Prueba: Mazda CX-5 Evolution 2.0 Skyactiv-G

Motorproyect.com > Pruebas > Prueba: Mazda CX-5 Evolution 2.0 Skyactiv-G

Prueba: Mazda CX-5 Evolution 2.0 Skyactiv-G

28/02/2022 / 0 Comentarios / 257 / Pruebas
Facebook
Tweet
Pinterest
Google Plus

El Mazda CX-5 ya ha pasado por nuestras manos en varias variantes, tanto de motor, como de tracción, como de acabados, pero es un coche que ha recibido unas pequeñas pinceladas para este nuevo 2022 que lo hacen (si cabe) un poco más atractivo. Se ha simplificado la gama (hablaremos de todos ellos) y se han actualizado equipos de serie, para que al cliente le sea más fácil poder elegir lo que le gusta.

En conclusión; si a un producto atractivo de origen le aportamos un pequeño «respiro», se hace más atractivo aún y está claro que esos pequeños retoques le han sentado de maravilla. Fue el precursor del concepto «KODO» en 2017 y todos los modelos posteriores de la marca de Hiroshima han seguido sus pasos y ese concepto tan exitoso de diseño. A la vista está que no se han equivocado y el Mazda CX-5 sigue cosechando muchos adeptos en la firma, bien sea por su diseño, por su polivalencia, por su equipo de serie y opciones o por su presencia y prestancia.

No cambia en exceso, pero los cambios más significativos vienen de la mano del montaje de una nueva imagen frontal. Distinguiremos a los nuevos CX-5 por la pureza de sus líneas y unas nuevas parrillas delanteras, que en nuestro caso incluían detalles cromados, y por sus novedosos faros de tecnología LED con más y mejores LEDES, que aunque sean bastante finos, nos procuran una iluminación espectacular en horas nocturnas. Por lo demás, es bastante similar a lo que ya conocíamos, con una parrilla muy elegante y prominente con el logo en el centro y un paragolpes también muy grande que incluye diferentes sensores en forma de botón.

Su imagen lateral mantiene los 4,57 metros de longitud y ahí vemos un cambio significativo. Las llantas, que hasta ahora en la gama de acceso eran de 17″, ahora son específicas y de 19″, que visten mucho más al coche. Exceptuando ese detalle, el formato SUV y las líneas puras del modelo se mantienen intactas, aportando un cierto grado de dinamismo, con una ligera línea ascendente que podemos observar en los marcos de las ventanillas y como colofón, un pequeño alerón trasero encima de la luneta posterior que pone fin a los trazos del techo.

La zaga mantiene la rotundidad de sus modelos anteriores. Vemos que está bastante «cargado» de hombros, los pilotos están elevados y son de tipo LED, el portón de acceso al maletero es grande y tenemos también una gran luneta trasera inclinada y de forma cóncava. Pero lo que más me llamó la atención, y que ya he visto en otros modelos de la marca, fue su doble salida de escape, que además nos proporciona un sonido diferente y muy evocador, a pesar de ser un representante tipo SUV.

El maletero también es un poco más peculiar y se puede poner en dos posiciones, o más, diferentes, aparte de poder enrasarlo con el borde, algo muy práctico. Es bastante aprovechable y disponemos de 522 litros de capacidad para poder dejar nuestros enseres personales. En los laterales nos encontramos con unos prácticos tiradores para poder abatir los asientos traseros por secciones y así hacer un cubículo de carga más amplio si así lo deseamos.

Nos incorporamos a las plazas traseras y algo que me pareció muy grato es que las puertas se abrían en un ángulo de casi 90º, aunque nos deja un hueco un poco pequeño para entrar. Una vez sentados (mejor para dos que para tres), nos encontramos con mucho espacio en todas las cotas y esos asientos son muy confortables y relativamente deportivos, con buena sujeción lateral.

Delante nos encontramos con unos asientos parecidos, confortables y con bastante buena sujeción lateral (aunque un poco más blandos que las generaciones anteriores), a pesar de que no es un coche con tintes deportivos. Son unos asientos cómodos, pero a personas de gran envergadura (anchos), supongo que les faltará un poco más de respaldo a la altura de la espalda. Un detalle que también me gustó, fue que en los embellecedores cromados del marco de la puerta del conductor, existe la nomenclatura CX-5, que se ilumina cuando abrimos esa puerta.

Una vez sentados y acomodados, el cuadro de mandos que vemos ante nuestros ojos es de una calidad sublime, pero sencillo y muy fácil de interpretar, con los mandos y botones justos y bien situados para que no tengamos que hacer un estudio previo antes de montarnos en el coche. Predominan las superficies de cuero por todo el habitáculo y algunos detalles cromados, que aportan un halo muy importante de exclusividad.

Ante nosotros el cuadro de mandos huye del formato digital que tanto se lleva ahora y nos ofrece sendos marcadores analógicos con la pantalla del ordenador de a bordo en el centro, dentro del marco del cuentakilómetros, con la información imprescindible e inherente a nuestra conducción y consumos en tiempo real. También dispone de HUD, que proyecta la velocidad y algunos sistemas sobre la luna delantera para que el conductor no tenga que desviar la vista del asfalto. Se ve bien, pero cuando tenemos delante alguna proyección incompatible, los números y demás directamente ni se ve.

La dirección es ligera, pero muy directa. No tiene ese toque deportivo que podríamos tener en un compacto, pero sin lugar a dudas, es muy agradable y directa a la hora de conducir el conjunto. También dispone de sistemas que hacen vibrar el volante cuando pisamos las líneas de margen de la carretera y si no cejamos en nuestro empeño, nos corrige la trayectoria, devolviéndonos al centro de nuestro carril.

