Prueba: Kia XCeed 1.6 PHEV eTech.

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Prueba: Kia XCeed 1.6 PHEV eTech.

13/09/2020 / 0 Comentarios / 209 / Pruebas
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Ya hemos probado las versiones de acceso a la gama Kia XCeed en sus variantes de gasolina y diésel y, cómo no, ahora nos tocaba y estábamos ansiosos por saber más de la «joya de la corona»; el Kia XCeed 1.6 PHEV o, para los más prosaicos, el Kia XCeed híbrido enchufable.

No existen muchas diferencias visuales respecto al resto de sus hermanos aunque, si nos fijamos un poco, observaremos una tapa en la aleta superior delantera izquierda justo por delante de la rueda y en el interior, veremos un juego de luces sobre el salpicadero que nos indicará el nivel de carga de la batería. Por todo lo demás, no veremos ninguna diferencia con respecto a un Kia XCeed muy equipado. Porque el PHEV es una versión muy equipada, sea el acabado que sea, puesto que podemos elegir entre los niveles eDrive, eTech y eMotion. El acabado eTech (el intermedio) es el correspondiente a la unidad que ha pasado por nuestras manos y venía muy dotado de serie.

No obstante, comenzaremos hablando de su exterior, ya que en este caso, nunca nos cansamos de contemplar un producto como el Kia XCeed que a pesar de que yo no sea muy amigo de las carrocerías de tipo SUV, este modelo nos desprende un «rollito» coupé muy importante y atractivo.

La visión frontal nos traslada mentalmente a una deportividad inusitada, con unos faros muy originales de tecnología LED bastante grandes y afilados, que mantienen la identidad de la marca, con cuatro puntos correspondientes a las luces diurnas estrenados por su «hermano» compacto Ceed, pero con una percepción más dinámica. La parrilla delantera también se reinventa en la gama XCeed y nos llega con un punto más de elaboración y acabados en negro brillante, que se desmarca de la conocida parrilla en forma de panal de abeja de las ediciones térmicas probadas, aunque todavía se distingue la característica forma denominada «Tiger Nose» que aporta esa diferenciación a los productos de la marca coreana.

El paragolpes también es muy profuso y, además de contener algún que otro aplique en cromo por encima de las luces antiniebla de LED, dispone de otra gran parrilla de refrigeración al motor, que remata un aspecto dinámico interesante y se completa con un embellecedor bajo de diferente color al de la carrocería, que podríamos decir que sirve de protección para los bajos si nos da por salirnos del asfalto, pero que en realidad es un aplique estético, puesto que el XCeed no es precisamente un representante muy específico para circular en condiciones complicadas, aunque su altura de 18,5 cm respecto al suelo no está nada mal. Por su parte, el capó delantero cuenta con ciertas nervaduras que culminan en los faros delanteros y le aportan un toque más dinámico a esa vista.

Pasamos al lateral y nos encontramos con una carrocería compacta de 4,4 metros de largo y un aspecto coupé muy sugerente, caracterizado por una caída del techo pronunciada hacia la zaga y líneas redondeadas, que culmina en un profuso alerón trasero. También disponemos de un perfil cromado que recorre toda la superficie acristalada y, claro que sí, nuestra versión montaba unas preciosas llantas de aleación de 18″.

Cómo os habíamos indicado, observamos también una tapa diferente en la aleta delantera del lado del conductor. Esa tapa nos da acceso al grupo de enchufes para conectar nuestro Kia XCeed híbrido y cargar la batería. Consta de un enchufe convencional y un enchufe rápido, con el que podremos recargar la batería de 8,9 KWh que nos permitirá una autonomía meramente eléctrica de unos 48 Km, lo que nos es suficiente para obtener la distinción medioambiental de 0 emisiones. En el interior, por encima del salpicadero, veremos un grupo de luces que nos indicarán el estado de la carga en todo momento, algo que podremos ver desde fuera del vehículo.

En la zaga, continúa ese aspecto coupé, con unos nuevos pilotos alargados de nuevo diseño y tecnología LED y un portón de acceso al maletero que contiene un pliegue que hace el efecto alerón y le condiciona aún más ese aspecto dinámico que desprende por los cuatro costados. El paragolpes es también imponente, con las luces de marcha atrás y las antiniebla situadas en los flancos del mismo en forma trapezoidal y un aplique inferior en color gris que hace de difusor trasero y contiene la doble salida de escape, lo que le da mayor aspecto deportivo a la zaga. Pues ni lo uno ni lo otro. Es un aplique meramente estético, aunque hay que reconocer que le sienta muy bien.

Para finalizar con los comentarios sobre el aspecto exterior, debemos hablar del atractivo color «Orange Fusion» que vestía a nuestra unidad de pruebas, ya que es un color exclusivo para la variante híbrida enchufable. No obstante, podremos elegir entre una gama cromática total de 11 colores diferentes.

