Prueba: Hyundai Santa Fe 2.2 CRDi Style Limited

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Prueba: Hyundai Santa Fe 2.2 CRDi Style Limited

31/10/2018 / 0 Comentarios / 129 / Pruebas
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Está claro que el Hyundai Tucson es el SUV de referencia en la marca asiática y el que obtiene un éxito de ventas sobresaliente mes tras mes. Pero existe un modelo con mayor empaque, tamaño y suntuosidad que, al igual que el Tucson, se ha visto renovado hace muy poco tiempo y ahora nos llega con una imagen diferenciadora, unas mecánicas poderosas y lo último en tecnología y asistencias a la conducción.

El Hyundai Santa Fe, con una longitud de 4,77 metros, se sitúa en el segmento de los SUV grandes con capacidad de hasta 7 plazas, midiéndose con modelos generalistas del mismo segmento de la talla del Skoda Kodiaq, el Kia Sorento o el próximo Seat Tarraco, por poner tan sólo unos pocos ejemplos.

Mientras que en los modelos citados podemos elegir un habitáculo con 5 o 7 plazas, en el nuevo Hyundai Santa Fe tendremos siempre 7 por defecto. Aunque no os preocupéis si no las vais a sacar rendimiento, ya que quedan perfectamente camufladas bajo el piso del maletero, dejándonos un espacio máximo de carga de 547 litros, reduciéndose hasta unos testimoniales 130 litros si replegamos esos asientos.

Pero antes de entrar de lleno con el interior del habitáculo, como siempre, vamos ha analizar un poco su imagen exterior, ya que contamos con una nueva generación, con una carrocería muy original y novedosa, que se escapa de los convencionalismos y nos aporta un gran toque de frescura dentro de un segmento que se está volviendo un tanto “encorsetado”.

La verdad es que por tamaño y al público al que puede ir orientado este modelo, nos sorprende que haya adquirido unas reminiscencias estéticas heredadas del pequeño Kona, un modelo más juvenil y jovial, que se puede permitir el lujo de jugar un poco con la imagen.

El frontal sobre todo, nos recuerda al SUV pequeño de la gama Hyundai y es que cuenta con una parrilla delantera mucho más poderosa, pero con una pila de grupos ópticos muy bien diferenciados. En la parte superior, y unidos por un perfil de aspecto cromado, observamos a las luces diurnas de tecnología LED, muy características en el Kona e inspiradas en otros modelos de una cierta marca francesa.

Más abajo, a los flancos de una gran parrilla con acabado en panal de abeja y enmarcados en los laterales de un paragolpes delantero muy elaborado; nos encontramos con los pilotos compuestos de luces cortas y largas en cascada, también de tecnología LED, inteligentes y con cambio automático del haz de luz, además de que cuentan dentro de la misma sección, con las luces intermitentes. En otro plano, observamos que culminan con las luces antiniebla sobre el labio inferior del paragolpes, que dispone de una protección para los bajos en diferente color de la carrocería.

La visión de todo el conjunto es extremadamente original y fuera de lo común, algo que puede atraer a nuevos tipos de clientes que busquen una diferenciación, pero que pueden echar para atrás a otro perfil de clientes con un carácter mucho más sobrio y los que no les guste salirse de las normas estéticas establecidas en una marca. A mi personalmente; me gusta.

El lateral es mucho más convencional. No posee ninguna forma extraña ni concesiones al diseño. De hecho; juegan bastante bien con las líneas rectas y los perfiles marcados, que se “rompen” en cierta medida, con los abultados pasos de rueda. Este diseño que parece tan básico, está realizado en pos de una mejorada proporcionalidad y de esa manera, obtener un gran habitáculo. En esta visión me recuerda mucho a un estilo norteamericano, algo que por otra parte es perfectamente coherente, ya que también se vende tal cual por esas latitudes.

Debo destacar unas preciosas llantas de 19 pulgadas en nuestro caso y una altura libre respecto al suelo de 18,5 cm, algo que permitirá al Santa Fe unos ángulos de entrada, salida y ventral bastante solventes, por si nos da por aventurarnos algo más allá del asfalto. No obstante; tampoco es un modelo tan específico para circular por terrenos muy agrestes, pero sí que podremos atrevernos a circular por pistas y trialeras de poca dificultad sin problema.

En la zaga, también vemos un juego magistral de líneas rectas y observamos una recreación de lo visto en el frontal. En la zona más superior y muy visibles, nos encontramos las luces traseras de tipo LED, alargadas y unidas por un embellecedor cromado. que virtualmente y junto a un pequeño alerón o especie de alerón, divide al portón trasero en dos secciones. En los flancos del parachoques trasero vemos las luces antiniebla, las luces de marcha atrás y los intermitentes, combinadas en un mismo conjunto. Por supuesto, se remata la visión trasera con un paragolpes bastante voluminoso y con protección en la zona central de diferente color de la carrocería.

