Toma de contacto: Cupra Formentor VZ 2.0 TSI Launch Edition

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Toma de contacto: Cupra Formentor VZ 2.0 TSI Launch Edition

04/01/2021 / 1 Comentarios / 254 / Pruebas
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Para los que no conocéis la marca (que aún sois varios), podríamos decir para abreviar y que lo entendáis, que el Cupra Formentor es un Seat muy deportivo y «tuneado». Pero no es así.

Realmente Cupra es una marca independiente que crea coches muy deportivos, cuyo germen sí que nació en Seat hace muchos años y que fue el acrónimo de CupRace, que destacaba a las versiones más deportivas de la gama española. El Formentor es el primer producto original y completamente nuevo que lanza de manera independiente Cupra y que nada tiene que ver con Seat, después de comercializar el Cupra León y el Cupra Ateca, basados en los modelos de la marca española. No existe ningún equivalente en Seat de este modelo en cuestión.

De acuerdo que utiliza sinergias y elementos compartidos entre todo el Grupo Volkswagen, pero es que Cupra pertenece a ese Grupo y, como es obvio, no han desarrollado el coche de 0. Utilizan motores, tecnología y plataformas que podremos tener en otros vehículos más mundanos, pero oficialmente; Cupra es algo más. La marca ha nacido con ese halo deportivo que caracteriza a todos sus productos y destaca por ser la marca más dinámica de todas. No encontraréis ningún Cupra «anodino» ni mundano, ya que todas las versiones y motorizaciones, cuanto menos, tienen esa estética racing tan característica.

El Formentor es un SUV, pero no os dejéis engañar ya que no es un SUV al uso puesto que no lo parece, ni físicamente ni dinámicamente. Simplemente es lo que prima hoy en día. Bueno, los SUV, los eléctricos, los híbridos… Pero el Cupra Formentor que ha pasado por nuestras manos no tiene ningún elemento que nos recuerde a un electrodoméstico. Es un coche a la antigua usanza. Motor, estética, potencia, deportividad, diversión o «manos» para conducirlo son sus señas de identidad aunque, eso sí, con una carrocería de tipo SUV, tracción total y tecnología a raudales.

Lo primero que nos llamó la atención mientras llegábamos hacia él fue su increíble color mate «Azul Petrol», la gama cromática característica de Cupra, junto con el color «Cobre», que combina muy bien con algunos elementos. Es probable que no se perciba la magnitud de ese color por las fotos pero, en directo, la verdad es que llama muchísimo la atención y es un auténtico «atrapa miradas».

Físicamente se parece a un Seat (Cupra León) elevado y en realidad podría ser, ya que comparte muchos elementos y una estética muy parecida. Pero no. El Formentor es el primer producto enteramente desarrollado por Cupra y a pesar de ser un Crossover o un SUV (como queráis llamarlo), sus cualidades dinámicas son inalcanzables para muchos coches de la actualidad, que no sean o estén desarrollados como compactos deportivos.

Su frontal amenazante ya nos ofrece algunas pistas de lo que nos podemos esperar. Faros rasgados de tecnología LED e inteligentes, capó delantero voluminoso e inclinado, con dos nervaduras y líneas de tensión muy marcadas sobre su superficie o el impresionante logo trival en color cobre en el centro de una parrilla delantera bastante grande y poderosa con forma trapezoidal y enmarcada en un aplique gris que le aporta una agresividad visual muy marcada; nos invitarán a apartarnos de su trayectoria cuando lo veamos por nuestro retrovisor.

También cuenta con un paragolpes envolvente muy voluminoso, que incluye dos faros antiniebla redondos y bastante elevados y sendas aberturas en los flancos que cumplen, además de una función estética muy atractiva, con funciones aerodinámicas, canalizando el aire frontal hacia los laterales y a la par, refrigerando el sistema de frenos de alto rendimiento firmado por el especialista Brembo.

A pesar de ser un SUV con tracción total 4Drive y tener un programa de conducción específico OffRoad, debajo del paragolpes no tenemos el típico protector para los bajos por si queremos hacer una incursión fuera del asfalto. De lo que disponemos es de una especie de deflector que canaliza el aire frontal hacia los bajos del vehículo y produce una especie de efecto suelo cuanto mayor sea la velocidad a la que circulemos. Toda una declaración de intenciones.

En su vista lateral observamos una estructura muy definida, con unos trazos delanteros muy alargados, una línea del techo ligeramente descendente hacia la zaga que culmina en un gran alerón posterior y cierto aspecto coupeizado. Pero lo que más nos gustan son sus líneas de tensión tan marcadas en las puertas y aletas, tanto en la zona delantera como trasera, con cierta nota ascendente y que nos ofrece una visión muy deportiva aún con el vehículo detenido o aparcado.

