen aislamiento del exterior y que tampoco obtiene malos registros en materia de recuperaciones, ya no tanto quizás por su rendimiento mecánico, sino por la ligereza del conjunto. Es bastante sencillo circular a un buen ritmo sin tener que recurrir a la ayuda de la palanca de cambios más de lo necesario y en los puertos de montaña, no pierde capacidad de respuesta y tiene aún, cierta reserva de aceleración en marchas largas.

El esquema de suspensiones está muy logrado y absorben muy bien las imperfecciones del asfalto, a la par que contienen muy bien las posibles derivas de la carrocería en una carretera con curvas. En términos generales es un vehículo más confortable que dinámico como tal, aunque posee una gran agilidad y asentamiento en su paso por curva.

Por otra parte, el tacto de la dirección me pareció algo artificial y poco comunicativo con lo que ocurre debajo de las ruedas o el nivel de adherencia de los neumáticos, aunque es muy apropiado en un entorno urbano y para callejear o aparcar sin mayores problemas.

Sin lugar a dudas, en Hyundai han dado un golpe sobre la mesa y nos presenta un producto diferente a los que conocíamos en la marca coreana, por lo menos, en cuanto a imagen se refiere. En dinámica de conducción es un coche muy correcto, con una buena configuración mecánica, un buen equipamiento y un precio bastante ajustado.

Será una gran opción para muchos conductores jóvenes que busquen algo más que un utilitario, muy atractivo y fresco para la ciudad  y que también sea solvente en carretera. Hay muchos representantes de este segmento y la competencia es muy feroz, pero el nuevo Hyundai Kona viene marcando las diferencias. 

Vehículo facilitado por:

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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