Prueba: Volkswagen Arteon 2.0 TDI Elegance

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Prueba: Volkswagen Arteon 2.0 TDI Elegance

06/12/2017 / 0 Comentarios / 971 / Pruebas
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A tenor de lo que en Mercedes Benz fue una auténtica revolución y éxito, muchas marcas quisieron imitar la fórmula del CLS y digamos que el Volkswagen CC fue el único modelo que compitió de tú a tú con la berlina de la marca de la estrella, ya que tuvo bastante aceptación en su momento y se convirtió en un vehículo ciertamente popular.

El concepto sigue vigente y los nuevos tiempos han hecho desaparecer al CC, dando paso a un nuevo modelo que se posiciona por encima del versátil Volkswagen Passat, aunque en muchos aspectos, mantengan soluciones utilizadas en una de las berlinas más longevas y exitosas de la historia.

Este nuevo modelo se llama Volkswagen Arteon y la verdad que como comprobamos durante nuestra prueba, es un vehículo que levanta pasiones y hace girar muchas cabezas allá por donde pasa.

Esto es debido principalmente a su innovador diseño y sobre todo, a su visión frontal, que se desmarca totalmente de la sobriedad que había caracterizado siempre a los productos de la marca alemana y se nos presenta con una imagen muy tecnológica, moderna y a pesar de todo; muy elegante.

Llaman la atención sus excepcionales grupos ópticos, de tecnología LED y cuyas extensiones en forma de luces diurnas se funden de manera magistral con la parrilla delantera, compuesta por lamas cromadas y que remarca el estilo y la clase “bussines” de la nueva berlina de Volkswagen. Todo parece uno y conforman una visión realmente diferenciadora respecto a lo conocido hasta la fecha. Probablemente, estemos ante el comienzo de un nuevo lenguaje de diseño de la marca alemana.

 

Esta visión frontal, nos insinúa una carrocería con carácter, cuya cercanía respecto al suelo y sus líneas fluidas y poderosas, redundan la imagen coupé que nos quieren proyectar con este modelo, a pesar de que se trate de una berlina en toda regla que incluso; es más grande que el Volkswagen Passat.

Pero el hecho de que sea más grande, no implica a que tenga una mayor habitabilidad o espacio, como veremos más adelante. Y es que la preciosa carrocería con tintes coupeizados tiene muy buena presencia, aunque si lo que buscamos es espacio; probablemente debamos decantarnos por el conocido y más convencional Passat.

El Arteon mide unos respetables 4,86 metros de longitud y además, es que la sensación viéndolo desde la perspectiva lateral, nos hace pensar que es incluso hasta más largo. Pero son sus afilados trazos los que remarcan esa sensación, puesto que la prolongada caída del techo hacia la zaga, nos evoca al mundo de los coupés más tradicionales, solo que en esta ocasión, tenemos dos puertas más. Las preciosas llantas de aleación con un efecto visual de turbina y de 19 pulgadas, aumentan y culminan esa sensación dinámica y deportiva que observamos incluso con el vehículo parado.

En la zaga, comprobamos una imagen más convencional y reconocible como representante de Volkswagen, aunque con unos pilotos más afilados, de tecnología LED y una gran luna posterior que forma parte del gran portón de acceso al maletero, que termina en un pequeño pliegue de la chapa con forma de un sutil alerón.

Al abrir ese portón, descubrimos un maletero de 563 litros, que si bien es un maletero amplio, pierde algunos litros respecto al Passat. Eso sí, la ventaja que obtenemos es que la boca de carga es mucho más amplia y es bastante más cómodo ubicar objetos pesados o voluminosos. Por otra parte, nos encontramos con un espacio diáfano y muy aprovechable.

Si pasamos al interior, en las plazas traseras nos ocurre lo mismo; perdemos algo de espacio. No precisamente en lo referente a las rodillas o a la anchura de las plazas, ya que en estas cotas, es una berlina que mantiene muy buenas maneras. Es más bien el espacio que hay del techo hasta nuestras cabezas, ya que al tener una caída tan pronunciada, los ocupantes más altos que superen el 1,80 de altura, será muy probable que rocen con ese techo. Aun así, estamos hablando de unas plazas amplias y extremadamente confortables.

En el puesto de conducción, también nos encontramos con unos asientos muy amplios y cómodos, aunque claro; al tener este toque coupé, debemos “tirarnos” un poco más abajo a la hora de incorporarnos al vehículo.

El asiento del conductor, poseía algunos reglajes que se accionaban de manera eléctrica, como por ejemplo el apoyo lumbar, así que en muy poco tiempo, nos encontraremos con la posición correcta para emprender la marcha.

Vale, pues ya estamos sentados y acomodados y observamos que el habitáculo mantiene ciertas reminiscencias de su hermano “el serio” Passat, aunque también vemos que mama de algunas soluciones que en su día vimos en su “primo”, el gigante Audi Q7. Esta solución estética y efectiva, es la rejilla de refrigeración que se prolonga por la parte superior del salpicadero de extremo a extremo. Esto lo vimos por primera vez en el Q7, aunque el Passat también lo incorpora en la actualidad.

