Prueba: Mercedes-Benz Clase E 220d Pack AMG

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Prueba: Mercedes-Benz Clase E 220d Pack AMG

31/10/2017 / 0 Comentarios / 864 / Pruebas
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Hace aproximadamente un año conocimos la nueva generación del Mercedes-Benz Clase E y ha tenido tanta aceptación, que hasta hoy no hemos podido ofreceros una prueba dinámica de una berlina que marcará un antes y un después en el segmento de berlinas Premium.

La marca alemana siempre nos ha ofrecido productos con lo último en tecnología y los más avanzados sistemas de seguridad activa y pasiva en el mundo del automóvil. Y una de sus bases de referencia para presentar estas innovaciones, ha sido el Mercedes Clase E.

Esta berlina de representación es de las más populares en un segmento con competidores tan duros como el excelente BMW Serie 5, que también se ha visto profundamente renovado durante este año y es el rival más directo del Clase E; el Audi A6, al que sinceramente, le hace falta una nueva generación, y otros nuevos “cocos” que nos llegan apuntando maneras y arañan parte de las ventas entre este sector de público tan determinado, como el Jaguar XF, el Infiniti Q50 o el Lexus GS, por poner unos pocos ejemplos.

Por ese motivo; Mercedes ha creado un Clase E que poco tiene que envidiar a la berlina más exclusiva y buque insignia, Clase S. Tanto el exterior, como el interior bebe de los vientos de esta gran berlina y eso, se nota nada más sentarnos al volante, en donde nos embriaga una gran sensación Premium miremos hacia donde miremos y toquemos donde toquemos.

Pero antes, vamos un poco con la nueva imagen exterior, ya que respecto a la generación precedente sufre algunos cambios bastantes sustanciales.

Para empezar; sus líneas se han actualizado y suavizado, asemejándose a los nuevos modelos de la gama Mercedes, como el Clase C o el propio Clase S. El frontal recibe unos nuevos grupos ópticos de tecnología LED, que en nuestro caso eran adaptativos e inteligentes, pudiendo cambiar de cortas a largas y viceversa de manera automática, además de alumbrar los vértices de la curva en lugares de baja visibilidad.

Tienen un diseño muy afilado y cuentan con las luces diurnas incorporadas. Estos pilotos marcan los vértices de la nueva parrilla delantera, que en este Pack AMG se nos presenta con dos lamas cromadas que desembocan en la enorme estrella situada en el centro, pero que también podemos elegirla con el acabado de aspecto diamantado, de gran impacto visual.

Son nuevos también los paragolpes, tanto los delanteros como los traseros, que ahora son más envolventes y cuentan con un diseño más suavizado, en concordia con las líneas del resto de la carrocería.

En el lateral, lo que más nos llama la atención de esta unidad de pruebas, son sus llantas AMG de 19 pulgadas y observamos que la carrocería está 1,5 cm más cerca del suelo que en las versiones convencionales, debido también a ese Pack AMG en el que se modifican el sistema de suspensiones para hacerlo más deportivo, dinámica, y visualmente hablando.

En esa visión de perfil, podemos confundirlo perfectamente con el más grande Clase S, ya que sus líneas generales son bastante similares, con trazos suaves y fluidos que marcar un contorno en el que también se ha prolongado la caída del techo para hacerlo más dinámico y aerodinámico, aunque comprobamos que la longitud está un poco más contenida, siendo esta, no obstante, de casi 5 metros, concretamente 4,92 metros.

Ya en la zaga, nos encontramos con unos pilotos de tecnología LED, que en este caso, se asemejan y mucho, al resto de la gama Mercedes, potenciando su característica firma lumínica. Abrimos el maletero, que cuenta con una boca de carga muy aceptable para ser un tres volúmenes, y damos con un espacio correcto para meter dos cadáveres y las palas para cavar sus tumbas, vamos; alrededor de 540 litros de capacidad con unas formas muy diáfanas y huecos portaobjetos con redes en los laterales.

Y es que casi cinco metros de longitud dan para mucho, puesto que aparte de tener un inmenso maletero, la habitabilidad interior es de una auténtica limusina. En las plazas traseras existe espacio para que dos adultos se puedan estirar a sus anchas, independientemente de su altura y complexión, ya que contamos con unos asientos muy confortables y grandes, siendo la tercera plaza obligada para gente más menuda, debido al túnel de transmisión y a que es un poco más estrecha.

De hecho; en muy pocos coches me ha dado tal sensación al echar la vista hacia atrás y ver el asiento tan alejado. Y en ese puesto de mando, obviamente no podíamos sentirnos incómodos. Las butacas delanteras son también muy confortables, con un mullido perfecto y una excelente sujeción lateral. En nuestro caso, el Clase E estaba tapizado en tejido mixto de tela y cuero, aunque teníamos regulación eléctrica para algunos ajustes y esos asientos eran calefactados.