Al ser un Crossover o un SUV también tiene protecciones en los bajos y en los pasos de rueda, pero cualquier salida fuera del asfalto será circunstancial, ya que no es un coche que nos pida ese tipo de conducción. Por su parte, las enormes ruedas en medida 245/40 con unas preciosas llantas específicas y acabados en cobre de 19″, están muy orientadas al asfalto y su agarre es, simplemente, espectacular.

La zaga nos ofrece una vista con carácter propio, aunque con ciertas similitudes a los últimos productos de la gama Seat, como los pilotos traseros de tipo LED, intermitentes dinámicos y algo más afilados, unidos por una filigrana  retroiluminada que incluye la tercera luz de freno en el centro y que le aporta una luminosidad muy definida y característica. En el centro del portón del maletero, de apertura y accionamiento eléctrico, nos encontramos otra vez con el impresionante y atractivo logo y la nomenclatura Cupra en letras mate que asume su imposición agresiva.

El paragolpes también es voluminoso y dispone de un labio inferior muy atractivo que, al igual que el paragolpes delantero, no cuenta con protecciones en los bajos. En su lugar nos encontramos un difusor del aire que favorece también un ligero efecto aplomado en la zaga y cuatro salidas de escape (reales) situadas en grupos de a dos en los flancos, que nos inspiran esa deportividad que debe desprender cualquier producto de la marca española. El Cupra Formentor, a pesar de ser un SUV y estar sobreelevado, destila un carácter deportivo y agresivo por los cuatro costados.

Abrimos el maletero y nos ofrece una capacidad de 450 litros, situado dentro de la media convencional de este tipo de vehículos y 70 litros más que, por ejemplo, el Cupra León, con un espacio relativamente diáfano, algunos ganchos en los laterales para colocar bolsas y dos palancas que nos permitirán tumbar los asientos traseros en dos secciones sin esfuerzo para alcanzar una cota de más de 1.400 litros. La boca de carga nos queda un poco elevada, pero es un dato bastante poco relevante ya que el Formentor no es, precisamente, un furgón de carga.

Las plazas traseras son cómodas y amplias, pero mejor para dos personas, ya que la plaza central será más incómoda porque es más estrecha y dura, además de por el voluminoso túnel central que nos encontraremos debido a su tracción total 4Drive. No obstante mejor para dos ocupantes, ya que el Formentor no destaca precisamente por su anchura en esas plazas. Por lo menos contamos con climatizador independiente para esa zona. En cuanto a espacio para las rodillas y altura respecto a nuestras cabezas no está mal. No deja de ser un SUV, aunque la plataforma que utiliza es la misma que nos encontraremos en un Seat León o en un Vokswagen Golf, por ejemplo, pero evolucionada para admitir una nueva gama de potencia.

Accedemos delante y lo primero que nos recibe es un marco cromado con la palabra Cupra retroiluminada. Levantamos la vista y vemos unos buquets de una sola pieza, tapizados en cuero, en color «Azul Petrol» y con el logo impreso en los respaldos. Dan una sensación deportiva muy aparente y además, el del lado del conductor dispone de ajustes eléctricos y 3 memorias, por lo que es muy sencillo y rápido encontrar la postura de conducción idónea. Ambos son calefactados y la sujeción lateral que nos brindan es de auténtica referencia, además de ser muy confortables y recoger muy bien nuestro cuerpo.

Nos sentamos y nos «enganchamos» como si fuéramos un koala al impresionante volante que nos encontramos ante nosotros. Y es que todo en el Formentor es adictivo, hasta el volante que, por cierto, es también calefactado. Disponemos de dos levas para actuar sobre el cambio de 7 relaciones de manera secuencial y dos botones diferenciados; uno para arrancar el motor (me recuerda a cualquier Alfa Romeo de última hornada) y otro con el logo Cupra, con el que podremos cambiar entre los diferentes modos de conducción de los que hablaremos más adelante. También dispone de varios botones para activar diferentes elementos del soberano equipamiento de serie y que no tengamos que soltar las manos para nada.

Detrás del volante vemos un cuadro de instrumentación digital de 10,25″ totalmente configurable que nos ofrece la información pertinente a nuestra conducción, los sistemas de seguridad, el ordenador de a bordo, el navegador… La verdad es que nos ofrece mucha información en todo momento, sus gráficos son muy atractivos y visuales y su legibilidad es muy buena, pudiendo elegir entre varias pantallas, según lo que queramos ver en cada momento.

