Prueba: Nissan Juke Tekna DIG-T

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Prueba: Nissan Juke Tekna DIG-T

18/02/2020 / 0 Comentarios / 377 / Pruebas
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La verdad es que el nuevo Nissan Juke me parece uno de los crossover compactos actuales más originales y atractivos. Ahora sólo nos falta desgranar cómo es y cuánto ha cambiado respecto a la generación que nos abandona. ¿Comenzamos?.

He de reconocer que es un modelo que nunca me había gustado demasiado. Sí, en su generación precedente también era muy original y jovial, con un diseño diferenciador que lo hacía desmarcarse de la competencia , un equipamiento correcto y una gama mecánica coherente y acorde con las pretensiones del vehículo, pero personalmente, me parecía un coche un tanto endeble y poco apto para realizar largos trayectos, con poco maletero, las suspensiones muy ligeras y demasiado orientado para un ámbito urbano.

Con esta nueva generación, Nissan quiere cerrar bocas (incluida la mía) y nos muestran un Juke mucho más maduro, capaz y tecnológico, sin perder un ápice esa característica imagen original y, en esta ocasión, ciertamente atractiva.

Sin duda, el nuevo Nissan Juke de segunda generación es un «atrapamiradas», sobre todo con ese nuevo frontal tan poderoso en el que destacamos unos enormes faros redondos, con iluminación LED para todas las funciones y esa original luz diurna con forma de «tridión» que le aporta una imagen muy definida y diferenciadora, que hacen del nuevo Juke un crossover único.

Pero aunque esa configuración de los faros principales sea muy original, completan una imagen poderosa y diferente unas tulipas rasgadas, situadas por encima, que también ejercen de luces diurnas «oficiales», y de luces intermitentes, un recurso muy utilizado, últimamente, en varios modelos del segmento. Esas tulipas se funden a la perfección con el diseño de la parrilla frontal, también muy característica de Nissan y que en el seno de la marca denominan V-Motion, con aspecto y acabado cromado, combinado con apliques en negro brillante, que envuelve una rejilla en color negro, con forma de panal de abeja y el gran logo de la marca en el centro, lo que aporta un toque dinámico a esa visión tan sumamente atractiva del nuevo Nissan Juke.

El paragolpes profuso y muy envolvente, también incluye sendas luces antiniebla de tecnología LED y en su zona inferior, como buen SUV actual, un protector para los bajos en diferente color al de la carrocería.

Pasamos a su visión lateral y la vista se nos va, irremediablemente, a las enormes llantas de 19 pulgadas que monta nuestra versión de prueba. Esas llantas son muy atractivas y están montadas en unos neumáticos 225/45 lo que, a pesar de su carrocería SUV, nos da alguna pista de que hablamos de un vehículo muy orientado a circular por carretera.

Esos neumáticos están situados en las esquinas de un conjunto de 4,2 metros de longitud (sobre todo los traseros) y formas muy dinámicas que, además de por las enormes «paelleras» que monta, con sus correspondientes protecciones en plástico negro; también nos llama la atención por su altura libre respecto al suelo. Remata esa visión lateral una ligera caída del techo hacia la zaga, rematada por un gran alerón posterior pintado en negro (al igual que la carcasa de los espejos retrovisores), en contraste con el color de la carrocería.

Ya en la zona trasera, nos encontramos con un diseño más convencional. La luneta posterior no es especialmente grande y hace que los «hombros» marcados de la carrocería destaquen sobre todas las cosas y desemboquen en unos faros posteriores de tecnología LED y con una iluminación que sí que nos recuerdan a otros modelos de última hornada de la marca. En definitiva, es una zaga con una visión muy poderosa y un paragolpes muy voluminoso y envolvente que incluye protección en los bajos y los catadióptricos.

Abrimos el maletero y en esta ocasión, a diferencia de la generación precedente, nos encontramos con un espacio que, sin ser el mejor del segmento, se aproxima a los mejores. Tiene 422 litros de capacidad y su espacio está muy bien aprovechado, con formas muy regulares, suficiente para el equipaje de cuatro ocupantes y con la posibilidad de poner la plataforma del piso en una doble altura, algo que aumenta la versatilidad de esa zona de carga.

Accedemos a las plazas posteriores y, sin probar el anterior Juke, quiero adivinar que ese acceso se ha visto mejorado con unas puertas con mayor apertura y que nos permiten incorporarnos de una manera más fácil al interior. Lo digo, más que nada, porque la impresión que me da cuando veo una unidad de la anterior generación es que las puertas traseras son bastante pequeñas.