El cuadro de instrumentos ha cambiado también mucho respecto a la generación precedente y la clase y la suntuosidad se ha adueñado del habitáculo del nuevo Clase E. Por diseño y configuración, se vuelve a fijar en su hermano mayor Clase S, del que toma muchas soluciones en materia de ergonomía.

No han dejado nada al azar, y los materiales utilizados son de primer orden, tanto a nivel visual, como por ajustes y la visión Premium que ya tiene este vehículo de por sí, se acentúa al ver la inmensa tecnología de la que goza y que desgranamos más adelante.

El volante multifunción tiene un tamaño y grosor justos, que nos invitan a disfrutar de la conducción más pura en todo momento, a pesar de que estemos hablando de una berlina de tres volúmenes. Entre los pulsadores que engloban las funciones del equipo de audio, el ordenador de a bordo o el Bluetooth; nos encontramos dos superficies táctiles con las que podremos movernos por los diferentes menús del equipo de infoentretenimiento sin soltar las manos del volante. También existe una especie de ratón en el centro de la consola con esa misma funcionalidad y también táctil.

El resto de los mandos se reagrupan en el centro, tanto los de la climatización como los de algunos elementos concernientes al equipo de sonido y un reloj analógico, nos aporta ese toque de clasicismo mítico ya en la marca de la estrella, teniendo en cuenta, que el aporte tecnológico sin concesiones, nos rodea por todo el habitáculo.

Y por cierto; hablando de lo que nos rodea, en Mercedes también han diseñado un clima interior que podemos personalizar a nuestro antojo, puesto que debajo de algunas molduras y pliegues del habitáculo, así como en la base debajo del salpicadero, una tira de LED configurable hasta en 64 tonalidades diferentes, nos permiten personalizar la iluminación ambiente del interior, lo que viene bien según el día con el que nos hayamos levantado, ya que podremos personalizar el interior según el carácter que tengamos en ese momento.

Pero realmente, lo más llamativo en todo el cuadro de instrumentación es la inmensa pantalla central digital dividida en dos superficies. La principal, de 12,3 pulgadas es la que está situada detrás del volante, plenamente configurable, y que nos ofrece la información correspondiente a la velocidad, las revoluciones, la autonomía, la temperatura del aceite…, vamos; toda la información derivada del funcionamiento del motor, además de los parámetros que deseemos del ordenador de a bordo.

Esta información podemos elegir percibirla en tres modos preconcebidos: Clásico, Deportivo y Progresivo, según lo que nos pida el cuerpo en ese momento. Sea cual sea el modo elegido, la información que nos muestra es perfectamente clara y legible, con unos gráficos sin parangón y elementos auxiliares como el lector de señales de tráfico o algunos elementos de aviso de seguridad, como la alerta de colisión frontal, por poner un ejemplo.

La siguiente superficie nos la encontramos en el centro, y es la correspondiente al equipo de infoentretenimiento que engloba elementos como el navegador o el visionado de las diferentes cámaras de ayuda al aparcamiento con un perímetro completo de 360º. La nitidez con la que se nos muestran las imágenes y los gráficos de esta unidad de control, son de los mejores que hemos visto en su clase y no sufre en exceso las incidencias de la luz solar.

Desde esta pantalla central, de también 12.3 pulgadas, podremos visionar parámetros inimaginables, que a mi forma de verlo son totalmente prescindibles, pero que dan una pista de hasta donde alcanza la tecnología aplicada que tenemos entre las manos. Desde el grado de giro de las ruedas, pasando por las fuerzas G soportadas, indicadores de la potencia usada a tiempo real y los KW que genera en ese momento junto con la cifra de par que estamos usando, son unos pocos parámetros con los que nos podremos “entretener” mientras conducimos.

También podemos elegir entre varios modos de conducción, seleccionados desde un mando situado en el centro de la consola y entre los cuales, podemos activar el modo Comfort, Eco, Sport, Sport Plus o Individual, donde podremos modificar el tren de rodaje a nuestro gusto, junto con la dureza de la dirección o la respuesta de la mecánica.

Al tener un sistema de suspensiones ligeramente rebajado y endurecido, puede pareceros que nuestro E 220d con el Pack AMG será un castigo para las lumbares, pero nada más lejos de la realidad. Nuestro Clase E mantiene un gran grado de confort en orden de marcha y esas suspensiones ligeramente más firmes, nos proporcionan un aplomo y estabilidad considerables, sobre todo en curva.

Pero en lo que realmente se nota de una manera evidente cada uno de los modos de conducción, es en el funcionamiento y la gestión de la mecánica y la caja de cambios automática de nueve relaciones, ya que se acomodan a según que plan de conducción tengamos activado.