En el centro del salpicadero nos encontraremos una pantalla del equipo multifunción de 12″ desde la que podremos ver diferentes aplicaciones correspondientes al equipo de infoocio que monta. También veremos de forma muy visual diferentes «gadgets» como los diversos modos de conducción, la imagen trasera de la cámara de ayuda al aparcamiento, diferentes pantallas del ordenador de viaje, el sistema de climatización (una tendencia natural que no nos acaba de convencer) o el navegador, por poner unos pocos ejemplos. La calidad de las imágenes es muy buena y percibimos una alta definición. Por último, es una pantalla táctil que reconoce también los movimientos gestuales cerca de ella, es un sistema que también actúa por medio de órdenes simples a ciertos parámetros y es compatible con los protocolos Android Auto (si lo conectamos por cable) y Apple Car Play (de manera inalámbrica).

Moverse entre los menús es bastante sencillo y nos aporta bastante fluidez de respuesta, aunque habría que «limar» un poco el sistema de reconocimiento de voz. El sistema está bien y dispone de infinidad de parámetros entre los que podemos «jugar» y elegir; aunque centralizar todo en una pantalla no lo veo tan práctico y nos obliga a «distraernos» un poco si queremos activar cualquier cosa. De todas formas, el sistema cuenta con selectores táctiles en su base para controlar la temperatura de la climatización y el volumen del excelente equipo de audio de 340W con 9 altavoces y subwoofer firmado por Beats, además de los diferentes botones de control que existen en el volante. Pero sigue sin convencerme.

Centralizar todo en la pantalla nos deja un interior minimalista y limpio, con una bandeja desde donde la que podremos cargar nuestro smartphone de manera inalámbrica y algún hueco portaobjetos y vacía bolsillos. Los ajustes son de primer orden y los materiales utilizados para la configuración del salpicadero de primera calidad. La zona superior del salpicadero dispone de un acabado «Azul Petrol» en consonancia con el color del interior y el exterior además de tener una sutil iluminación interior que, en los bordes de los paneles de las puertas, actúa de avisador de vehículo en ángulo muerto.

Entre los dos asientos disponemos del pequeño selector del cambio automático DSG de 7 relaciones, además de  los botones correspondientes para la desconexión del ESP, la apertura de puertas, el sistema autohold y Start/Stop y apagar/encender el sonido de los sensores de aparcamiento.

Los modos de conducción los elegimos del botón con la insignia Cupra del volante y podemos elegir entre cinco: Comfort, Sport, Cupra, Individual y Off Road. Cada uno varía la forma de entregar la potencia, de distribuir el par entre las cuatro ruedas, de la dureza de la amortiguación, del sonido del motor y del tacto de la dirección. No disponemos de un modo ECO para circular por la ciudad, aunque el coche te va dando consejos para que mantengamos una conducción «responsable».

Comfort se activa por defecto y circularemos con él de manera habitual, con una amortiguación correcta, una dirección quirúrgica y una respuesta notable pero contenida. Sport, se endurece un poco más la dirección y la amortiguación, se hace un poco más preciso, sus reacciones no sufren ningún tipo de retardo y se «abronca» un poco más el sonido que se percibe del motor. Cupra, no es que sea innecesario pero, directamente, convertimos al Formentor en un coche de competición. El sonido que emana de los tubos de escape no tiene ninguna concesión ni la aprobación del vecindario, así que todo el mundo se girará para mirarnos. La dirección es dura y extremadamente precisa, con una guiabilidad de bandera, además de que la respuesta de la mecánica es sumamente instantánea y la suspensión regulable DCC se convierte en una auténtica «tabla». Obviamente, con el modo Individual podremos elegir los parámetros que queramos determinar para cada opción y el modo Off Road es específico para circular fuera del asfalto e incluye el sistema de descenso de pendientes, que se activa de forma automática cuando las cosas se ponen «bravas». Pero no es un coche para eso.

A pesar de estar un poco elevado y tener una estética Crossover, el Formentor es un «animal» de asfalto y muy pocos podrán hacerle sombra. De hecho se me cruzó un Porsche Macan por delante haciéndose un poco el «chulo» y tuve que darle una lección «quitándole las pegatinas». No es sólo la estética «racing» del conjunto, sino que la unidad que teníamos entre manos era la más equipada y la más poderosa de toda la gama Formentor, aunque podremos elegirlo con diferentes motores que parten desde los 150cv.

Conduciéndolo en modo confort, se nos muestra más o menos civilizado. Las reacciones de la mecánica tardan un poco más en llegar (pero llegan), la dirección no es blanda pero se gestiona muy bien siendo bastante precisa y el sistema de amortiguación, sin ser blando, mima un poco más a los pasajeros y absorbe bastante bien las imperfecciones de la carretera.

