Prueba: Kia Ceed 1.0 T-GDI Tech.

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Prueba: Kia Ceed 1.0 T-GDI Tech.

18/09/2018 / 0 Comentarios / 396 / Pruebas
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El superventas Kia Ceed alcanza la madurez comercial con su tercera generación, en la que sufre numerosos cambios sustanciales para seguir manteniéndose dentro del Top 10 de ventas en España.

Para empezar, el cambio más evidente es su nomenclatura. Antes se denominaba Cee´d, lo cual no tenía mucho sentido ya que la pronunciación coloquial eliminaba el apóstrofe y se decía Ceed, por lo tanto, han decidido dejar ese nombre en esta nueva generación.

Pero obviamente; no se han limitado a cambiar el nombre y algunos rasgos estéticos, sino que hablamos de un coche totalmente nuevo y que no comparte ningún elemento con su predecesor, a excepción, de que pertenece al segmento de los vehículos compactos y su misma plataforma.

Todo es nuevo en el Kia Ceed 2018. Su diseño actualizado es mucho más consecuente con lo que nos ofrece cualquier marca dentro de esta categoría y se nos presenta con una imagen muy atractiva, más depurada y muy acertada, pero que huye no obstante, de cualquier tipo de experimento o trazos rompedores en cuanto a estética se refiere, manteniéndose como un vehículo muy aparente, pero que no destaca especialmente entre la multitud de opciones que nos podemos encontrar en este segmento.

Bien es cierto, que nos ofrece una imagen más proporcionada, moderna y actual, que a buen seguro, será del agrado de la mayoría de los potenciales clientes que busquen un vehículo excepcional, con un diseño atractivo y un gran equipamiento de serie, pero que no quieran llamar la atención demasiado.

De todas maneras, vamos a ir desglosando un poco ese nuevo diseño y comenzaremos por la parte frontal. En esta nueva generación, observamos un formato más agresivo, que nos puede dar pistas en cuanto a futuras motorizaciones más deportivas o poderosas, ya que su nueva estética, nos parece bastante acertada para un motor más poderoso.

Básicamente lo digo por sus nuevos paragolpes, tanto delanteros como traseros; muy elaborados y con ciertas líneas de tensión que le aportan un toque más agresivo, además de contar con sendas toberas o aberturas laterales, que incluyen las luces antiniebla, tanto en uno como en otro caso y en el delantero, están destacadas por un embellecedor en tono negro brillante.

Esta tonalidad y acabado, también remarca la ya conocida parrilla característica de la marca, denominada “Tiger Noise” y le da un aspecto visual más tridimensional. Los nuevos grupos ópticos delanteros también sufren cambios, con un aspecto afilado, pero más proporcionado que los de la anterior generación, además de poder incluir iluminación de tecnología LED.

Por otra parte, y lo que sí incluyen dentro del mismo juego de luces, es la iluminación diurna conformada por cuatro puntos de luz que rodean el faro principal y que nos recuerda, claramente, a los antiniebla denominados “Ice Cube” que montaban las ediciones deportivas de la anterior edición del Kia Ceed.

En su visión lateral, observamos unos cambios muy relevantes, ya que si colocamos un Ceed saliente junto al nuevo, veremos que las proporciones han variado. Mantiene la misma distancia entre ejes que en la generación precedente, pero en este caso, el voladizo delantero se ha acortado en 2cm, lo mismo que se ha alargado el voladizo trasero. También veremos que es algo más ancho y algo más bajo que el anterior Kia Ceed, lo que le confiere una impresión más aplomada y sofisticada al primer golpe de vista.

Realmente atractivas son las llantas de nuestra unidad de pruebas, de 17 pulgadas, montadas sobre unos generosos neumáticos con medidas 225/45 R17 y sus trazos rectilíneos generales, nos trasladan a la sensación de contar con un capó muy alargado y una mayor altura, aunque en este caso, sea solo una percepción condicionada por su depurado diseño.

Si nos desplazamos hasta la trasera, vemos también una línea de hombros más marcada y poderosa, junto con unos nuevos pilotos de tecnología LED y un paragolpes muy envolvente, además de contar con un gran portón de maletero, que nos permite un acceso muy cómodo y amplio, rematado con un alerón posterior de gran tamaño.

Abrimos ese portón y nos encontramos con un espacio de carga muy aprovechable, con 395 litros de capacidad y un perfil muy bajo, que nos permite realizar las operaciones de carga y descarga de una manera más sencilla y sin un mayor esfuerzo.

En el interior, la habitabilidad es muy loable y percibimos una gran sensación de espacio en las plazas posteriores, tanto por altura, como por anchura o espacio para las rodillas. En las plazas delanteras, también se han mejorado los asientos y nos ofrecen una correcta sujeción en desplazamiento lateral.

Ante nosotros, una instrumentación plenamente reconocible como la de un Kia, pero que ha ganado muchos puntos en materia de calidades, ajustes y ergonomía. El salto en esos tres factores es bastante notable, algo que se agradece en un segmento tan competido como este.