 

Como veis, este compendio tecnológico del que os hemos hablado es tan sólo la punta de iceberg y nuestra unidad de pruebas contaba con numerosos elementos de serie que harán las delicias de los clientes más sibaritas, puesto que contábamos con navegador, ordenador de a bordo, control de velocidad de crucero con limitador, control de presión de neumáticos, llantas de 19 pulgadas, sistema multimedia Command Online con sendas pantallas de 12,3 pulgadas, cámaras de visión perimetral 360º, sensores de proximidad alrededor del vehículo, tren de rodaje Agility Control Plus, Dynamic Select con 5 modos de conducción, detector de vehículos en ángulo muerto, avisador de tráfico cruzado, asistente de arranque en pendiente, asientos delanteros calefactados y eléctricos, sistema Pre-Safe de seguridad, con frenada autónoma y activación de elementos de seguridad pasiva, asistente de aparcamiento autónomo, alerta por cansancio, iluminación interior LED, luces inteligentes y automáticas de tecnología LED o llamada de emergencia y aviso a la asistencia en carretera, entre otros.

La mecánica es novedosa dentro de la gama y cuenta con una transmisión automática también recién incorporada de 9 relaciones. Los cambios son imperceptibles y apenas existe retardo entre el cambio y la respuesta mecánica, algo de lo que adolecía la anterior caja de cambios de 7 relaciones.

El motor es un 2.0 diésel con 194cv y un excelente par máximo de 400 Nm. Es una mecánica progresiva, que tiene una gran respuesta desde muy bajas revoluciones y una gran elasticidad, ya que sus recuperaciones también se nos muestran bastante fulgurantes, por lo que no tendremos muchos problemas a la hora de afrontar un adelantamiento o un desnivel en nuestra ruta.

Con esta configuración, el E220d es capaz de acelerar de 0 a 100 Km/h en tan solo 7,3 segundos y alcanzar una punta de unos nada desdeñables 240 Km/h. Otra cosa es en términos de consumo, ya que si la firma alemana nos asegura y homologa tan sólo un gasto de 3,9 l/100 Km en ciclo combinado; es bastante complicado alcanzar esa cifra y los términos normales nos sitúan entre los 6,5-7 l/100 Km, lo que tampoco está nada mal para una berlina de estas características.
Respecto al interior, está perfectamente aislado y no se percibe ningún tipo de rumorosidad ni vibración procedente del motor en ningún momento.

Si hablamos de dinámica, como hemos dicho desde el principio, nuestra berlina de representación tiene un marcado toque racing y el Pack AMG, por lo menos en cuestiones estéticas, ya nos indica esa tendencia deportiva. También influye un esquema de suspensiones rebajado en 1,5 cm, que nos brindará una conducción divertida y segura en todo momento, ya que genera un mayor apoyo aerodinámico del conjunto, un mejorado paso por curva y una menor inclinación de la carrocería, por lo que la sensación de aplomo es bastante considerable.

Pero que tenga esa ligera tendencia deportiva, no le exime de sus responsabilidades como berlina Premium, así que a pesar de todo; ese esquema de suspensiones nos ofrece un compromiso justo entre dinamismo y confort, para cuando viajemos de una manera relajada, en modo Comfort y con toda la prole.

Sea el modo que sea el que llevemos activo, el Clase E es una berlina muy estable bajo cualquier circunstancia. La dirección es muy directa y especialmente comunicativa, algo que nos transmite con exactitud lo que ocurre debajo de los neumáticos y nos permite gestionar a la perfección, el límite de adherencia disponible. Los frenos, por su parte, son simplemente espectaculares y no parece que tengan tendencia a un desgaste prematuro por uso intensivo.

Dicho de esta manera, parece que estemos hablando de un deportivo más que de una gran berlina Premium, pero es cierto que el nuevo Clase E nos ha sorprendido por su agilidad y dinamismo, además de por su gran calidad de rodadura.

Sólo si somos realmente “animales” al volante, podemos hacer que la trasera se nos insinúe un poco y nos amenace con un sobreviraje, aunque todos los sistemas electrónicos están siempre alerta para que lo que pueda llegar a ser un susto, no se convierta en una tragedia…

Después de una gran jornada de pruebas, podemos asegurar que el nuevo Clase E es de nuevo, uno de los Top de su segmento y el rival a batir sin lugar a dudas. Su imagen mejorada y actualizada, casa a la perfección con la gran batería de soluciones tecnológicas en pos del confort y la seguridad, además de conformar un conjunto ágil y dinámico, pero sin menospreciar la elegancia, la comodidad y la calidad en orden de marcha.

Los chicos de Mercedes no dan puntada sin hilo y realmente, han creado un producto muy apetecible sin perder la identidad de marca que siempre les ha caracterizado. Vuelve a ser un “coco” en el segmento de las berlinas Premium y la gran aceptación por parte del sector de posibles compradores así lo certifica. Las espadas vuelven a estar en alto; ¿quién ganará?.

Vehículo cedido por:

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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