El modo Sport y, sobre todo, el modo Cupra, son bastante «divertidos» en una carretera de montaña o, incluso, en un circuito. El sistema de suspensiones adaptativas sí que dejan notar un poco más las imperfecciones que nos vamos «comiendo», pero su comportamiento en curva es de bandera y las posibles derivas de una carrocería elevada, quedan totalmente neutralizadas y se nos vuelve un coche totalmente adictivo y demencial. El sonido de la mecánica es muy bronco y la dirección es extremadamente precisa y transmite muy bien lo que ocurre debajo de los neumáticos. La única «pega» es que no hay apenas diferencias muy apreciables entre los dos modos, a no ser el sonido, que sí que se percibe de una forma más nítida.

El sistema de frenos es, simplemente, delicioso. No dispone de ningún sistema de regeneración ni recuperación de energía, como estamos acostumbrados últimamente, pero frenan de forma estoica al conjunto, que al fin y al cabo, es su cometido. Los frenos delanteros están desarrollados por el especialista Brembo, lo cual, podremos percibir, ya no solo en una conducción agresiva, sino que las pinzas, pintadas en cobre, se perciben entre las llantas delanteras y muerden unos discos de más de 300mm.

Y es que nuestra unidad de pruebas era la versión de lanzamiento denominada Launch Edition con un equipamiento amplísimo y cerrado que tenía absolutamente de todo de serie. Disponíamos de navegador, climatizador de tres zonas, alerta de vehículos en ángulo muerto, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, volante calefactado, asientos mixtos deportivos tipo buquet de cuero y tela, asiento de conductor regulable eléctricamente con tres memorias, asientos delanteros calefactados, ordenador de a bordo, 5 modos de conducción, equipo de audio Beats, equipo de frenos Brembo, llantas específicas de 19″, instrumentación digital con pantalla de 10,25″, equipo de infoocio con pantalla táctil de 12″, lector de señales de tráfico, asistente de arranque en pendiente, asistente de aparcamiento automático, sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, techo solar panorámico practicable, apertura y arranque sin llaves, 5 modos de conducción, luces LED delanteras y traseras, marcos de las puertas retroiluminados, iluminación ambiente interior, control de presión de neumáticos, modo OffRoad con control de velocidad en descensos, amortiguación dinámica DCC, cámara de ayuda al aparcamiento trasero con detección de tráfico cruzado, portón de maletero eléctrico, asistente de frenada de emergencia, detector de fatiga, llamada de emergencia o Start/Stop. Seguro que me dejo varios elementos, pero el comercial estará encantado de orientaros al respecto. 

La mecánica, como hemos indicado, era la más poderosa que podemos comprar en el Formentor. Se trataba de un 2.0 TSI de gasolina que erogaba al asfalto 310 cv, con un par máximo de 400 Nm, asociado, por defecto a la tracción total 4Drive y con un cambio automático DSG de 7 relaciones con levas detrás del volante para poder actuar sobre él de manera secuencial. Esas levas son más grandes de lo normal y nos resultará muy sencillo poder cambiar aunque estemos en mitad de un viraje. 

Con semejante predisposición, las prestaciones son de referencia y alcanza los 250 Km/h de velocidad punta, el 0-100 Km/h en tan solo 4,9 segundos y un consumo mixto homologado de  8,5 l/100 Km. Este último dato es orientativo, porque en una conducción normal (haciendo el bruto, el cafre y una conducción dinámica) ese consumo es uno o dos litros a los 100 Km mayor. Pero con esas prestaciones no me parece tampoco muy descabellado. 

No me extraña que el nuevo Cupra Formentor tenga un éxito arrollador y que haya sido uno de los lanzamientos más importantes del año. Nos ofrece una carrocería de tipo SUV, que acapara una cuota de ventas muy importante mes a mes, pero nos ofrece un rodar confortable y aplomado, digno de cualquier compacto que se precie, pero con una posición de conducción más elevada. Por ese motivo no es un SUV «normal», bueno; por ese motivo y, en el caso que nos ocupa hoy, por un equipamiento muy extenso, por ser una marca novedosa, por tener una estética muy deportiva, por su originalidad, por su poderosa mecánica, por su tracción total o por su tecnología, además de por su confort de marcha. 

Recordad; hemos probado la edición más potente y dotada de serie pero podéis tener todo un Formentor, con 150cv, la misma estética deportiva, un equipamiento extenso y un rodar muy cómodo y aplomado, por bastante menos de lo que creéis. ¿Os animáis a conocerlo en «persona»?.

Datos técnicos:

Motor: 2.0 TSI

Potencia: 310cv

Vel Máx: 250 Km/h

Acel 0-100: 4,9 seg

Cons: 8,5 l/100 Km

Precio: 52.450 euros (versión probada)

Raul Manso Ortega

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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