Nos encontramos muy cómodos y se nota que el Juke ha crecido de tamaño. Dos ocupantes, sean del tamaño que sean (la plaza central no es muy recomendable) se encontrarán muy a gusto y con mucho espacio vital, sobre todo en altura. El espacio disponible para nuestras rodillas es bueno y aceptable, pero no es que sea uno de los referentes en el segmento y en cuanto a anchura, obtenemos una estancia correcta, siempre y cuando no se siente alguien en el centro.

Delante nos reciben unos asientos muy cómodos, con una muy buena sujeción lateral y ajustables en varias cotas, algo que nos procurará una postura de conducción muy confortable desde el primer momento. Esos asientos son de corte deportivo, están revestidos en una combinación de tela y cuero y son calefactados, además de contener sendos altavoces, correspondientes al equipo de audio Bose de alta gama, situados en los laterales de los reposacabezas. De esta manera, el sonido de nuestro espectacular equipo de audio se nos torna más envolvente que nunca.

Ante nosotros disponemos de un cuadro de mandos ordenado, pero que se sale un poco de la norma por su originalidad, ya que sus formas están muy definidas y orientadas a un público joven, así que no hay mucho espacio para la sobriedad en ninguna de sus visiones.

Empezamos por el volante multifunción revestido en cuero, con varios botones en sus brazos que nos permiten actuar sobre algunos equipamientos del vehículo y en nuestro caso, al ser una de las unidades más equipadas, teníamos un botón diferente, destacado en color azul y que correspondía al sistema denominado ProPilot.

ProPilot es un gadget que combina el sistema de control de crucero adaptativo y el sistema de mantenimiento de carril. De esta manera, circulando por autovías y carreteras de esa índole, podemos pulsar ese botón y preocuparnos tan sólo de manejar el volante ya que el sistema se preocupará de hacer el resto con plena seguridad para los ocupantes y el resto de usuarios de la vía.

Al tener cambio automático de 7 relaciones, detrás del volante nos encontramos con sendas levas para poder actuar sobre ese cambio de manera secuencial, aunque sinceramente, me pareció que tenía un funcionamiento muy acertado en todo momento y bajo cualquier tipo de circunstancia, por lo que solamente lo vería necesario en momentos puntuales en los que queramos realizar alguna maniobra de adelantamiento o cosas así.

En la capilla de relojes, nos encontramos con una información analógica, muy sencilla de interpretar, con una gran pantalla en el centro, que podemos configurar en gran medida y es bastante vistosa, correspondiente al ordenador de a bordo.

Por supuesto, la pantalla del equipo de infoocio se sitúa en una zona privilegiada y elevada en el centro del salpicadero. Es táctil, de 8 pulgadas, con unas grafías atractivas y con una visión muy acertada. Dispone de botones físicos para simplificar la tarea de movernos entre menús y su funcionamiento es bastante rápido. Desde esa pantalla podremos ver imágenes del navegador, de la cámara de ayuda al aparcamiento trasero o algunos gráficos procedentes del ordenador de a bordo a tiempo real. El sistema es compatible con los protocolos de Apple Car Play y Android Auto y por medio de una aplicación (según versiones) podemos interactuar con el sistema a distancia por medio de nuestro Smartphone.

Debajo nos encontramos con las toberas de refrigeración, con una original forma de turbina y los mandos del equipo de climatización, que para este modelo, es mono-zona. Existen varios huecos portaobjetos y una toma USB y de 12V en una posición un poco más escondida.

Entre los dos asientos, nos encontramos con el cómodo botón de arranque y el selector del cambio automático, con luz ambiente en su base, situado sobre un recubrimiento plástico muy original que supongo que, al igual que en la primera generación, pretende emular al carenado del depósito de una moto.

En esa especie de carenado, vemos un selector que nos permite elegir entre tres tipo de conducción; ECO, Standard y Sport. Cada uno de esos modos de conducción limitan o dan rienda suelta al poderío mecánico,  actúan sobre la selección de los cambios y ablandan o endurecen la dirección asistida. Para actuar en ese último punto, existe un botón en una zona lateral en la parte izquierda del salpicadero que es independiente a los diferentes modos de conducción.