Abrimos el maletero y nos encontramos con un espacio de carga aceptable de 290 litros, No es mucho y digo lo de aceptable porque la batería le resta algo de espacio al compartimento de carga respecto al resto de la gama. Está situada en esa zona posterior y, por consiguiente, también el depósito de combustible es más pequeño. Pero para ser un vehículo compacto con esas características y el uso habitual y previsible que le vamos a dar, es más que suficiente.

En el habitáculo, nos encontramos con el mismo espacio que en las versiones térmicas. Las plazas posteriores son cómodas para dos adultos, aunque la entrada sea un poco más angosta debido a unas puertas más pequeñas y a la ligera caída del techo. Parte de la batería está situada bajo la banqueta posterior, pero no es óbice para una pérdida latente de altura o espacio para las piernas. De lo que sí adolece, y es común para todos los XCeed, es de falta de anchura.

Los asientos delanteros nos sujetan muy bien, tanto a la altura de nuestra espalda como a la altura de nuestras caderas, además de contar con un mullido cómodo que nos gusta mucho a la hora de tener que realizar largos trayectos, puesto que no «castiga» al cuerpo por ir mucho tiempo sentados.

Ante nosotros se nos presenta un cockpit conocido en las anteriores unidades que hemos probado, con excepción de ese juego de luces específico situado sobre el salpicadero. Todo está muy a mano, es muy ergonómico y los ajustes, a priori, son especialmente buenos. Los materiales utilizados son de una factura genial y honestos, ya que predomina la utilización de diferentes tipos de plástico, símil de cuero y cromados, pero con un buen tacto, buena percepción visual y cierta resistencia al desgaste prematuro.

Lo que cambia mínimamente es el cuadro de relojes, que sea convencional o, cómo era en nuestro caso, proyectado de forma digital sobre una pantalla de 12,3″, nos brinda una información notable y fácil de visionar, pero en la que se sustituye el reloj de las revoluciones por minuto por un indicador potenciómetro que nos indica cómo, cuánto y cuándo estamos utilizando la energía eléctrica, además de cuándo y cuánto estamos recargando el sistema por medio de la frenada regenerativa. Entre los dos indicadores tenemos al ordenador de a bordo, con una información muy aparente a tiempo real y que podremos variar por medio de un botón del volante multifunción con levas detrás para actuar sobre el cambio de doble embrague.

En el centro tenemos de manera sobreelevada y a la altura de nuestros ojos, la gran pantalla táctil de 10,25″, con una visión muy atractiva y a salvo de las incidencias y reflejos de los rayos solares (a pesar de estar muy expuesta) y el sistema operativo de la marca denominado UVO Connect, el más completo de toda la gama y de serie con nuestro acabado. Es un sistema compatible con los protocolos Apple Car Play y Android Auto y desde esa pantalla, podremos ver informaciones inherentes a nuestra conducción, el funcionamiento del sistema eléctrico a tiempo real, el navegador o la cámara trasera de ayuda al aparcamiento con una gran nitidez.

Debajo nos encontramos con los mandos físicos del climatizador bi-zona, algo que se agradece en los tiempos que corren, y más abajo, aparte de los consabidos conectores USB y toma de 12V, disponemos de un espacio concreto para ubicar el Smartphone y recargarlo sin cables por medio del protocolo qi.

Nuestra unidad de prueba disponía del acabado intermedio eTech, aunque podemos adquirir la versión PHEV con el acabado de acceso eDrive a un precio ajustado de unos 29.700 euros, aproximadamente, por lo que es uno de los vehículos híbridos enchufables más económicos a la hora de la compra.

Disponíamos de navegador, sistema operativo UVO Connect, sistema de mantenimiento de carril, detector de vehículo en ángulo muerto pantalla táctil de infoocio de 10,25″, cámara de ayuda al aparcamiento trasero, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, asistente de arranque en pendientes, sensores de luces y lluvia, luces delanteras y traseras LED, volante multifunción con levas, cuadro de instrumentos digital con pantalla de 12,3″, llantas de 18″, climatizador bizona, cargador de smartphone inalámbrico, control de velocidad de crucero, lector de señales de tráfico, aviso de colisión frontal, control de presión de neumáticos, detección de fatiga, arranque y apertura sin llave o Start/Stop, entre otros elementos.

La combinación de motores eran un motor térmico 1.6 de gasolina y 105cv y un motor eléctrico que generaba 61cv, resultando una potencia total combinada de 141cv y un par máximo de 265 Nm. El motor térmico y el motor eléctrico están situados en serie y se gestionan por medio de una caja de cambios automática de doble embrague y 6 relaciones, con posibilidad de actuar sobre ella de manera manual con las levas que existen detrás del volante.

Así pues, consigue unas prestaciones finales de 190 Km/h de velocidad punta, una aceleración de 0-100 Km/h en 11 segundos y, lo más interesante de todo, un consumo en ciclo mixto homologado por la marca de 1,7 l/100 Km. A ver; en este punto he de decir que es muy optimista intentar alcanzar el consumo estipulado por la marca. En una conducción real consume bastante menos que cualquier Kia convencional gracias al motor eléctrico y la autonomía eléctrica de la que disponemos. Pero 1,7 l/100 Km es una cifra muy optimista que seguro que no alcanzaremos nunca.

