Prueba: SWM G01 F Luxury.

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Prueba: SWM G01 F Luxury.

10/12/2021 / 0 Comentarios / 238 / Pruebas
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Después de un parón importante y que, por las diferentes crisis que atraviesa el mundo de la automoción en particular, suponemos que iremos probando con cuentagotas; por fin hemos comprobado y probado las virtudes y los defectos de una marca novedosa. Es china, sí (o al revés), pero con cierto toque europeo y se llama SWM.

De hecho, SWM es una empresa fundada en Milán en 1971, pero adquirida en su totalidad por parte del grupo empresarial Brilliance en 2014, de ahí que veamos diferentes banderas de Italia repartidas por todo el vehículo.

Creo que, comercialmente hablando, no es que sea un nombre muy apropiado ni para acordarse, ni para nada en concreto en Europa, pero es indudable que Hyundai, por ejemplo, entró al mercado igual hace más de 30 años y ahora todo el mundo conoce a la marca coreana, así que dales tiempo.

Probamos el primer representante moderno de la marca italo-china denominado SWM G01 con el acabado más dotado y deportivo F. El G01 tiene carrocería SUV, que es lo que más se lleva ahora, y se postula como una de las alternativas a la venta más económicas del momento aunque, bien es cierto, que los acabados y peculiaridades del vehículo de la marca china, distan mucho de lo que podríamos entender como calidad. Es un coche vistoso y de trote, con un buen espacio disponible y muchas curiosidades que os pasaremos a contar ahora.

El SWM G01 F es un SUV de 4,61 metros de longitud, con espacio suficiente para cuatro adultos y su equipaje y unas reacciones correctas, a pesar de tener una estética tan «racing» como la que tenemos en nuestro poder.

El espacio disponible en las plazas traseras es muy bueno para dos adultos. De hecho se sitúa entre los más amplios de los conocidos en espacio para las rodillas y respecto a la anchura no está mal. No podemos decir lo mismo en cuanto a altura disponible, porque a pesar de que no sea mala, nuestra unidad de prueba montaba techo panorámico y eso sabemos que resta algunos centímetros, así que personas de más de 1,80 metros de altura, no estarán tan cómodas en ese aspecto.

Delante nos reciben unos asientos blandos, con «orejeras» en los laterales que se supone que agarran bien nuestro cuerpo en los virajes más extremos, pero que también son muy blandas y un tapizado de cuero con toques amarillos que le dan un ambiente extremadamente deportivo para ser un SUV, lo que nos gusta, pero es simplemente una referencia estética. Menos mal que, por lo menos, son confortables y tienen un mullido correcto. Lo único malo es que me dio la impresión de que no era lo suficientemente ancho y es bastante probable que estemos tocando al copiloto más de la cuenta con nuestro brazo, o que activemos algún botón o mando sin querer y sin poder evitarlo.

Esos tonos amarillos del tapizado no son casualidad, ya que el exterior también rezuma ciertos toques deportivos que son muy vistosos, pero que en realidad no tienen nada más que una función estética. Empezaremos por su imagen frontal.

Lo primero que llama la atención a los viandantes es su enorme parrilla delantera y su enorme paragolpes, que contiene sendas imitaciones de entradas de aire en los laterales, pero que son una especie de trampantojo. Tanto la parrilla principal, como las entradas de aire, como la parrilla secundaria, tienen un acabado de plástico entramado que le aporta ese toque diferenciador y mucho más deportivo, visualmente hablando.

Ese gran paragolpes contiene un labio inferior que no sirve para proteger los bajos de la carrocería cuando hacemos una inmersión fuera del asfalto, sino que es una especie de «splitter» que montan los deportivos más extremos para producir el efecto suelo, pero que en el G01 F no aporta nada más que estética, aunque le queda muy bien. Los faros delanteros son de tipo LED, pero no son ni inteligentes ni nada de eso, ya que no cuenta con sensor de luces ni se adaptan a los coches precedentes, ni giran para iluminar más la curva. Simplemente iluminan correctamente en horas nocturnas, pero sin alardes.

Pasamos a su visión lateral y observamos que la carrocería en esta edición F está pintada en dos tonalidades. Es rojo en la mayor parte de su superficie, pero el techo y los retrovisores están pintados en negro en contraste. Para remarcar su orientación al asfalto, los pasos de rueda están pintados del mismo color de la carrocería y aunque las ruedas tengan cierta orientación todo-camino, con unas preciosas llantas de 18″, es un vehículo muy destinado a viajes por carretera.

