Prueba: Renault Captur Zen E-Tech Plug In Hybrid.

Motorproyect.com > Pruebas > Prueba: Renault Captur Zen E-Tech Plug In Hybrid.

Prueba: Renault Captur Zen E-Tech Plug In Hybrid.

18/11/2020 / 0 Comentarios / 137 / Pruebas
Facebook
Tweet
Pinterest
Google Plus

No hace mucho tiempo probamos la versión más dotada del novedoso Renault Captur con el motor de 130cv, cambio automático EDC de 7 relaciones de doble embrague y el acabado más dotado de serie Zen+. Se trata de un SUV compacto derivado del, también novedoso, Renault Clio, con una imagen diferenciadora y que ya cuenta con dos generaciones en su haber. Esta segunda generación del Renault Captur es más madura, incorpora las últimas tecnologías y, por supuesto, la imagen de marca tan característica que comparte con el resto de la gama.

Pero como estamos en los tiempos que estamos y, a tenor de lo que también nos ofrecen en el resto de la gama (Clio y Mégane), el nuevo Renault Captur dispone de una versión híbrida enchufable denominada E-Tech, que es la que pasa hoy por nuestras manos. E-Tech engloba de todo; versiones híbridas, micro-híbridas, autorrecargables e híbridas enchufables, como es el caso que nos ocupa hoy y sirve para denominar a las versiones que disponen de algún tipo de «ayuda» eléctrica, sea de la índole que sea.

Estéticamente no se diferencia, apenas, de ningún otro Renault Captur con otro tipo de motorización más convencional, así que no nos detendremos demasiado en sus similitudes con el resto de sus «hermanos» y os comentaremos sus diferencias, que son también sus virtudes. O no.

En el frontal, como siempre, destacamos la imagen lumínica característica de los Renault de nueva hornada, que no es otra que unas luces espectaculares de tipo LED, acompañadas por una luz diurna en forma de C invertida. El envolvente paragolpes tiene una protección de diferente color al de la carrocería en la zona baja, aunque tampoco es que el Captur sea muy específico para circular mucho por fuera del asfalto. En los flancos tenemos dos embellecedores cromados que, en este caso, no contienen ningún tipo de luces antiniebla delanteras.

La imagen lateral destaca por tener una línea ligeramente ascendente, algunos detalles cromados, que «visten» un poco más esa visión y unas preciosas llantas de 18″. Lo que más nos llama la atención es su tonalidad bi-color con una carrocería blanca (en nuestro caso) y el techo y los retrovisores en negro, aunque sin sobreprecio, podremos pedirlo todo de la misma tonalidad de pintura.

En la zaga, observamos una imagen muy vertical, con unos originales pilotos de Led en forma de C invertida, a imagen y semejanza de los faros delanteros, un paragolpes grande con protecciones para los bajos y detalles cromados y un gran portón de acceso al maletero con una luna trasera un tanto pequeña, pero que hace del nuevo Captur un SUV compacto muy atractivo y original. No vemos ninguna salida de escape, pero no es un coche eléctrico puro, así que sí que existe, pero está camuflada fuera de nuestra vista.

Abrimos ese portón y encontramos la primera diferencia respecto a un Captur convencional. La capacidad del maletero. En nuestro caso, ese maletero se ve reducido como consecuencia de su condición de híbrido y de la posición de las baterías. En nuestro caso disponemos de 379 litros, si contamos el hueco que hay debajo del piso (por 422 litros de cualquier edición convencional) y que utilizaremos para ubicar los cables de recarga. Originalmente, la marca nos proporciona un cable para enchufar nuestro Captur E-Tech en una toma doméstica, aunque por 500 euros nos darán un cable más específico para enchufarlo en cargadores públicos mucho más potentes.

El enchufe de recarga lo tenemos en la parte trasera, en el lado contrario al depósito de combustible. La batería que montamos tiene una capacidad útil de 7,5 KWh y se puede recargar por medio de un enchufe convencional del 0 al 100% en 5 horas y por medio de una red trifásica en 3 horas, aunque eso siempre, según los baremos de Renault. Con la batería cargada podremos recorrer en modo eléctrico hasta 50 Km, según lo que homologa la marca, y es el propio sistema del vehículo el que determina cual es la mejor forma de moverse en cada momento.

Si entramos en el interior, disponemos de las mismas cotas de habitabilidad y acceso que nos encontramos en el Captur convencional. Los asientos traseros son cómodos y destacan en altura respecto a nuestras cabezas y distancia disponible para las rodillas, no tanto en anchura. Delante nos reciben unos asientos especialmente confortables y muy aparentes, con una suficiente sujeción lateral, pero que no destacan especialmente en ese rango.

Ante nosotros observamos un salpicadero conocido, aunque con ligeros matices que nos hacen diferenciar que versión estamos conduciendo. Bueno, el único matiz es la nomenclatura E-Tech que podremos leer en la zona del selector del cambio, pero bueno, algo es algo. Por lo demás, el cuadro es exactamente igual que lo que vimos hace algunas semanas en el Captur Zen + de 130cv.

Detrás del volante multifunción, desde donde podremos acceder a varios equipamientos que trae de serie esta unidad tan dotada, nos encontramos con una instrumentación digital, proyectada sobre un panel de 7″, con una visión muy buena y con mucha información disponible en todo momento. Podemos cambiar de vista, aunque sin pasarse, por medio de un selector situado en el volante, según sea la información que queramos percibir en cada momento.

En el centro, la consabida pantalla digital táctil de 9,3 pulgadas del equipo de infoocio, situada en posición vertical, con el sistema Easy Link compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play. Desde ahí podemos controlarlo y ver casi de todo. Los menús están muy bien estructurados y no destaca por tener una transición entre ellos de lo más rápida, pero es suficiente y tiene un funcionamiento muy correcto, además de una visión bastante nítida de las informaciones disponibles, el navegador o la cámara de visión trasera de ayuda al aparcamiento.