El volante cuenta con un tamaño perfecto y mandos multifunción para manejar elementos de equipamiento como el Bluetooth, el equipo de audio, algunas funciones de visualización del ordenador de a bordo, o el control de velocidad de crucero con limitador, que en nuestro caso, también era adaptativo.

Por otra parte, el cuadro de relojes nos ofrece una información muy clara y legible, con la pantalla del ordenador de a bordo en el centro, proporcionándonos la información adicional que deseemos en cada momento.

En el centro, la gran pantalla del equipo de infoocio que puede ser de 7 u 8 pulgadas (según equipamientos y opciones) situada en un lugar de privilegio y ligeramente orientada al puesto de mando; es táctil y nos proyecta los diferentes menús disponibles, además de la información y mapas del navegador o la visión de la cámara trasera de ayuda al aparcamiento, tiene una definición correcta y no parece que sufra demasiados brillos por la incidencia de los rayos solares. Este equipo de infoocio también cuenta con botones físicos que simplifican la tarea de navegar por las diferentes opciones.

Debajo disponemos de los mandos de la climatización bi-zona y también, un espacio concreto destinado a cargar el móvil por medio de inducción bajo el protocolo qi, además de otro pequeño hueco portaobjetos, con tomas de 12V, puerto auxiliar y puerto USB. Todo está a muy buena altura y al alcance de nuestra mano, por lo que la ergonomía es uno de los puntos fuertes de esta nueva generación del Kia Ceed.

Y es que nuestro acabado Tech es uno de los más dotados de serie y prácticamente no tiene ningún elemento opcional, ya que dispone de absolutamente de todo lo imprescindible. Navegador, equipo de infoocio con pantalla táctil de 8 pulgadas, sensores de aparcamiento traseros con cámara de ayuda al estacionamiento, asistente de cambio involuntario de carril, ordenador de a bordo, llantas de 17 pulgadas, sensores de lluvia y luces, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, asistente de arranque en pendiente, control de presión de neumáticos, sistema de advertencia de colisión frontal, sistema de detección de fatiga, o Stop&Go constaban entre otros muchos elementos.

Arrancamos y ponemos en funcionamiento una mecánica 1.0 de gasolina con turbo, con tres cilindros y que genera 120cv, además de un discreto par máximo de 172 Nm. Es un motor voluntarioso, con una gran respuesta a partir de 2.500 rpm y, a pesar de lo que podáis pensar por el tema de que es tricilíndrico; bastante silencioso.

Sus prestaciones son también bastante discretas, con una velocidad máxima de 190 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en 11 segundos, aunque son más que suficientes para realizar una conducción correcta y relajada. Como siempre, en este tipo de mecánicas lo que más destaca, en términos generales, es su consumo en ciclo mixto, en donde la marca homologa unos aquilatados 5,6 l/100 Km, un dato que no difiere demasiado del que obtenemos en una conducción real.

En nuestro caso, contamos con una transmisión manual de 6 relaciones, con unas inserciones precisas y un escalonamiento de las marchas bastante aceptable, aunque la quinta y la sexta velocidad, se nos antojan un poco más largas de lo esperado. Todo sea por contener los consumos totales…

La verdad es que en materia dinámica, es un vehículo que también ha evolucionado de una manera muy propia. El confort de rodadura es bastante bueno, con un silencio de marcha muy considerable, gracias al gran aislamiento interior del que disponemos en esta edición del Ceed. Las suspensiones son muy agradables, ya que absorben cualquier imperfección del asfalto con bastante diligencia, pero no resultan extremadamente blandas, por lo que también son muy aptas para cuando realizamos una conducción algo más deportiva.

No es un coche específico para “tramear”, pero resulta muy seguro en los cambios de apoyo, siempre y cuando, no excedamos los límites lógicos de la física. Por otra parte; su contenido par máximo es un claro inconveniente a la hora de exigirle unas recuperaciones un tanto aceptables, así que deberemos actuar sobre la palanca de cambios más de lo necesario cuando afrontemos un puerto de montaña o vayamos a realizar una maniobra de adelantamiento, si no queremos perder el brío que realmente nos ofrece el nuevo Kia Ceed en condiciones más propicias.

Por su parte, me ha sorprendido muy gratamente un tacto de la dirección muy directo e incisivo, además de un equipo de frenos muy poderoso y sensible, al que nos deberemos acostumbrar con la presión que ejercemos sobre el pedal.

Sinceramente, nos ha parecido un coche muy satisfactorio, que no destaca sobremanera en ningún apartado, pero que es correctísimo en todas y cada una de las acciones que podríamos pedir a un vehículo compacto.

El nuevo Ceed se nos presenta con una imagen renovada que gustará a un perfil muy amplio de posibles compradores, con una oferta mecánica muy importante y una gama de potencias interesante. También ha ganado muchos puntos en materia de calidad percibida, comportamiento y confort, lo que sumado a su ya afamada relación equipamiento-precio; postulan al nuevo Kia Ceed como uno de los rivales más correosos en uno de los segmentos más activos y disputados de los últimos tiempos.

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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