Abrimos el portón del maletero, en este caso, con apertura eléctrica, y nos descubre un espacio diáfano y muy aprovechable, como hemos adelantado, de 547 litros y una superficie plana en la que se ocultan a la perfección dos asientos suplementarios.

Esta zona, cuenta en el lateral con un mando individual correspondiente a la climatización, por si alguna vez (o habitualmente) viajan personas en esas plazas. Por cierto; son bastante solventes y a pesar del escaso espacio para las rodillas en dos personas adultas, sí que tienen un gran espacio en anchura y altura

 

Misma situación podemos emplear para definir las plazas de la segunda fila de asientos. Dos adultos, de la estatura que sean, podrán viajar muy cómodamente en esas plazas y un tercer ocupante para la plaza central, tampoco mermará en exceso la impresionante habitabilidad de esta zona. Son unos asientos muy confortables, perfectamente revestidos en cuero de primerísima calidad y además, con la posibilidad de calefacción en el caso de las dos plazas laterales. También contamos con cortinillas camufladas en el interior de los paneles de las puertas, para esos días en los que el sol hace de las suyas durante el viaje.

Para las plazas delanteras, se emplean unos enormes butacones muy cómodos y, obviamente, también revestidos en cuero de primera calidad. Tienen regulación eléctrica y en nuestro acabado específico, el más dotado de serie de toda la gama, contamos además con la posibilidad de calefacción y ventilación, además de tener dos memorias de posición. En el asiento del copiloto y situados en una posición bastante inusual, observamos dos botones para acomodar la banqueta y el respaldo. Lo curioso es que están situados en el lateral izquierdo del asiento a la altura de nuestra espalda. No sé porqué…

Ante nuestros ojos, un cuadro de mandos muy bien configurado, con todos los componentes a mano y todos los mandos muy fáciles de interpretar y de accionar. Todos los paneles gozan de un gran acabado, combinando muy acertadamente el cuero y los plásticos, con una gran sensación de calidad visual y al tacto.

El volante, de cuero y multifunción, tiene un tamaño correcto y contiene numerosos mandos de los sistemas que utilizaremos más a menudo. Detrás, observamos dos levas para accionar de manera manual, la caja de cambios automática de 8 relaciones. Por su parte; en el cuadro de relojes, vemos como se han sustituido los tradicionales marcadores analógicos, por un indicador central digital, que nos ofrece una amplia información relevante respecto a la conducción y los diferentes sistemas del vehículo, y a ambos lados, sí que se mantienen los relojes indicativos de las revoluciones, el depósito de combustible o la temperatura del motor. Sobre el cristal y frente a nuestra visión mientras conducimos, también disponemos de la información esencial proyectada, procedente del sistema HUD.

En la zona central, como siempre, se le da un protagonismo esencial a la pantalla multifunción del equipo de infoocio de 7 pulgadas y táctil. Su situación está perfecta para consultar cualquier información al primer golpe de vista y tiene una resolución muy buena. Debajo nos encontramos el sistema de climatización bizona, los mandos de los asientos ventilados y calefactados además del pulsador del volante calefactado, conectores USB y tomas eléctricas.

Detrás del selector del cambio; encontramos también numerosos botones que controlan diferentes sistemas. Además del freno de mano eléctrico y el botón que activa y desactiva el sistema de ayuda de arranque en pendiente; encontramos un pulsador que activa o desactiva el pitido de los sensores de aparcamiento, el que nos permite el visionado de las cámaras alrededor del vehículo, el correspondiente a la activación y desactivación del sistema Start/Stop, el control de descensos o el Drive Mode, con cuatro modos de conducción: Smart; Comfort, Sport y Eco, en el que se modifican parámetros como la entrega de potencia del motor o la dureza de la dirección asistida.

En una zona lateral del salpicadero, también nos encontramos los botones correspondientes que activan el sistema de alerta por cambio de carril involuntario, el sistema de aviso de vehículo en ángulo muerto, la intensidad de la luz del cuadro de mandos, el ESP o el bloqueo del diferencial, siempre que vayamos a realizar cualquier ejercicio Off Road y siempre y cuando, no superemos los 40 Km/h.

Y es que el Hyundai Santa Fe de nuestra prueba, tenía tracción a las cuatro ruedas, aunque con ciertas peculiaridades y limitaciones. Por ejemplo; generalmente funciona con la tracción delantera, siempre y cuando el vehículo no detecte pérdidas de adherencia, ya que en ese momento podría distribuirse la fuerza entre ambos ejes, hasta obtener un ratio de 50/50. Si activamos el bloqueo del diferencial, obtendremos también esa distribución de par, aunque si circulamos a menos de 40 Km/h, más rápido, se desactivaría.