También podemos ver y actuar sobre el sistema My Sense de modos de conducción, que en el caso que nos ocupa, sustituye la modalidad ECO por Pure, que favorece la circulación en modo eléctrico y sólo se puede activar en la ciudad. También podemos activar el modo E-Save, que limita el funcionamiento del motor eléctrico para poder utilizarlo más adelante, manteniendo una reserva de entre 20 y 25 Km, a recorrer en modo eléctrico. Si activamos esa modalidad cuando no tenemos ningún tipo de reserva en la batería, se recargará por medio de las frenadas regenerativas y el motor hasta llegar a esos límites. Por último, disponemos la modalidad Sport, en la que se cambia la visión del panel de instrumentación y se utilizan los tres motores para proporcionarnos un pico de potencia inusitado, siempre y cuando, tengamos reserva de electricidad suficiente en la batería.

Debajo de la gran pantalla, nos encontraremos con una serie de botones físicos en forma de teclado, desde donde controlar algunos parámetros como el propio sistema My Sense, la apertura y cierre de puertas, los intermitentes warning o si queremos circular tan sólo en modo eléctrico con el botón EV. Debajo encontramos el sistema de climatización y una bandeja para dejar nuestros enseres de los bolsillos que, por un módico precio, podemos convertir en un soporte de carga de nuestro smartphone por inducción.

He dicho tres motores, y es cierto. A diferencia de otros modelos híbridos enchufables, la movilidad del Captur E-Tech está condicionada por tres motores diferentes. Uno es un 1.6 térmico de 91 cv y dos motores eléctricos de 22 y 49 cv respectivamente. Cada uno de estos motores puede impulsar el vehículo de forma independiente o conjunta, en función de la potencia solicitada, del estado de carga de la batería y de la necesidad de recuperación de energía, siendo la velocidad máxima en modo eléctrico de 135 km/h.

En conjunto, el Captur E-Tech no es ninguna broma, ya que nos ofrece 160 cv de potencia total, adaptado a un cambio de marchas automático de variador continuo, con el que consigue unas prestaciones máximas de 175 Km/h, una aceleración de 0-100 Km/h en 10,1 segundos y, por supuesto, unos consumos homologados de tan sólo 1,5 l/100 Km y etiqueta «0» de la DGT.

También hablamos de una de las versiones más dotadas de serie. Probamos la versión Zen, siendo de las únicas opciones (de momento) que podemos elegir en éste híbrido enchufable. Entre otras cosas disponíamos de navegador, asistente de arranque en pendientes, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de mantenimiento de carril, lector de señales de tráfico, control de velocidad de crucero adaptativo, llantas de 18″, instrumentación digital, pantalla táctil del equipo de infoocio de 9,3″, cámara trasera de ayuda al aparcamiento, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, freno de mano eléctrico, sensores de luces y lluvia, cambio automático de cortas a largas, climatizador, luces delanteras y traseras Led, control de presión de neumáticos, detector de vehículo en ángulo muerto, asistente de frenada de emergencia, modos de conducción, llamada de emergencia, ordenador de a bordo, iluminación interior o apertura y arranque sin llave. 

La mayor parte del tiempo nos moveremos en el más estricto y absoluto silencio, tanto en ciudad como en carretera. El sistema híbrido nos asegura unos aquilatados y ajustados consumos en todo momento, ya que siempre se favorecerá la circulación con los motores eléctricos. Claro, siempre que haya carga en la batería. 

Sólo cuando exprimimos más la mecánica, con el modo Sport activado o en las aceleraciones más enérgicas, el motor sube de revoluciones como si no hubiera un mañana y ahí sí que nos daremos cuenta del sonido del motor. Pero no es molesto y siempre serán situaciones puntuales. Es lo que tiene montar un cambio de variador continuo, que mientras circulamos de una manera pausada y relajada la paz reinará, pero que si demandamos algo más de «chicha», nos daremos cuenta de que todos los motores están confabulados para darnos lo mejor de si. 

Tiene 160 cv y un peso muy ajustado, pero no lo parece, y tan sólo en la ciudad, podremos percibir esas reacciones eléctricas a los que nos tienen acostumbrados los ingenieros galos. La dirección es muy directa pero bastante poco comunicativa y el sistema de frenos detiene al conjunto con un buen mordiente. No obstante; en cuanto a las frenadas regenerativas se refiere, no recupera lo esperado, ni siquiera cuando circulamos en B de Brake en el selector del cambio. De todas formas es suficiente para estirar un poco más el funcionamiento eléctrico.

Es un modelo que reúne todas las cualidades del polivalente Captur, pero que añade más potencia, un sistema híbrido enchufable con el que podremos circular hasta 50 Km en modo eléctrico, la deseada etiqueta «0» y un equipamiento muy extenso, con lo último en tecnología aplicada al mundo del automóvil. Los «peros», el cambio de variador continuo (eso es una guerra personal), un maletero más pequeño y la poca recuperación de energía en las frenadas. 

Si os gusta el Captur, su atractiva imagen, su polivalencia, su equipo de serie, su conducción y su tecnología; la versión híbrida enchufable no hace nada más que sumar ventajas al, ya de por si, exitoso SUV compacto francés. ¿Qué os parece?.

 

Datos técnicos

Motor: 1.6 + 2 eléctricos

Potencia: 160cv (91+22+49 cv)

Vel Máx: 175 Km/h

Acel 0-100: 10,1 seg

Cons: 1,5 l/100 Km

Precio: Desde 31.200 euros (Versión probada)

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres anunciarte en nuestra web?

Solicitar