El motor eléctrico tiene una autonomía aproximada de unos 48 Km y podremos circular sin emisiones a la atmósfera durante ese recorrido, jugando también con las frenadas regenerativas para aumentar en mayor grado ese ratio de utilización. De todas formas, al igual que ocurre en todos los modelos con estas características, disponemos de varios modos de conducción. Con EV circularemos siempre en modo eléctrico mientras haya carga en la batería. HEV es híbrido puro y duro y ambos motores funcionan a la vez, consiguiendo unos consumos más ajustados o moverse tan sólo con el motor eléctrico si las condiciones así lo permiten. Por último, el modo Sport nos permite ciertas licencias deportivas y los dos motores funcionan a la vez para proporcionarnos mayor empuje y una respuesta más instantánea. Aún así, el modo Sport tampoco nos pareció que ofreciese una conducción tan deportiva, aunque sí que se notaba bastante una respuesta más rápida.

Al arrancar siempre lo haremos de forma eléctrica y una vez superada cierta velocidad o cuando el vehículo está frío, se activará el motor térmico, si no hemos indicado lo contrario activando el modo EV.

La tónica general, sobre todo en una conducción urbana, es que el Kia XCeed es un vehículo ágil y silencioso en todo momento, con una fluidez de marcha muy notable y un tamaño justo para aparcar y realizar nuestros quehaceres diarios. Cuando salimos a carretera y aumentamos el ritmo, notamos como el sonido del motor de combustión se hace más evidente pero nunca se nos torna molesto o intrusivo.

La configuración de la transmisión automática es bastante notable y nos procura unos cambios imperceptibles y suaves en todo momento y en cualquier circunstancia. Quizás en las recuperaciones no tiene un funcionamiento excepcional, pero para hacer de nuestro XCeed más enérgico, disponemos de las levas detrás del volante. Es interesante comprobar cómo el motor eléctrico y el térmico, funcionan solidarios en esas circunstancias y nos proporciona un empuje un tanto más notable.

El esquema de suspensiones es de tarado blando, que absorbe muy bien las imperfecciones del asfalto y nos acompaña muy bien en los cambios de dirección continuados. Aunque no podemos realizar una conducción extremadamente dinámica en una carretera de montaña, porque el balanceo de la carrocería se hace más que palpable. Dinámico sí, pero no es extremadamente dinámico. Es fácil circular ligero pero no realizar una conducción deportiva, a pesar de que la batería nos proporciona un centro de gravedad mejorado y un aplomo más considerable en marcha.

La dirección es precisa pero demasiado ligera y no transmite con nitidez lo que ocurre debajo de los neumáticos. Por su parte, el equipo de frenos es notable y con la frenada regenerativa podremos jugar a recargar la batería. Tienen un gran mordiente y detiene al conjunto sin problema, aunque hay que hacerse a ellos, porque el pedal tiene un primer recorrido inerte y después frena de una manera bastante rotunda. Exceptuando este inconveniente relativo, tampoco me dio la sensación de que sean unos frenos muy resistentes a un uso deportivo y continuado.

En definitiva el nuevo Kia XCeed híbrido enchufable nos ofrece una estética diferente, con un excelente aspecto coupé, pero con carrocería elevada SUV que en conclusión, es la moda. Gusta a muchos perfiles de personas y su tecnología híbrida nos ofrece unas ventajas evidentes respecto a los motores de combustión íntegros. No nos dejará nunca «tirados» y podremos realizar nuestra vida diaria, si queremos, sin gastar una gota de combustible y sin contaminar absolutamente nada.

Pero además de tener una imagen atractiva y diferenciadora y una excelente tecnología híbrida; nos encontramos con un equipamiento de bandera, con muchísimos gadgets tecnológicos y de seguridad que nos harán la conducción mucho más cómoda y agradable. Está también muy bien acabado y el interior es muy confortable y ergonómico, algo que nos encanta, con todo muy a mano, muy fácil de interpretar y muy sencillo a la hora de una conducción diaria.

El rendimiento general es muy aceptable, con unas prestaciones suficientes y unos consumos muy ajustados en condiciones normales. La potencia es perfecta para este vehículo y la electrificación le viene muy bien en los trayectos urbanos habituales.

Adolece de algunos «fallos» perdonables y razonables que comparte con el resto de sus hermanos de gama, como una dirección ligera o unos frenos tan sólo suficientes y en este caso concreto, un espacio del maletero muy ajustado y un depósito de combustible bastante pequeño, además de que los consumos homologados son bastante optimistas respecto a la realidad. Son bajos, pero no increíbles…

El Kia XCeed híbrido enchufable me encanta y tiene muchos valores muy atractivos que gustarán y convencerán a muchos potenciales clientes. Y no me refiero tan sólo a una estética muy aparente y diferenciada.

Datos técnicos:

Motor: 1.6 + eléctrico

Potencia: 142cv

Vel Máx: 190 Km/h

Acel 0-100: 11 seg

Cons: 1,7 l/100 Km (homologado por la marca)

Precio: Desde 30.900 euros (Versión probada)

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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