En una posición elevada vemos la pantalla fija, con una gran visión, del equipo de infoocio de 10,25″, con funcionalidades varias, entre ellas, la visión de las cámaras de 360º que circundan el vehículo y que podemos elegir cuando está el coche parado. No es táctil, porque los chicos de la marca consideran que no se debe actuar sobre el equipo mientras se conduce y está bastante orientada hacia el conductor.

Ahí podemos también visionar los diferentes menús que nos ofrecen y es compatible con los protocolos Apple Car Play y Android Auto, ya que no tiene de serie ningún tipo de navegador y habría que pagarlo aparte, por lo que es una solución muy apropiada.

El cuadro de mandos que tenemos debajo, aparte de contar con unos acabado y ajustes excelentes, como el cuero mullido y diferentes apliques en cromo, disponemos de climatizador bi-zona y un espacio específico para dejar objetos y el protocolo de carga de smartphones iq, además de una toma de carga de 12V.

Entre los dos asientos nos encontramos la palanca de cambios manual de 6 velocidades, con unas relaciones muy cerradas y adictiva a la hora de actuar sobre ella, ya que tiene unas relaciones muy cerradas y es muy fácil de accionar. Detrás tenemos algunos botones, pulsadores y mandos, que activan o desactivan parámetros como el autohold, el freno de mano eléctrico y la radio o el equipo de infoocio, para simplificar el asunto. Son muy cómodos de accionar, bastante intuitivos y al estar situados entre los dos asientos, la ergonomía nos juega un papel importante.

Y ya hablaremos de otros acabados, pero nuestra unidad de prueba, con el acabado Evolution, estaba muy bien equipada con, por ejemplo, climatizador bi-zona, volante multifunción, equipo de infoocio con pantalla de 10,25″ y compatible con Apple Car Play y Android Auto, asistente de arranque en pendiente, asistente de cambio involuntario de carril, cámaras de visión 380º, ordenador de a bordo, llantas de 19″, asistente de frenada de emergencia con detección de peatones, alarma de cambio involuntario de carril, control de velocidad de crucero con limitador, aviso de vehículos traseros de tráfico cruzado, sensor de presión de neumáticos, sensor de luces y lluvia sensor de aparcamiento delantero, sensor de aparcamiento trasero con cámara de ayuda al aparcamiento, luces LED, detector de fatiga, HUD, reconocimiento de señales de tráfico, acceso y arranque por botón, cargador inalámbrico de smartphones, Start/Stop o llamada de emergencia entre otros muchos elementos.

El motor que montaba era un 2.0 de gasolina que erogaba a las ruedas delanteras 165cv de potencia y 213 Nm de par máximo, asociado a un cambio manual de 6 relaciones. Con esa configuración obtenía unas prestaciones máximas de 200 Km/h, una aceleración de 0-100 Km/h en unos discretos 10,5 segundos y un consumo en ciclo medio de 6,8 l/100 Km (aunque siempre sabemos que es algo más).

Es un motor voluntarioso y no destaca por sus prestaciones puras, ya que es bastante progresivo de reacciones. No me entandáis mal, reacciona excelentemente, pero no esperéis una «patada» importante ni que os pegue la espalda al respaldo, si no que los 165cv los entrega poco a poco, no de golpe. De hecho es una mecánica comedida, que favorece más el consumo total que las prestaciones puras a pesar de no utilizar ningún «truco» como un turbo, ya que es atmosférico y para que de mucho de su parte hay que llevarlo «alegre» de vueltas. En la zona baja de revoluciones no es tan «explosivo».

La dirección es directa y fácil de dosificar. No es demasiado ligera ni extremadamente dura, aunque tiene un «toque» deportivo bastante interesante, lo que para ser un componente SUV se agradece bastante. También disponemos de sistemas de ayuda al guiado por si nos «despistamos», que corrige nuestra trayectoria cuando pisamos las líneas exteriores de la calzada o detecta algún vehículo en su ángulo muerto. Por su parte, los frenos actúan con contundencia para detener esos más de 1.500 Kg de peso del conjunto. 

Por último, el esquema de suspensiones destaca por ser confortable en todos los términos y sucede lo mismo que con la dirección. Es firme y contiene muy bien las derivas del vehículo en las curvas más cerradas y los cambios bruscos de dirección, pero a su vez, se «traga» las imperfecciones del asfalto procurando un confort muy interesante a los ocupantes del habitáculo, además de su gran insonorización respecto al exterior. Sin duda el CX-5 es un vehículo muy aplomado en carretera y un poco más cómodo sobre firmes bacheados. 

El CX-5 es un SUV amplio, confortable, equipado, bien acabado y con un motor notable, además de contar con un diseño continuista, pero matizado, que gustará a muchos perfiles diferentes de clientes. Pero si os «aburre» ser convencionales y «copiar» al resto de la humanidad que conduce un SUV, mantiene ese toque deportivo que nos ofrece cualquier producto de Mazda y nuestra unidad disponía de un novedoso y original color exterior que se sale de la norma y puede gustar o no, pero seguro que no deja indiferente a nadie. 

Datos técnicos:

Motor: 2.0 Skyactiv-G

Potencia: 165cv

Vel Máx: 200 Km/h

Acel 0-100: 10,5 seg

Cons: 6,8 l/100 Km

Precio: Desde 30.800 euros (versión probada)

Avatar

Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Quieres anunciarte en nuestra web?

Solicitar