Sus puertas de acceso son grandes y nos permiten entrar y salir con cierta soltura, aunque hay que reconocer que el coche en si nos queda un poco alto con casi 20 cm de altura libre respecto al suelo. No tiene un perfil muy pretencioso en cuanto a formas y se nos puede presentar un tanto anodino con sus líneas rectilíneas, pero los marcos de las ventanillas sí que tienen un borde cromado que viste un poco, además de un trazo de tono ligeramente ascendente, que aporta un mínimo de dinamismo al conjunto. Para culminar, también disponemos de unas pequeñas taloneras en los bajos que cumplen una mera cuestión estética.

Detrás nos encontramos con una imagen muy deportiva, pero que realmente está en un coche con ninguna pretensión dinámica. En la zona más baja nos encontramos un voluminoso difusor con dos salidas de escape grandes y cromadas y la luz antiniebla situada en el centro. Es muy vistoso y nos da la impresión de que estamos ante un coche muy potente, pero no es el caso.

El paragolpes trasero también es muy voluminoso y contiene sendas protuberancias deportivas en los laterales, pero que vuelven a ser una especie de trampaantojo, ya que no cumplen con ninguna función aerodinámica pero, ¿a que hace bonito?. Por su parte, el portón del maletero nos queda un poco alto, pero nos deja una boca de carga muy importante y además, para no dejar de lado ese toque dinámico, incluye un alerón bastante protuberante. Ese portón está flanqueado por los pilotos traseros de tecnología LED, con las luces intermitentes dinámicas, unidos por un perfil cromado que recorre toda la parte trasera.

Según la versión éste puede ser de apertura y cierre eléctrico, pero no era nuestro caso. Una vez abierto, nos descubre un espacio de carga de unos muy loables 570 litros muy aprovechables y es uno de los maleteros más grandes de su segmento.

Nos montamos y, como ya os hemos hablado de su habitabilidad, nos encontramos con un cuadro de mandos relativamente ordenado, en el que no nos será muy complicado encontrar los diferentes gadgets de los que disponemos. La instrumentación es digital y nos ofrece toda la información que podamos desear en cualquier momento al primer golpe de vista. Tiene ligeras reminiscencias a la instrumentación de cualquier BMW moderno, con dos indicadores a los lados y en cuyos centros nos encontramos la velocidad a la que vamos y las revoluciones.

Entre los dos indicadores nos encontramos con información relevante del ordenador de a bordo. Como podéis comprobar, esa información nos venía en chino y no pudimos «jugar» con ella lo que nos hubiera gustado, pero había algunas cosas interesantes (no imprescindibles) que marcaban la diferencia del G01 F. Por ejemplo, una información que nos llamó mucho la atención, fue la temperatura de los neumáticos, al igual que ocurre con los F1.

Podíamos cambiar esa información gracias al volate multifunción revestido en cuero y achatado en su zona inferior, en donde nos encontramos, de nuevo, con la orgullosa bandera italiana, repartida por algunos elementos del vehículo.

En el centro, los convencionalismos están en boga y además de una gran pantalla táctil de 10″, nos encontramos con el equipo de climatización, también táctil y monozona, sobre una especie de placa en negro piano, que viste mucho, pero solo cuando el coche es nuevo, luego es un atrapapolvo natural. No sé porqué se siguen empeñando en utilizar ese material en los coches. Más abajo nos encontraremos con un práctico hueco para ubicar y vaciar los objetos de nuestros bolsillos.

La verdad es que el habitáculo es extremadamente vistoso, aunque simple, con el salpicadero revestido en suave terciopelo con pespuntes en amarillo como parte de su tapicería y apliques, cuero e imitación a fibra de carbono. Los apliques y la imitación a fibra de carbono es de plástico, pero la verdad es que tiene una vista muy diferenciadora y se sale de lo convencional. Una vez orientados, debemos de «criticar» algunas cosas.

Por ejemplo; la pantalla del equipo de infoocio está muy inclinada y es bastante peliagudo acceder a los diferentes menús disponibles. Tanto instrumentación, como la pantalla del equipo son proclives a recibir reflejos incómodos del exterior, tengamos o no, el techo panorámico descubierto. También es bastante lenta a la hora de procesar órdenes de nuestras manos y de acceder a los menús, y el selector central situado entre los dos asientos delanteros, no mejoraban mucho las cosas. Hombre, simplificaba mucho las tareas, ya que tiene botones físicos para acceder a las diferentes pantallas, pero aún así era lento. Por último, debemos de procurar un pequeño «tirón de orejas» a los diseñadores, ya que el climatizador táctil monozona y los mandos para regular los retrovisores exteriores, no son los mejores o no están situados de la mejor manera.