Lo de solución estética lo dejaremos para gustos, pero lo de efectiva no cabe la menor duda, ya que a la hora de climatizar el interior, la salida del aire no sale encañonando a los pasajeros, sino que se distribuye de manera más homogénea por el habitáculo y de esa manera, también evitan el incómodo sonido del compresor funcionando a pleno rendimiento.

El resto del salpicadero sí que nos recuerda más a lo que conocemos del resto de la gama Volkswagen. En la consola central, obviamente nos encontramos los mandos de la climatización bi-zona, muy intuitivos y fáciles de manejar, los botones de los asientos calefactados, que en el caso de nuestra unidad de prueba venían como equipo de serie y cómo no; la gran pantalla táctil y pseudo-capacitiva que cobraba el protagonismo y desde donde podremos visionar los diferentes parámetros del vehículo. Digo lo de pseudo-capacitiva porque debemos tocar la pantalla para acceder a los diferentes menús disponibles, aunque cuando acercamos la mano, se despliegan automáticamente las opciones.

Esta pantalla tiene 9,2 pulgadas y nos ofrece una calidad de imagen especialmente buena. Este equipo de infoetretenimiento cuenta con varios menús y parámetros con los que nos tendremos que familiarizar antes de emprender la marcha, aunque más por cantidad que por dificultad, ya que su manejo es bastante intuitivo. De hecho; tenemos medidores de fuerzas G, de presión del turbo, de conducción ecológica, de KW empleados a tiempo real, parámetros del ordenador de a bordo, asistentes a la conducción, equipo de audio, navegador o la cámara de visión trasera, entre otras cosas con las que podremos interactuar y visionar desde esa pantalla.

También existen varios modos de conducción del sistema Drive Select, cuyo pulsador también está situado al lado del selector del cambio. Podemos elegir entre cuatro modos diferentes: Eco, Normal, Sport o Individual.

Cada uno de ellos modifica la respuesta del motor, del cambio de marchas y endurece o ablanda la asistencia de la dirección según la modalidad que hayamos elegido. No obstante; si optamos por la suspensión activa que puede montar el Arteon de manera opcional, también modifica la dureza de los amortiguadores y se pueden elegir hasta 15 modalidades diferentes.

Centrándonos ya en el puesto de mando, el volante multifunción engloba los diferentes pulsadores indispensables para no tener que soltar las manos del volante, como los que corresponden al equipo de audio, el sistema Bluetooth, ordenador de a bordo, el control de comandos por voz o el control de velocidad de crucero con limitador, que en nuestro caso también era adaptativo.

En la capilla de relojes también nos encontramos una sorpresa, ya que en nuestro caso, con el acabado Elegance contábamos con una instrumentación digital muy efectiva y vistosa, que sustituye a la tradicional instrumentación analógica.

En una pantalla de 12,5 pulgadas se concentra toda la información relevante y plenamente configurable según nuestros deseos. Los relojes se mantienen a izquierda y derecha siempre, aunque podemos modificar la información percibida entre esos dos indicadores y en el centro de los mismos.

Podemos elegir entre varios temas como Clásico, Consumo y Autonomía, Eficiencia, Prestaciones y Asistentes a la conducción o Navegación. En cada uno de ellos nos marcarán los datos más relevantes de la modalidad elegida y en el caso de la navegación, nos propone el visionado del navegador entre los dos marcadores para que nos resulte más sencilla su consulta. Esta pantalla está muy bien aislada de los reflejos de la luz solar y su visión es perfecta en todo momento.

Para terminar de desgranaros el ambiente interior, observamos que la calidad percibida tanto a nivel visual como al tacto, es realmente de primera categoría y los ajustes están fuera de toda duda, con la utilización de plásticos blandos en su mayoría y diferentes tipos de molduras cromadas en contraste con los acabados en “Negro Piano”. Por otra parte, los asientos en nuestro caso estaban tapizados en tejido Alcántara, lo que aportaba un aire mucho más Premium al habitáculo.

Y es que como habréis podido leer, el equipo de serie en nuestra unidad con el acabado Elegance es bastante amplio y entre otros elementos cuenta con navegador, asistente de luces y lluvia, con cambio automático de luces cortas y largas, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de visión trasera y alerta por tráfico cruzado, asistente de cambio involuntario de carril, alerta de vehículo en ángulo muerto, asientos con regulaciones eléctricas, calefactados y tapizados en tejido Alcántara, Drive Select, asistente de arranque en pendientes, llantas de 19 pulgadas, equipo de infoentretenimiento con pantalla de 9,2 pulgadas, instrumentación digital con pantalla de 12,5 pulgadas o climatizador bi-zona, por poner unos pocos ejemplos.

Aparte; el control de velocidad de crucero adaptativo no sólo nos mantiene a una distancia definida del coche que nos precede, sino que por medio del sistema de navegación y del lector de señales de tráfico, es capaz de mantener la velocidad de la vía de manera totalmente automática.

