Prueba: Volkswagen Polo 1.0 TSI Advance

Motorproyect.com > Pruebas > Prueba: Volkswagen Polo 1.0 TSI Advance

Prueba: Volkswagen Polo 1.0 TSI Advance

02/01/2018 / 0 Comentarios / 1108 / Pruebas
Facebook
Tweet
Pinterest
Google Plus

El Volkswagen Polo siempre ha sido un referente dentro del segmento de los utilitarios. La marca que da nombre al Grupo VAG se distingue por ofrecernos unos productos a caballo entre los vehículos generalistas y los coches con un carácter más Premium y con el Polo de nueva generación, han querido seguir en esa estela creando una especie de mini-Golf.

No han perdido la tónica general y los trazos principales de su antecesor, pero el nuevo Polo nos llega con unas líneas más definidas y con notas de clase que lo hacen diferente, manteniendo también ese halo de sobriedad que, a pesar de ser uno de los “pequeños” de la familia, sigue atesorando.

Cambia de forma evidente su configuración frontal, que recibe un nuevo rediseño de parrilla y paragolpes, además de unos nuevos faros, cuyo entramado interior, se fusiona a la perfección con la parrilla delantera, haciendo parecer todo un mismo bloque. Estos faros pueden contar, según equipamiento, con tecnología LED, tecnología, que también se utiliza para las luces diurnas, y que en nuestro caso, estaban situadas como complemento a los faros antiniebla.

La vista lateral es la que menos cambios percibe en términos visuales respecto a su antecesor, ya que una ganancia de 8 cm de longitud apenas es apreciable en términos visuales, aunque si colocamos una unidad de la generación precedente justo al lado, nos daremos cuenta que una de las cotas más diferenciadoras es la distancia entre ejes, que aumenta desde los 2,47 hasta los 2,56 metros, algo que redunda en un mejorado confort de marcha y aplomo a su paso por curva.

En la zaga, también se perciben pocos cambios radicales, limitándose a un rediseño de los paragolpes y unos nuevos pilotos traseros con tecnología LED. El portón de acceso al maletero es grande y su perfil está situado a una buena altura.

Debido a la ganancia de centímetros, cuenta ahora con una capacidad de carga de 351 litros, situándose como uno de los maleteros más grandes del segmento de los utilitarios compactos.

También se nota ese ligero aumento de longitud en el espacio para las plazas traseras, con unas cotas suficientes para que adultos de cierta envergadura se puedan acomodar a la perfección, tanto por anchura de las plazas, como por altura o espacio disponible para las rodillas

Una vez sentados en el asiento del conductor, encontramos la posición idónea de una manera muy sencilla, gracias a los múltiples reglajes tanto del asiento como del volante. Los asientos tienen un buen mullido para que nuestras posaderas no se resientan en un trayecto largo y la sujeción lateral es buena.

Todos los mandos están muy a mano y el volante multifunción acapara los botones de los sistemas más utilizados para que no tengamos que soltar las manos bajo ningún concepto. Entre esos botones vemos los correspondientes al Bluetooth, al ordenador de a bordo, el equipo de audio o el control de velocidad de crucero con limitador que en nuestro caso, con el acabado Advance, era también adaptativo.

Por su parte, el cuadro de relojes nos ofrece una gran información relevante de una manera clara y sencilla, con una pantalla central TFT desde la que podemos consultar los diferentes parámetros que nos ofrece el ordenador de viaje, además de las indicaciones del reconocimiento de señales de tráfico.

El resto de mandos, como los que controlan el climatizador bi-zona o la pantalla del equipo de infoentretenimiento; están situados en una posición muy accesible y son grandes y muy sencillos de utilizar e interpretar.

La pantalla de este equipo de entretenimiento está en la zona más alta del salpicadero y su visión es muy buena, con excepción de que en algunos momentos del día puede verse afectada por la incidencia de los rayos solares y producirnos reflejos. En nuestra unidad de pruebas contaba con un tamaño de 8 pulgadas, era táctil y tenía una configuración pseudo-capacitiva., compatible con los sistemas Android Auto y Apple Car Play.

Navegar por los menús es simple y la interfaz funciona bastante rápida, como si de una Tablet se tratara. La calidad de imagen es buena y desde esa pantalla, podremos ver las imágenes del navegador (en el caso de montarlo), parámetros del ordenador de a bordo o la cámara de visión trasera, entre otras múltiples funciones.

La apariencia y calidad general del interior es correcta, con el predominio de plásticos duros de buena factura aspecto resistente para algunos paneles visibles, que se podrían llegar a personalizar con diferentes colores y combinarlos con el de la carrocería. Otros plásticos utilizados son más básicos en apariencia, aunque los ajustes entre ellos se encuentran entre los mejores de su clase.

Si hablamos de equipamiento; nuestro objeto de pruebas era el acabado intermedio y su dotación de serie no estaba mal. Entre otros elementos nos encontramos con climatizador bi-zona, control de velocidad de crucero con limitador y adaptativo, asistente de arranque en pendiente, lector de señales de tráfico, Start/Stop, sensores de aparcamiento con cámara de visión trasera, sensores de lluvia y luces, detector de fatiga, control de presión de neumáticos, asistente de frenada en ciudad con detección de peatones o llantas de aleación de 16 pulgadas.

La mecánica era un tricilindrico de gasolina 1.0 TSI con 95cv y 175 Nm de par máximo. Es un motor que se complementa muy bien con las pretensiones de un vehículo como el Volkswagen Polo, ya que mantiene unas prestaciones coherentes y un consumo contenido. De hecho; alcanza los 190 Km/h de velocidad punta, hace el 0-100 Km en 10,3 segundos y obtiene un consumo medio en ciclo mixto de 4,4 l/100 Km.

Es una mecánica suficiente para mover con cierta soltura a todo el conjunto, además de no transmitir muchas vibraciones ni sonidos extraños al interior, ya que el habitáculo está muy bien aislado. Está asociada a un cambio de marchas manual de 5 relaciones, con unas inserciones precisas y un correcto escalonamiento de marchas, que nos permite mantener velocidad de crucero sin la necesidad de reducir para obtener una mejor respuesta, nada más que en momentos puntuales.

El nuevo Polo nos ofrece, en términos generales, una conducción agradable, con un gran confort interior de marcha, gracias a unas suspensiones que absorben sin problema las imperfecciones del asfalto.

Si la situación se nos muestra más revirada, también nos brinda un gran paso por curva y el aplomo en general es muy aceptable para un utilitario de todo uso como este. No obstante; su conducción nos recuerda mucho a la del Seat Ibiza y no es de extrañar, puesto que hablamos de prácticamente el mismo vehículo, con diferente carrocería y distintos acabados.

La dirección por su parte, también es muy precisa y comunicativa, algo que para los que realicen una conducción mayoritaria por carretera agradecerán, sin lugar a dudas.

Para todos aquellos que busquen un utilitario con cierta prestancia, de aspecto sobrio pero atractivo, con una mecánica frugal y fiable, que además tenga una buena potencia y respuesta, con un buen espacio y una conducción confortable; probablemente el nuevo Polo sea un coche que les interese. El mini-Golf siempre es una apuesta segura.

Vehículo cedido por:

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres anunciarte en nuestra web?

Solicitar