No obstante; nuestra unidad de pruebas es la versión más dotada de serie y por lo tanto, la más cara, ya que entre otras exquisiteces, contábamos con navegador, equipo de infoocio con pantalla táctil de 7 pulgadas, climatizador bizona, techo solar panorámico, practicable eléctricamente, lector de señales de tráfico, HUD, Drive Mode, llantas de 19 pulgadas, tracción total, asistente de cambio involuntario de carril, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, con cámara de visión trasera y alerta de tráfico cruzado, asistente de arranque en pendiente, luces inteligentes LED, sensores de lluvia y luces, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, sistema de audio del especialista Krell, o detector de vehículos en ángulo muerto, sistema de frenada de emergencia en ciudad con detección de peatones, asientos delanteros con regulación eléctrica, calefactados y ventilados o asientos traseros calefactados, entre otras muchas cosas. De todas formas, a nuestro acabado Style Limited, debemos añadir por defecto la tapicería de cuero en color burdeos, inserciones en madera o tapicería del techo en acabado Alcántara, que le aportaba un toque aún más premium y lujoso al habitáculo.

La mecánica, era un 2.2 CRDi con la nada desdeñable cifra de 200cv de potencia y un par máximo de 440 Nm, asociada a un cambio de marchas automático de nuevo desarrollo con 8 relaciones.

De esta manera, el Hyundai Santa Fe obtiene unos registros prestacionales muy aceptables para un vehículo de su tamaño y alcanza los 200 Km/h de velocidad punta, acelera de 0-100 Km/h en 9,4 segundos y su consumo homologado en ciclo mixto se queda en 6,1 l/100 Km.

Hablamos de un motor con reacciones muy progresivas, aunque bastante poderoso desde bajas revoluciones. No destaca por ofrecernos unas aceleraciones fulgurantes, sino que es su silencio en orden de marcha lo más reseñable, junto con unas recuperaciones destacables, habida cuenta de su abultado par máximo.

El Hyundai Santa Fe es un coche muy específico para familias que disfruten de viajes largos y quieran hacerlo con el mayor nivel de confort, silencio, lujo y seguridad posibles. Vale que Hyundai no sea una marca premium como tal, pero como marca generalista, he de reconocer que con el nuevo Santa Fe han echado el resto. No digamos nada ya, si optamos por un acabado tan excelso como el de nuestra unidad de pruebas.

A la hora de conducirlo, nos encontramos con un vehículo que se percibe muy voluminoso, pero que su grandiosidad se disipa, en cuanto salimos de las ciudades y comenzamos a circular por carretera. Independientemente del modo de conducción por el que apostemos; el Santa Fe ha ganado algún punto en estabilidad y motricidad, ya que su chasis ha sido modificado para ofrecernos unas mayores dosis de aplomo en curva, pero sin menospreciar la seguridad y el confort de rodadura que siempre será la nota predominante.

No hay que ser ingeniero para saber que con 4,77 metros de largo y casi 2.000 Kg de peso, no es precisamente un coche muy bien preparado para realizar tramos de montaña a tumba abierta y en cuanto forzamos un poco la situación, las inercias y el balanceo de la carrocería son evidentes. A pesar de todo; en esta nueva generación han logrado que estas reacciones normales en un SUV tan grande, sean menos acusadas y que el paso por curva del Santa Fe, se nos torne como mucho más rápido y seguro.

El esquema de suspensiones nos ofrece un compromiso muy acertado entre confort y estabilidad, además de contar con un tacto de la dirección muy directo, aunque poco comunicativo y un sistema de frenos contundente.

El nuevo Hyundai Santa Fe, hará las delicias de los más viajeros y si es con el acabado Style Limited, además hará las delicias de los clientes más sibaritas y que tengan un gran gusto por lo exclusivo.

Una imagen diferente y muy original, unas reacciones nobles y muy mejoradas en las que se superpone el confort y el silencio de rodadura ante todas las cosas, un extensísimo equipo de serie en materia de confort y de seguridad de los ocupantes, una habitabilidad y versatilidad de bandera y una mecánica poderosa, progresiva y relativamente frugal; son las cartas de presentación de uno de los SUV grandes con tintes populares, más apetecibles de la actualidad.

Ahora solo queda convencer a los clientes más clásicos; que buscan el postureo y una marca en concreto, antes de pensar con la cabeza y ver que existen alternativas que te ofrecen mucho más, por un poco menos. El nuevo Santa Fe podría competir de tú a tú con lo más granado del segmento premium, sin lugar a dudas, pero aún debemos cambiar un poco de mentalidad. Simplemente; abrid vuestra mente y dejaros de prejuicios. Es muy probable que os sorprendáis muy gratamente.

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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