De todas formas, nuestra unidad de pruebas con el acabado Tekna, estaba muy bien dotada de serie y, entre otros elementos, disponíamos de navegador, control de velocidad de crucero adaptativo, llantas de 19″, equipo de infoocio con pantalla táctil de 8″, climatizador automático, modos de conducción, ProPilot, asientos calefactados, sistema de sonido Bose, asistente de arranque en pendiente, asistente de cambio involuntario de carril, luces LED, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sensores de luces y lluvia, cámara de visión 360º con detección de tráfico cruzado, frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, lector de señales de tráfico, luz ambiente, cambio de luces automático, alerta de ángulo muerto, indicador de presión de neumáticos, llamada de emergencia y asistencia o Start/Stop, por poner unos pocos ejemplos.

La oferta mecánica de este modelo, se reduce a un sólo motor para todas las versiones. Se trata de una mecánica de gasolina con turbo 1.0 DIG-T de 117cv de potencia y 200 Nm de par máximo asociado, en nuestro caso, a una caja de cambios automática con 7 relaciones, que transmite la fuerza a las ruedas delanteras. Puede haber, según acabados, la posibilidad de montar una caja manual de 6 relaciones pero, de momento, no se contempla otro tipo de motorización y, ni mucho menos, tracción total.

Con esta configuración, obtenemos unas prestaciones aceptables, con 180 Km/h de velocidad máxima, una aceleración de 0-100 Km/h en 11 segundos y un consumo homologado en ciclo mixto de 6,3 l/100 Km. Con cambio manual se puede realizar un 0-100 Km/h en algo menos de tiempo (10,4 seg) y los consumos finales en ciclo mixto (5,9 l/100 Km), pero son dos cifras realmente irrelevantes para elegir una u otra transmisión.

Es un motor muy agradable en orden de marcha, aunque un poco rumoroso a bajas revoluciones, algo que se disipa totalmente cuando circulamos por carretera de una manera natural. Es progresivo en reacciones y adquiere una buena capacidad de respuesta en casi todo momento, aunque bien es cierto que adolece, a veces, de una pequeña falta de potencia, sobre todo, cuando afrontamos un pronunciado desnivel en la carretera o vamos ha realizar una maniobra de adelantamiento. No hay nada que una o dos marchas menos no solucionen. 

La dirección es muy directa y comunicativa y el esquema de suspensiones, aunque firme, absorbe muy bien las imperfecciones del asfalto. No obstante, el Nissan Juke no es un vehículo muy específico para realizar una conducción muy dinámica, porque aun con unas medidas más proporcionadas y siendo más ancho que la generación precedente, además de tener una imagen mucho más agresiva y deportiva; sigue siendo un SUV, con una considerable altura y con unas inercias bastante acusadas. 

De todas maneras, ha ganado muchos enteros en materia de estabilidad, ya que esas suspensiones duras igual no hacen que tengamos unas sensaciones muy halagüeñas, en principio, sobre su estabilidad y su paso por curva, pero cuanto más conducimos el Juke y le vamos pillando más confianza, observamos que esa inclinación original y natural, se convierte en un buen aplomo una vez que el conjunto se haya apoyado en la trazada  del viraje, así que no existe ningún problema. 

Una vez perdido el «respeto», nos encontramos con un conjunto con el que podremos hacer un poco de conducción dinámica, pero es mucho más gratificante en vías en buen estado y más convencionales, en donde nos ofrecerá un rodar muy confortable y activo, con una seguridad latente y en donde nos hará disfrutar del viaje a todos los niveles. En un contexto ciudadano, sus contenidas medidas y su celeridad de respuesta, además de su mecánica coherente y una gran tecnología aplicada; convierten al nuevo Juke en un gran aliado en nuestro día a día. 

Definitivamente, si la anterior generación me dejaba un poco «frío», con el nuevo Nissan Juke no puedo decir nada más que cosas buenas. Su diseño divertido, dinámico y diferenciador, su gran rodar, su única mecánica que casa muy bien con el concepto, su excelente cambio automático y su excelso equipamiento, convierten al crossover compacto de la marca japonesa en una auténtico caballo ganador y por ende, hace que muchos reticentes al modelo anterior acallen sus criticas (incluido un servidor). 

Datos técnicos:

Motor: 1.0 DIG-T

Potencia: 117cv

Vel Máx: 180 Km/h

Acel 0-100: 11 seg

Cons: 6,3 l/100 Km

Precio: Desde 26.100 euros (Versión probada)

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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