También haremos referencia al sistema denominado Emergency Assist, que tenemos situado por encima del retrovisor interior. Si no lo activamos o se activa por algún tipo de accidente, pero detecta que el conductor no interviene con el volante durante un tiempo determinado, avisa con señales acústicas para que lo retome y si no es así; es capaz de decelerar el vehículo hasta dejarlo totalmente parado en el carril situado más a la derecha y obviamente, lo pondrá en conocimiento de los servicios de emergencia mandando una señal de situación.

Y es que nos acercamos de una manera frenética a la conducción autónoma aunque de momento; todo lo que esté definido en materia de seguridad lo recibimos con los brazos abiertos.

La configuración mecánica de nuestro Volkswagen Arteon, constaba del conocido motor 2.0 TDI con 150cv y una transmisión automática DSG de 7 relaciones, con unas inserciones muy bien estructuradas y una transición imperceptible entre marchas.

Siendo el motor diésel de acceso a la gama, sus prestaciones son bastante plausibles ya que alcanza una velocidad máxima de 220 Km/h y es capaz de acelerar de 0 a 100 en 9,2 segundos, homologando unos consumos en ciclo mixto de tan sólo 4,5 l/100 Km.

Es una mecánica potente y más que suficiente para mover con diligencia los casi cinco metros y los más de 1.600 Kg del Arteon, aunque sus reacciones no son las de un deportivo al uso y se nos muestra como una mecánica progresiva pero muy contundente.

Sus aceleraciones son frugales y cuenta con unas reacciones muy rápidas, condicionadas por un Par máximo de 340 Nm, por lo que no pasaremos ningún apuro a la hora de afrontar puertos de montaña o adelantamientos. Pero no son aceleraciones que nos peguen la espalda al respaldo de los asientos, ya que no deja de ser una gran berlina al uso, cuyo cometido es ofrecernos el mayor confort posible en los viajes más largos.

De todas formas; eso lo podemos obtener con el Passat, así que esta carrocería con aires de coupé, más rebajada respecto al suelo y con una imagen mucho más dinámica y fresca, no tendría mucho sentido.

Pero claro; es precisamente en la conducción en donde nos encontramos las enormes diferencias que separan a ambas berlinas. El Arteon es mucho más deportivo y su carrocería rebajada nos ofrece un aplomo considerable en cualquier tipo de circunstancia. Los virajes más cerrados y las curvas más inverosímiles, no son un reto para la berlina alemana y siempre nos brindará un paso por curva muy neutro y seguro, facilitado por una dirección muy incisiva y directa.

De hecho; una de las peculiaridades que más me llamaron la atención del Arteon, fue el giro del volante, ya que tiene muy pocas vueltas entre topes. Este es uno de los motivos por el que la agilidad de una berlina de tanta envergadura es tan sumamente sorprendente y apenas con pequeños movimientos sobre la dirección, podremos afrontar carreteras complicadas y curvas de diferentes grados, con una velocidad y seguridad increíbles.

No obstante, si las cosas se “desmadran”, notaremos una leve insinuación del eje trasero que nos ayudará a redondear la curva y será muy del gusto de los conductores más diestros. Aunque este sobreviraje es un arma de doble filo, porque para los conductores menos hábiles, puede que sea una situación que les asuste y puede ser que actúen de una manera errónea no realizando correctamente un pequeño contravolante. No debería ser una situación preocupante, ya que los más hábiles podrán disfrutar de la conducción, mientras que los menos diestros, dudo mucho que tomen las curvas a ciertas velocidades. Pero si así fuera; la gran batería de asistentes y sistemas de seguridad harán bien su trabajo para evitar males mayores…

Por su parte; el esquema de suspensiones nos ofrece un compromiso justo entre confort y estabilidad, por lo que estamos hablando de un conjunto muelle-amortiguador muy efectivo en una conducción deportiva y dinámica, y muy confortable si lo que queremos es viajar relajadamente por carreteras bien asfaltadas.

Las diferencias entre el Passat y el nuevo Arteon son mínimas, pero son diferencias especialmente sustanciales que harán posicionarse a los diferentes tipos de clientes.

Mientras que ambos modelos comparten estructuras mecánicas, plataforma, chasis, componentes, interiores, acabados y tecnología; el Passat es una berlina familiar tradicional, sobria y con un carácter más convencional de uso, mientras que el nuevo Arteon es un portento del diseño, con un carácter más Premium y una conducción muy dinámica sin menospreciar el confort y la versatilidad que deben caracterizar a una berlina.

De esta manera el cliente tipo del Arteon será, probablemente, un padre de familia joven, al que le guste seguir disfrutando de una conducción deportiva, pero que también utilice su vehículo para desplazarse con los suyos o en su día a día. Una persona dinámica y sofisticada que quiera que su propio coche sea una prolongación de su carácter. Y es que la mejor definición del Volkswagen Arteon puede que sea esa; una berlina dinámica y sofisticada.

Vehículo facilitado por:

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota…

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