No obstante, nuestra unidad de pruebas venía muy bien equipada, y exceptuando los apliques deportivos, tanto exteriores como interiores del acabado F, teníamos a nuestra disposición navegador, asistente de arranque en pendiente, asistente de frenada de emergencia, sensores de aparcamiento traseros, cámara de visión trasera, luces LED con intermitentes traseros dinámicos, volante multifunción, equipo de infoocio con pantalla táctil de 10″, llantas de 18″, ordenador de viaje, climatizador automático, techo panorámico abrible, instrumentación digital sobre pantalla de 7″, tapicería de cuero o acceso y arranque sin llave, entre otras cosas.

La mecánica es un motor 1.5 de gasolina con Turbo de origen Mitsubishi con 131 cv de potencia y 215 Nm de par máximo, que es capaz de impulsar al SUV hasta los 180 Km/h de velocidad máxima y acelerar de 0 a 100 Km/h en unos discretos 10 segundos. Gasta bastante, ya que a su elevado peso, debemos sumar una mecánica contrastada pero ciertamente vetusta, así que nos mantiene una media de unos 8 l/100 Km en consumo mixto. De todas formas, eso no es un impedimento, ya que nuestra unidad de pruebas contaba con un depósito adyacente de GLP, cuyo litro está un 50% más barato que la gasolina y el funcionamiento del conjunto en ese caso no se ve mermado. Además, en nuestro caso obtendríamos la etiqueta ECO de la DGT, con sus ventajas añadidas. Por último tenemos un indicador de la capacidad del depósito de GLP y cuando está funcionando con ese combustible detrás del volante. 

Todas las versiones van asociadas a un cambio manual de 6 relaciones, con un funcionamiento correcto entre la transición de marchas. Si lo pedimos, podemos adquirir nuestro SWM con un cambio automático de convertidor de par con similar número de marchas.

Es una mecánica voluntariosa, aunque un poco tosca, ya que se percibe su funcionamiento y el rumor del aire de una manera bastante nítida desde dentro del habitáculo a velocidades de autopista. No es molesto, pero se escucha un ligero rumor en el interior. A pesar de su potencia de 131 cv, no acelera como un misil, sino que es bastante progresivo de reacciones y mantiene la velocidad sin problemas, aunque le cueste pillarla. 

La dirección es bastante directa, aunque ligera, así que es bastante probable que debamos hacer correcciones sobre la marcha y en las curvas más pronunciadas. Por su parte, el esquema de suspensiones también es de tarado blando, por lo que nos procura siempre un gran confort interior, aunque el conjunto muelle-amortiguador no tiene mucho recorrido, lo que si pillamos un bache gordo imprevisto, la comodidad se pierde por unos instantes y se convierte en sequedad. No reacciona mal, pero lo notaremos. 

Tampoco se le caen los anillos en una carretera con curvas. No es la panacea del dinamismo en ese ámbito, pero soporta bastante bien los cambios bruscos de dirección. He de decir que el ESP es bastante intrusivo y frena nuestro ímpetu de «batalla» con este coche antes de tiempo, pero eso no es malo, ya que no es precisamente un conjunto al que le gusten las batallitas en un puerto de montaña. 

Es un coche perfecto para muchos tipos de clientes que anhelen ir del punto A al punto B sin problema y con la mayor comodidad y espacio posibles. No es un coche para hacer puertos de montaña con muchas curvas a velocidades de escándalo, sino que es un coche perfecto para realizar largos trayectos, de manera sosegada y con el confort de cabecera. Nuestra unidad con el acabado F hace lo mismo que el resto de la gama y tiene el mismo motor, pero sus aditamentos estéticos lo diferencian del común de los «mortales», aunque solo son referentes que lo hacen más atractivo, pero no lo hacen más deportivo. No deja de ser un práctico SUV con todo lo que conlleva. 

Datos técnicos:

Motor: 1.5 Turbo

Potencia: 131 cv

Vel Máx: 180 Km/h

Acel 0-100: 10 seg

Cons: 8 l/100 Km

Precio: Desde 25.100 euros (versión probada)

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Raul Manso Ortega

Apasionado del mundo del motor desde niño, intento plasmar mis inquietudes en Motorproyect.es y Motorproyect.com, para informar sobre coches de una manera personal y con un toque de humor. Apasionado también, del mundo de la gastronomía o el estilo de vida, mi meta es llegar a ser algún día el Jeremy Clarkson español, pero sin ser tan idiota...

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